Revista Qué

2 Jul 2016 | Juegos porteños

Sin miras al deporte

Pese a que buscan parecerse a los Torneos Bonaerenses, los Juegos Porteños distan mucho del ideal y no cumplen con las expectativas. La falta de información y el bajo presupuesto tiran abajo un evento que este año ni siquiera tiene fecha de inauguración.

Ajedrez, atletismo, badminton, boxeo, judo, lucha, vóley, básquet, hockey, natación, fútbol, handball, patín, tenis, tiro al blanco, son algunos de los 24 deportes que se anuncian en el cronograma de los Juegos Porteños 2016, el evento deportivo de la Ciudad que, sin éxito, intenta emular a los Torneos Bonaerenses. Desde que se aprobó su desarrollo hace seis años, la intención del PRO de consolidarlos viene fracasando. Acaso sea por las falencias en los modos de organización. O quizás, por el bajo presupuesto que se destina a su organización y por la escasez de información detallada y difusión del certamen.

Juegos Porteños

Si bien este año la competencia iba a comenzar a mediados de julio, ahora se encuentra en stand by. “Se postergó por cuestiones organizativas y no hay fecha de inauguración. No sabemos cuándo se van a lanzar los juegos”; se limitaron a decir a este medio desde la Subsecretaría de Deportes porteña. Lo que sorpresivamente tampoco saben en dicho organismo es la cantidad de dinero que el Gobierno destinará al evento, que en 2015 tuvo un presupuesto escueto: apenas poco más de 3 millones de pesos.

En ese entonces, el bajo monto presupuestado para la realización de lo equivalentes porteños a los Torneos Juveniles Bonaerenses fue eje de numerosas críticas enviadas desde el arco opositor, donde se mofaron de la política deportiva de la gestión de Mauricio Macri, al considerarla más como una “campaña proselitista” que como la implementación de un programa deportivo serio.

Lo cierto es que para el año que corre, la Subsecretaría de Deportes de la Ciudad cuenta con un arca mucho más
caudalosa: casi 406 millones y medio de pesos, cifra ampliamente superior a los 314 millones que recibió en 2015. Ese monto se vuelca en otros programas que, además de los Juegos Porteños, funcionan bajo el radar del organismo. Allí, por ejemplo, se nuclea el RUID (Registro Único de Clubes de Barrio), que realiza acciones de capacitación a directivos y brinda subsidios y tarifas sociales para las instituciones que en él se inscriben (hoy hay sólo 171 clubes registrados de un total de casi 500 que funcionan en la Ciudad), y programas como Plazas Activas, Parque Cerrado, Adultos Mayores, Buenos Aires Corre, Centros de Desarrollo Deportivo, y las polémicas Clínicas y Colonias Deportivas (denunciadas por la Defensoría del Pueblo en 2015 por varias irregularidades).

En diciembre del año pasado, Horacio Rodríguez Larreta nombró al ex tenista Luis Lobo como reemplazante de Francisco Irarrázaval al frente de la Subsecretaría de Deportes. “La prioridad pasa por mante-ner a los clubes sociales y mejorarlos. La demanda es muy importante y buscaremos la forma de ayudarlos y también de crear nuevos”, sostuvo Lobo ni bien tomó las riendas del organismo. Y arremetió: “Buenos Aires está capacitada para hacer los Juegos Olímpicos de la Juventud. Se harán grandes obras y vamos a estar muy bien en ese aspecto”.

El ex legislador porteño por el PRO y actual presidente del Consejo de la Magistratura, Enzo Pagani, presentó en 2010 junto a su por entonces compañero de bloque, Jorge Garayalde (hoy auditor general de la Ciudad), el proyecto de Ley 3569 que reglamentaba la creación de los Juegos Porteños para fomentar el deporte como actividad de integración y contención social. “Pensamos en el deporte como elemento integrador”, sentenció en aquella época Pagani.

La iniciativa se aprobó en septiembre de ese año y, tras realizarse certámenes piloto en 2012, 2013 y 2014, el evento irrumpió con fuerza en 2015 cuando fue presentado como una antesala de los Juegos Olímpicos de la Juventud, que tendrán lugar en la Ciudad en el 2018. Allí, la participación de los jóvenes de entre 12 y 18 años superó con creces a la del periplo predecesor: pasó de 5 mil chicos a 50 mil, debido a la unificación con los Torneos Interescolares Masivos que permanecieron durante años bajo la órbita del Ministerio de Educación. En esta misma línea, de cara
a la edición del año que corre, se anotaron poco más de 1.500 deportistas.

Pese a que la idea matriz del proyecto deportivo fue hallar su reflejo en los Torneos Bonaerenses, la premisa está lejos de cumplirse: en 2015, el presupuesto destinado para la disciplina provincial fue quince veces mayor al de la porteña (cerca de $ 40.000.000 contra solamente $ 3.000.000).

Por el momento, las sedes confirmadas para los Juegos Porteños, que resultan selectivos para las etapas clasificatorias de los Juegos Nacionales Evita, son 12: Parque Sarmiento, Parque Chacabuco, Parque Avellaneda, Parque Manuel Belgrano (ex KDT), Parque Rivera Sur, Polideportivo Pomar, Club Mariano Moreno, Club Pedro Echagüe, Club DAOM, Club Fénix, C.U.B.A. sede Nuñez y Lagos de Regatas de Palermo. Además, según se jactaron desde la Subsecretaría, también se desarrollarán competencias en el Centro de Alto Rendimiento (CeNARD).

Hoy, los registros están abiertos y así se hace saber desde las oficinas del ente deportivo que a menudo invita a los jóvenes a inscribirse en el certamen. Sin embargo, el dato no menor es que todavía no hay certezas del día de inauguración, que se estima, en principio para los meses posteriores a julio.

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