Revista Qué

10 Ago 2017 | Placer femenino

Bolas chinas ¿cómo usarlas?

Las bolas chinas se han vuelto cada vez más populares por sus beneficios para la salud femenina y, aun-que prácticamente no tengan contraindicaciones, debemos resaltar una fundamental: su mal uso por falta de información.

Hay que empezar por lo básico. Las bolas chinas suelen ser una o dos esferas, rellenas de otras bolas, y unidas por un cordón, que se colocan en la vagina, concretamente en los dos tercios más profundos de ésta.

Pero, ¿de qué manera y con qué fin las usamos?

DE UNA EN UNA:  Para empezar, debemos elegir unas bolas de iniciación: de ser posible, un pack de dos, que se puedan se-parar. Comenzaremos usando una, y cuando nos acostumbremos al peso, podemos pasar a dos. Posteriormente, es posible ejercitarse con bolas un poco más pequeñas. Deben ser de material no poroso.

A DIARIO:  Se pueden utilizar todos los días durante algunas semanas, hasta que notemos cambios significativos en la zona. La musculatura pélvica se contrae y relaja con el uso de las bolas chinas. Luego, podemos descansar un tiempo y retomar la actividad pasados unos me-ses. Ahora que conocés las ventajas y los riesgos, podrás usar esta herramienta para mejorar tu perineo y mantener sana durante más tiempo tu musculatura pélvica.

EJERCICIOS DE KEGEL:  Con las bolas puestas y, al principio, mejor tumbadas, debemos practicar los ejercicios básicos de Kegel:

– Contrae los músculos vaginales 3 segundos y después relajá (10 repeticiones).

– Contrae y relajá la vagina muy rápido (25 repeticiones).

– Sujetá las bolas con la va-gina durante 3 segundos y relajá (10 repeticiones).

– Intentá expulsar la bola con la vagina; mantené esa posición 3 segundos y relajá (10 repeticiones).

– Tratá de acariciar la bola con la vagina suavemente 3 segundos y relajá (10 repeticiones).

QUINCE MINUTOS: No debemos sobrepasar el cuarto de hora, al principio, entre los ejercicios y el tiempo que llevemos la bola colocada. Más adelante, se puede ampliar el plazo, como cualquier otro entrenamiento, sin sobrepasar los treinta minutos. Cuando retiremos las bolas, tirando del cordón que sobresale, las lavamos con agua jabonosa y las guardamos en un lugar seco.

USAR LUBRICANTES: Las bolas se colocan utilizando lubricante y en la postura que cada persona considere más cómoda. En realidad, es bastante parecido a colocar un tampón. El lubricante con base acuosa resulta preferible, porque no daña los distintos materiales, aunque se reabsorbe antes.

CHINA VERSUS TAILANDESAS: Muchas personas asimilan que ambos productos sirven para lo mismo, cuando la realidad es bien distinta. Lo primero que hay que tener claro es que las bolas chinas son de uso vaginal, mientras que las bolas tailandesas son un producto especialmente diseñado para uso anal. Las segundas son, por tanto, un juguete erótico para hombres y mujeres, al contrario que las chinas, que son un producto de salud sexual, y que están destinadas únicamente a las féminas. De hecho, las bolas tailandesas pueden ser un gran descubrimiento para ellos, porque permiten estimular el punto G masculino (también conocido como pun-to P) y obtener de es-te modo orgasmos más intensos.

 

Gentileza Revista La Tecla 

 

 

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