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19 Sep 2017 | Las señales

A tu cuerpo le falta sexo

Estrés, ansiedad y malhumor no son los únicos indicadores de abstinencia voluntaria o forzosa. Te contamos cuáles son los otros síntomas que evidencian una baja frecuencia sexual.

Está demostrado, a través de múltiples estudios científicos, que una vida sexual activa tiene innumerables beneficios para la salud.

Pero eso no implica, necesariamente, que una práctica escasa o nula del deporte horizontal sea perjudicial para el organismo.

Lo que sí puede observarse son algunas consecuencias negativas derivadas de la falta de sexo o, más bien, de la ausencia de sus cuantiosas virtudes saludables. Muchas de es-tas señales pasan inadvertidas.

Estrés, ansiedad y malhumor: El sexo y la felicidad están vinculados por una cuestión hormonal: con el orgasmo, aumenta la liberación de oxitocina y endorfinas. Pero no es solamente eso: además, ayuda a rebajar el estrés, combatir la ansiedad y prevenir el malhumor.

Investigadores escoceses descubrieron que la gente que se inclina o se ve forzada al celibato tiene más problemas para lidiar con situaciones estresantes, como hablar en público.

Las cosas no funcionan como antes: Como quedó demostrado en un estudio publicado en el American Journal of Medicine en 2008, los hombres que mantienen relaciones sexuales al menos una vez a la semana tienen menos probabilidad de sufrir disfunción eréctil que aquellos que adolecen de una falta sistemática de sexo.

En el caso de las mujeres, los músculos de la vagina pueden comenzar a olvidar cómo relajarse, haciendo que las prácticas futuras sean más dolorosas.

Además, el proceso natural de lubricación que se produce cuando la mujer se excita tarda más en generarse cuando falta, por así decirlo, entrenamiento.

Resfríos más frecuentes: Una investigación de la Universidad Wilkes en Pensilvania arrojó que las personas que practican sexo una o dos veces por semana muestran niveles un 30 % más altos de inmunoglobulina A, un anticuerpo que ayuda a combatir enfermedades.

Si la carencia de sexo implica perder esos beneficios, podría traducirse también en una protección menor frente a virus tan comunes como lo son el resfriado y la gripe.

Al baño con frecuencia: Practicar sexo es estupendo para mantener fuertes los músculos que controlan la salida de la orina, evitando así la temida incontinencia.

Si has oído hablar de los ejercicios de Kegel, que se recomiendan a embarazadas y pacientes que han sido operados de la próstata, no te costará entenderlo: durante el coito, tanto hombres como mujeres ejercitan esos mismos músculos.

Sueños más picantes: De noche, y hasta de día, la mente del que lleva tiempo sin copular se llena de ensoñaciones eróticas. Dormido, y en ocasiones despierto, imagina todo tipo de situaciones que parecen salidas de una escena de cine XXX. Eso se debe a la falta de experiencias reales.

Dedicación al trabajo: Los psicólogos denominan ‘sublimación’ al mecanismo de defensa mediante el cual las personas que practican poco o ningún sexo se vuelcan más al trabajo. Canalizan así la energía que no está destinada a menesteres más eróticos y acaban en soledad.

Una piel que ya no brilla: Cual cosmético natural, tener sexo abre los poros y ayuda a eliminar las impurezas que podrían derivar en manchas en la piel. Como cualquier otra actividad física, el sexo hace que sudemos y eliminemos toxinas, al tiempo que incrementa el flujo sanguíneo.

Inconvenientes para dormir: La enorme facilidad con que conciliamos el sueño tras practicar sexo se debe a la liberación, tras el orgasmo, de la hormona prolactina, que viene acompañada de relajación y somnolencia. De allí que la masturbación también ayude a combatir el insomnio.

Persisten los dolores: El coito es una fantástica aspirina. Inmediatamente después del orgasmo, los niveles de oxitocina se multiplican por cinco, lo cual viene acompañado de una producción mayor de endorfinas y serotonina, hormonas que contribuyen a aliviar el dolor.

Kilos de más: De nuevo, el coito es una forma de ejercicio. Un acto vigoroso consume tantas calorías (unas 200) como correr 15 minutos en la cinta del gimnasio. Además, durante el sexo, se libera testosterona, que implica un impacto metabólico (ayuda a quemar más) y mejora el rendimiento físico.

Gentileza Revista La Tecla 

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