Revista Qué

8 May 2017 | Otro nivel de placer

Slow Sex: lo nuevo en relaciones sexuales

El despertador, la ducha, el transporte, la jornada laboral, la comida… No es ningún secreto que los niveles actuales de estrés en nuestro día a día están por las nubes, por lo que vale la pena bajar un cambio y dedicarle varios minutos al placer íntimo.

Según disciplinas milenarias, como el tao, el slow sex es la forma más efectiva para conseguir niveles de placer impensados.

Es por ello que lo slow (lento o tranquilo) está muy de moda. En todo el mundo no paran de surgir nuevos restaurantes que se promocionan como slow food (comida lenta), en contraposición a los más que conocidos locales de fast food (comida rápida).

El slow sex toma varios elementos del sexo tántrico, donde tiene mayor importancia el camino o la conexión entre dos seres humanos que el orgasmo.

Los beneficios son múltiples, y quien saca más partido de esta nueva tendencia es la mujer, a quien le lleva más tiempo llegar al grado de excitación que muchos hombres consiguen casi instantáneamente.

La sexóloga Diane Richardson lo deja muy claro en su libro SLOW SEX, con una serie de consejos:

Conexión visual. La idea es mirarse fijamente mientras dure la experiencia, intentando en todo momento no intimidar a la otra persona. Por ello es aconsejable hacerlo de manera amable, intercalando sonrisas. La primera conexión llega a través del sentido de la vista.

Respiración conjunta. Una vez conectados a través de la mirada, nuestros cuerpos comenzarán a trabajar juntos de manera casi inconsciente. Si los cuerpos ya están tocándose, nuestras respiraciones entrarán en sincronía, lo que nos hará convertir en un solo ser.

Contacto permanente. Algo lógico durante el sexo, ¿no? Pero, además de recorrer con las manos el cuerpo de la otra persona, incorporamos abrazos y suaves caricias a la mezcla y empezaremos a sentir a la pareja con cada poro de nuestra piel.

No abandonar la penetración. La doctora aconseja variar a menudo de postura, pero, al contrario de lo que solemos hacer, no abandonar la conexión genital mientras cambiamos de postura, poniendo siempre muchísimo cuidado en no lastimar a la otra persona. Por ello es aconsejable hacerlo lentamente y conjuntados.

Agentes externos. Por supuesto, siempre es recomendable hacerse acompañar en la experiencia con todo tipo de complementos que nos ayuden en la relajación, como aceites, velas aromáticas, música tranqui e iluminación especial. Con esta práctica no solamente se consigue un mayor placer físico, sino que también se llega a conectar con niveles mentales y espirituales con nuestra pareja que con otras clases de sexo no se logran.

Gentileza Revista La Tecla 

Compartir
?