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17 Nov 2014 | Para visitar!!!

Heidelberg: la ciudad más linda de Alemania

La Ciudad Antigua en Heidelberg es uno de los destinos turísticos favoritos por la belleza del pueblo de casas con techos rojizos y la cercanía con el río Neckar, además del castillo que se encuentra sobre una colina y es famosa por la universidad más antigua del país. Además de sus hermosos jardines donde se aprecia toda la ciudad.

heidelberg 8 heidelberg 10 heidelberg heidelberg-101-biblioteca-de-la-universidad heilderber 10 heilderberg 4 heilderberg 6 heilderberg 7 heilderberg 8 heilderberg pcipalAquel que se tome un poco más de tiempo para visitar la ciudad, podrá descubrir los hermosos lugares apartados de las grandes corrientes de visitantes y dejarse contagiar por la forma de vida tan peculiar que diferencia a Heidelberg de muchas otras ciudades universitarias.

Es comprensible que el visitante de Heidelberg quiera conocer el Castillo que domina la ciudad a unos 70 m sobre el río Neckar, en la terraza del monte Königstuhl. Efectivamente, el Castillo y los edificios colindantes, junto con el Puente Viejo, componen uno de los monumentos más impresionantes que se pueden admirar en un viaje a Alemania.

Si lo desea, puede visitar el Castillo en solitario, pero merece la pena participar en una visita guiada. Aunque solo sea para comprender la historia de esta imponente obra arquitectónica, repleta de vicisitudes en sus 700 años de vida. Para superar los tiempos de cambio, los señores del castillo probablemente hayan tenido que dirigirse alguna que otra vez a las bodegas principescas.

En ellas se encuentra el barril más grande del mundo: elaborado con 130 troncos de roble, de más de ocho metros de largo, siete metros de ancho y con 221.726 litros de capacidad. Durante algún tiempo, el príncipe elector Karl Theodor empleó como vigilante de los barriles del Castillo al enano italiano de la corte Perkeo, cuyo nombre cuentan que se deriva de su gusto por la bebida. Siempre que se le preguntaba si quería otro vaso de vino contestaba: “perché no?”, es decir, ¿por qué no?.

En este lugar también se organiza cada verano el Festival del Castillo, uno de los espectáculos de teatro al aire libre más bellos del sur de Alemania, que se representó por primera vez en el año 1926. La calle Burgweg, saliendo del Castillo hacia el casco antiguo, además de sus encantadores monumentos, alberga un importante lugar de interés para la memoria colectiva: el Centro de Documentación y Cultura de los Sinti y Roma alemanes, una exposición permanente sobre el destino y estilo de vida de estos dos pueblos gitanos que documenta también el genocidio practicado por los nazis contra esta minoría.

En el centro del casco antiguo se encuentra la Plaza del Mercado, con una de las muchas hermosas fuentes de Heidelberg, además de elegantes casas burguesas, muchos cafés y tiendecitas todavía más encantadoras. Y, naturalmente, la famosa iglesia del Espíritu Santo. No muy lejos de aquí se encuentra el Mercado del Grano (Kornmarkt), para muchos la plaza más bonita de Heidelberg.

La fuente de la Madonna, de 1718, una figura de la virgen sostenida por ángeles, debía reconducir a los renegados protestantes hacia la verdadera fe tras la Contrarreforma. En la actualidad, todo el mundo queda fascinado por esta elegante estatua y la foto de postal “Madonna del Mercado del Grano con Castillo”.

La siguiente plaza, la Karlsplatz, está adornada con una fuente que expone caprichosamente la cosmografía del famoso humanista Sebastian Münster. Algo que también es típico de Heidelberg, porque la vida cultural e espiritual de la ciudad ha estado determinada sobre todo por los intelectuales, además de por los príncipes electores.

Precisamente la Universidad de Heidelberg no sólo es la más antigua de Alemania —fue fundada en 1386 por Ruperto— sino que además es una de las más prestigiosas del mundo por varios motivos. Es el centro de la investigación biotecnológica y pionera en nuevas tecnologías e informática. De esta forma, ha atraído a grandes intelectuales, tanto estudiantes como profesores, entre ellos grandes figuras del universo intelectual como Georg Willhelm, Friedrich Hegel, Robert Bunsen, Max Weber o Karl Jaspers.

Hoy en día, la Universidad cuenta con unos 30.000 estudiantes matriculados, aunque no son solo estudiantes aplicados, sino también diligentes asiduos a las tabernas y cafés de la ciudad. Lo mejor de esto es que en las hermosas y antiguas tabernas estudiantiles podrá sentirse como un verdadero estudiante, incluso si ya anda algo alejado de esa época.

Una noche en un buen hotel cuesta por término medio 90 € como el Ibis Heidelberg Hauptbahnho. Por su parte un piso amueblado de dos o tres cuartos a corto plazo (por ejemplo apartamentos para las vacaciones) cuesta entre 500 € – 1.200 € al mes, y una noche en un albergue juvenil cuesta entre 20 – 30 € la noche.

 

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