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24 Nov 2014 | La ciudad amurallada!!!

Tallin, Estonia: Un cuento de hadas

Bañada por las frías aguas del mar Báltico, en la boca del Golfo de Finlandia, se levanta Tallinn, una ciudad moderna y en plena expansión que guara celosamente un tesoro entre sus murallas: uno de los conjuntos medievales más bellos y mejor conservados de Europa.

tallin 1 tallin 3 tallin 4 OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA tallin 7 tallin 8 OLYMPUS DIGITAL CAMERA tallin 11 tallin 12 tallin 13 tallinA pesar de los largos años de dominación soviética y de los barrios-dormitorio que dejaron como herencia, la capital estonia es hoy una hermosa ciudad, rodeada de zonas verdes, que ha devuelto el esplendor a su casco antiguo. Sus murallas esconden decenas de edificios de piedra y madera, la mayoría de los siglos XIV al XVIII, que han sobrevivido milagrosamente al paso de los años y de los hielos.

Toda la ciudad vieja conserva el trazado original, las casas, iglesias, castillos y edificios públicos se han restaurado y el suelo adoquinado añade aún más belleza al conjunto. No es de extrañar que toda el conjunto fuera declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La mayor atracción de la ciudad es la ciudad antigua medieval (Vana Tallinn o Ciudad Vieja). Estaba construida entre los años 1400 y 1700 y su arquitectura de la edad media ha sido casi intacta.

El núcleo de la ciudad es la Plaza del ayuntamiento. En verano esta gran plaza está llena de terrazas de cafeterías y restaurantes, en invierno tiene el mercado navideño y un gran arbol de Navidad. El Ayuntamiento es un edificio gótico construído en los años 1402-1404. Arriba está una veleta, Viejo Tomás (Vana Toomas) – la figura de un soldado medieval convertida en el símbolo de la ciudad. En la esquina de la plaza se encuentra la farmacia más antigua de Europa (Raeapteek), mencionada en el año 1422.

A la izquierda de la farmacia se encuentra el pequeño callejón Sajakang (callejón del Pan), por el cual se puede llegar a la Iglesia del Espíritu Santo (Pühavaimu kirik). En la pared de esta iglesia está el muy bonito reloj del siglo XVII, el reloj público más antiguo de Estonia.

La iglesia tiene el interior tallado de madera y un altar pintado por Bernt Notke en el siglo XV. Si desde esta iglesia seguir las calles Pikk (larga) y Lai (ancha), se llega alpuerto de Tallinn. Estas calles están llenas de casas medievales, cafeterías, tiendas de regalos y galerías de arte.

Ambas calles llevan a la Iglesia de San Olaf (Oleviste Kirik) – en la edad media era el edificio más alto de Europa. La mencionan ya en el año 1267. Ahora la altura de la iglesia es 123 m. En la calle Pikk 71 está el conjunto de 3 casas de la edad media llamado “Tres hermanas”, ahora ocupado por un lujoso hotel. A finales de la calle Lai se encuentra el Hobuveski (el ‘Molino de los Caballos’), un pequeño edificio redondo de 16 metros de diámetro. Fue construido en la primera mitad del siglo XVI especialmente en una forma circular para albergar un molino, que fue movido por 8 caballos que hacían girar la rueda.

Otros edificios curiosos en la calle Pikk son los Gremios comerciales y artesanos. En Pikk 26 está la Casa de la Hermandad de los Cabezas Negras (se llama así por el color de piel de su patrón, San Mauricio). Este gremio estaba conformado por los comerciantes alemanes solteros. En Pikk 17 está la sede del Gran Gremio (ahora alberga un museo).

Lo que llama más atención en la ciudad alta es la Catedral ortodoxa rusa de Alejandro Nevsky, con sus cúpulas de cebolla y su ecléctico estilo arquitectónico. Su interior está ricamente decorado con mosaicos e iconos. El arquitecto de esta catedral (Mijaíl Preobrazhénsky) también proyectó la catedral ortodoxa de Buenos Aires. Era el arquitecto oficial de la iglesia rusa en aquella época (1900) y vivía en San Petersburgo.

También hizo las catedrales en Florencia, Niza, Viena y Sofia. En esta catedral de Tallinn empezó su trabajo el recien fallecido patriarca ruso Alexei II, que procedía de la capital de Estonia (sus padres eran de origen aleman y emigraron de Petrogrado (San Petersburgo) después de la revolución rusa. La catedral estaba a punto ser destruída o reconstruida varias veces pero por suerte la protegieron.

En frente a la catedral, está el Parlamento y el Gobierno de Estonia – en el castillo y la casa Toompea, respectivamente. La torre más famosa del complejo es la Pikk Hermann (Largo Hermann), del año 1371, y en ella ondea la bandera nacional estonia.

En la ciudad alta hay varios miradores para ver y hacer fotos de Tallinn desde arriba, con unas vistas muy bonitas.

Y, por supuesto, hay que mencionar las murallas medievales que rodean la ciudad antigua. En el siglo XVI las murallas tenían 2,4 km de longitud, 14-16 metros de altura, profundidad de hasta 3 metros e incluían 46 torres defensivas y 6 puertas de entrada. Ahora queda 1,9 km de la muralla, 20 torres y 2 puertas de entrada. Los mejores lugares para ver las murallas son el mirador Paktuli en Toompea (ciudad alta) y Tornide väljak, un parque cerca de la estación de tren.

Es, en definitiva, un lugar bastante completo para pasar unos días o como base para visitar los países bálticos. Los precios son algo más altos de lo que cabría esperar en un país que es miembro de la unión europea desde hace tan poco tiempo, y donde se supone que la renta por habitante es baja si la comparamos con el resto de Europa.

La cocina estonia se caracteriza por el pescado, básicamente ahumado. destacan las especies pescadas en el Báltico como el arenque, la anguila y la platija, o la trucha. Suelen  servirse con puré de patatas, cebolla y panceta. Otros platos típicos son la carne de caza con chucrut y el verevorst, una especie de morcilla hecha a base de sangre de cerdo.

La actividad oficial termina en torno a las 18.00, pero la vida sigue al menos hasta las 22.00 o las 24.00 en invierno, o hasta mucho más tarde en verano. La pasión nacional por las nuevas tecnologías, que algunos la llaman e-Estonia, garantiza que el wifi sea gratis en todas partes.

Sin dudas un lugar para visitar!!

 

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