Revista Qué
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Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, aseguró que el territorio porteño está capacitado para albergar la segunda final de la Copa Libertadores entre River y Boca, aún después de los incidentes ocurridos el sábado.
"El partido puede hacerse en la Ciudad. Si debe hacerse, eso lo define la Conmebol. La prueba está en que dos semanas antes se pudo hacer en la Boca, que tiene calles más pequeñas, más intrincadas, entraron y salieron 60 mil personas y no hubo incidentes", afirmó el jefe de Gobierno de la Ciudad en declaraciones a Radio Berlín.
A modo de autocrítica, Larreta volvió a reconocer los errores propios del operativo de seguridad durante el traslado del micro del plantel de Boca al momento de la llegada al estadio Monumental. El autobús fue atacado a piedras y botellazos metros antes del primer control policial y del inicio del vallado.
Como consecuencia de las fallas en el operativo y los violentos episodios que terminaron con la suspensión del Superclásico, Martín Ocampo renunció como ministro de Seguridad porteño. Unas horas más tarde, el propio Rodríguez Larreta confirmó que ese cargo iba a ser asumido por Diego Santilli, el vicejefe de Gobierno de la Ciudad.
"Hubo una falla en el operativo de seguridad, lo dijimos con todas las letras. El hecho de que haya habido una falla en el operativo de seguridad no quiere decir que las fallas no se puedan corregir", afirmó Larreta.
"Dos semanas antes se organizó un operativo para más o menos la misma cantidad de gente, con el mismo calor alrededor del partido, como así decirlo, porque era también la final, en la cancha de Boca, donde incluso la llegada a la cancha por un problema geográfico, de cómo son las calles, se hace todo más complicado, se realizó sin incidentes. Y se pudo organizar. Así como se pudo organizar los Juegos Olímpicos de la Juventud, donde fueron un millón de personas", añadió.