Tras el acuerdo que lo dejó como la cabeza de lista para senadores nacionales por la Ciudad de Buenos Aires, Martín Lousteau también presionó para que la compañera de fórmula fuera una mujer con determinado perfil, y eso condicionó la elección de Horacio Rodríguez Larreta.
El exministro de Economía pidió quien lo acompañara no sea alguien que se expresara en contra del aborto legal y gratuito, una discusión que no pudo zanjarse mediante una ley en el Congreso, pero que atraviesa la campaña de este año y tiene efectos en el electorado donde se ha creado otra grieta, entre los pañuelos verdes y los celestes, que atraviesa a todos los frentes políticos.
Esa exigencia de Lousteau obturó las primeras opciones manejadas por el Jefe de Gobierno porteño, quien se quedó con la potestad de elegir el segundo casillero de la nómina. Larreta pensaba compensar las aspiraciones de Carmen Polledo, y como segunda opción se manejó el nombre de Cornelia Schmidt Liermann. Pero ambas son militantes contra el aborto legal y gratuito.
Lousteau, quien por nada del mundo quiere resignar su perfil progresista y además está casado con una de las actrices más activistas por la despenalización del aborto, Carla Peterson, hizo saber enseguida su desacuerdo con los nombres que se manejaban.
También quedó fuera de carrera Victoria Morales Gorleri, quien es muy cercana al Papa Francico y se barajó como una de las posibilidades. Desde Uspallata querían hacer un gesto hacia Jorge Bergoglio, con quien el oficialismo no puede congraciarse desde hace tiempo, fudnamentalmente después de haber puesto sobre la mesa la discusión sobre el aborto.
En ese contexto, Horacio Rodríguez Larreta echó mano a una de sus más respetadas funcionarias, la ministra de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad,
Guadalupe Tagliaferri, quien tiene posiciones a favor del aborto legal, seguro y gratuito.
Tagliaferri siempre apareció como un faro en el PRO, con posibilidades de ocupar cualquier cargo. Estuvo muy cerca de desembarcar en el gabinete de María Eugenia Vidal en la Provincia, pero finalmente se quedó en la Ciudad, y hasta llegó a mencionarse como la posible reemplazante en u futuro de la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley, si esta emigraba a otro puesto.
Ahora, si Juntos por el Cambio gana en la Ciudad, la espera una banca en el Senado por seis años.