EJES EN SALUD Y PANDEMIA
04/08
"Angustiado y conmovido" Felipe Miguel brindó el informe de gestión de Larreta
El jefe de Gabinete de la Ciudad Felipe Miguel, aseguró durante el informe de gestión que "la primera mitad del año tocó enfrentar una pandemia y hoy trabajamos en la salida" y resaltó que "es fundamental el rol individual" para avanzar en las flexibilizaciones de la cuarentena.
Con dos meses de atraso, el jefe de gabinete porteño, Felipe Miguel se presentó en la Legislatura porteña para brindar el primer informe de gestión de la primera parte del segundo gobierno de Horacio Rodríguez Larreta al frente de la Ciudad.

En el contexto del aislamiento social y obligatorio, en el recinto sólo estuvieron presente los jefes y vicejefes de cada uno de los bloques:  Diego García Vilas, Daniel Del Sol, Facundo Del Gaiso y Agustín Forchieri por Vamos Juntos, Claudio Ferreño, Javier Andrade, María Rosa Muiños por el Frente de Todos, María Inés Gorbea, Martín Ocampo por UCR-Ev, Gabriel Solano (PO), Myriam Bregman (PTS), Sergio Abrevaya (GEN), Eugenio Casielles (CF), Marta Martinez (AyL), , Roy Cortina (PS). Mientras que el resto de los legisladores pudo seguir la exposición a través de la plataforma zoom desde sus despachos y hogares.
 
"Angustiados, conmovidos y dolidos ante cada fallecimiento. Preocupados y ocupados ante los nuevos contagios y esperanzados ante cada paciente que se cura y logra sobreponerse a esta enfermedad. Quiero resaltar que esta pandemia nos encuentra a todos los espacios políticos trabajando juntos más allá de las diferencias que podamos tener. Horacio promovió, desde el primer momento, un trabajo coordinado con el Gobierno Nacional, el de la Provincia y con todos los bloques", de esa manera comenzó el informe de gestión el jefe de gabinete de ministros, Feliz Miguel.
 
"Lo primero que entendimos cuando el virus apareció en el mundo fue que teníamos que anticiparnos y eso hicimos. Nos anticipamos a su llegada y tomamos decisiones para ganar tiempo y mientras reforzar el sistema de salud para estar mejor preparados ante el aumento de casos. Y ahora también nos anticipamos armando un plan integral y gradual de puesta en marcha que consta de seis etapas para que, cuando las condiciones sanitarias nos lo permitan, los vecinos podamos volver a nuestras actividades tomando los recaudos necesarios para no tener que volver atrás. Hay que tener siempre presente que el virus está circulando. Por eso es tan importante estar bien preparados y cumplir al máximo con las medidas de prevención y cuidado".

SALUD

En primer lugar, Miguel afirmó que se reforzó el sistema público de salud, para que pueda dar respuesta y garantizar el bienestar físico y mental de todos los vecinos durante esta pandemia.

Al ser un virus nuevo, del cual no se conoce demasiado en ninguna parte del mundo, junto a Fernán Quirós y el equipo del Ministerio de Salud, “estamos muy atentos desde el primer día, evaluando la evolución y la mejor manera de abordarlo”, dijo Miguel y recordó que el gobierno porteño toma decisiones se basan en la evidencia concreta que muestran los datos, en la recomendación de los expertos y de la experiencia de otras ciudades del mundo. “El principal criterio es el sanitario, transversal a todo, porque lo más importante es cuidar la salud de la gente”.

Para que los profesionales de la salud tengan todo lo que necesitan, el gobierno porteño adelantó la compra de insumos para todo el año, “con el desafío que implica superar las dificultades de conseguir estos insumos que todos los países del mundo estamos queriendo comprar a la vez”. 

En ese sentido se estableció un cronograma de abastecimiento: todos los martes y viernes las farmacias de los 34 hospitales reciben los insumos y equipos de protección personal que solicitaron. Y, en paralelo, todos los 46 centros de salud, los 2 CEMAR y los 29 dispositivos Detectar reciben los insumos semanalmente.

“Quiero destacar a los directores de los hospitales de la Ciudad y a sus equipos, con quienes estamos en permanente contacto y trabajando  más juntos que nunca”.

En ese sentido Miguel agregó que “sumamos más equipamiento: adquirimos 7 ambulancias y 543 nuevos respiradores, que son fundamentales ante este virus que tiende a provocar complicaciones respiratorias” y agradeció especialmente al Gobierno Nacional por su contribución de 529 respiradores.

“Contamos con 16 laboratorios para hacer pruebas de PCR en 14 hospitales de la Ciudad y 2 laboratorios móviles. Instalamos 20 unidades febriles de urgencia, que son módulos específicos para atender casos sospechosos de coronavirus anexados a 20 hospitales de la Ciudad. Gracias a estos espacios podemos derivar a las personas que tienen síntomas de manera segura y reducimos la circulación en las guardias para evitar el contagio. Hasta el momento, atendimos en las UFU a 40.472 vecinos, hicimos 34.023 testeos y tuvimos 13.421 casos positivos.  Sumamos 8.240 camas: 1.500 de internación general en hospitales, 450 de terapia intensiva específicas para pacientes con coronavirus, 5.490 en hoteles y 800 el centro de aislamiento que creamos en Costa Salguero para cuidados leves. Al día de hoy el nivel de ocupación de las camas de terapia intensiva es de 61,1 %”.

Para aliviar el sistema de salud, el gobierno porteño creó una red de contención con habitaciones de hoteles. “Hoy contamos con 50 hoteles que, en un primer momento se destinaron a quienes volvían del exterior y tenían que cumplir el aislamiento preventivo. En esa instancia alojamos a 8.052 vecinos. Ahora usamos los hoteles para los vecinos que tienen el virus y presentan cuadros leves que no requieren de un cuidado en un hospital o que están esperando el resultado. De 32.462 pacientes leves, 29.293 ya egresaron. Actualmente son 3.169 los que permanecen ahí”.

“Incorporamos más profesionales al sistema público de salud: convocamos a 1.066 médicos y 3.340 enfermeros que se sumaron a los 11.800 médicos, 9.500 enfermeros, 3.500 residentes, 3 mil técnicos de la salud y 6 mil administrativos que ya teníamos en el sistema público. También sumamos kinesiólogos respiratorios, personal de apoyo como camilleros, conductores de ambulancias y administrativos en las unidades febriles y en los operativos del SAME”.

Para Felipe Miguel “Hay un gran consenso a nivel mundial sobre la importancia de detectar lo antes posible a quienes tienen el virus. Por eso, desarrollamos una fuerte estrategia de testeos que nos permite identificar a tiempo casos positivos o sospechosos para aislarlos y así reducir la cadena de contagios”. Hasta el momento se realizaron un total de 273.549 hisopados en la Ciudad.  Además, todas las semanas se llevan a cabo testeos rápidos para el personal de salud, de los geriátricos, los agentes de tránsito, las fuerzas de seguridad y los trabajadores del BAP y de los paradores de la Ciudad. En total se han realizado 246.558 testeos rápidos a estos trabajadores y 11.407 hisopados a personas que dieron positivo de los test rápidos.

“Si bien la pandemia se lleva la mayor parte de nuestra atención, no podemos descuidar el problema del dengue. Este año en particular tuvimos un aumento de casos con 7.306 confirmados. Por eso, redoblamos los esfuerzos de prevención. En el primer semestre se realizaron casi 1.794 actividades de prevención y promoción, como descacharreos casa por casa, eliminación de criaderos, fumigaciones, relevamientos ambientales y estudios de foco, entre otras; que representan prácticamente el doble que las realizadas en los últimos 3 años".

SOCIAL Y DESARROLLO HUMANO
 

“Frente al avance del coronavirus, tenemos que asistir a los que más lo necesitan. Los adultos mayores son quienes más riesgo corren en esta pandemia. Hay un dato muy contundente: 8 de cada 10 personas que mueren por coronavirus son adultos mayores”.

En la Ciudad, viven 360 mil mayores de 70 años, una proporción más alta que el promedio del país. Por eso, tenemos que ser muy responsables y evitar que se contagien”. En ese marco “decidimos poner en marcha un plan integral de cuidado y acompañamiento, que consiste tanto en ofrecerles alternativas para que no salgan de sus casas como en darles contención afectiva durante el aislamiento”.

Hicimos un convenio con encargados para que puedan asistir a los mayores o personas de riesgo que viven en sus edificios, ayudándolos con las compras de alimentos o remedios, paseando a sus mascotas, y garantizando la higiene en todos los espacios comunes. A todos ellos les agradecemos por su compromiso.

Lanzamos el Programa Mayores Cuidados, en el que se anotaron como voluntarios más de 40.012 vecinos con ganas de colaborar y 13.187 adultos mayores. El espíritu de este programa es acompañar a los mayores desde las dos dimensiones: haciendo compras o trámites por ellos y también conversando un rato por teléfono.

Los geriátricos son uno de los puntos de mayor riesgo

“En la Ciudad trabajamos en conjunto con los 483 establecimientos que hay donde viven aproximadamente 20 mil adultos mayores, para que se apliquen los cuidados correspondientes. Relevamos todos los geriátricos de la Ciudad. Capacitamos a sus profesionales e hicimos una evaluación de riesgo de cada uno para elaborar un plan conjunto. Trabajamos en dos planos: en la prevención y en un plan de acción frente a un caso sospechoso de coronavirus”.

Para prevenir, se estableció el control diario y obligatorio de la temperatura y los potenciales síntomas de todos los residentes, además del refuerzo de las medidas de higiene. Todas las actividades comunes y los regímenes de visitas fueron cancelados en marzo, cuando comenzamos con las medidas de prevención incluso antes de que se decretara la cuarentena obligatoria.

Ante la suspensión de las actividades para la tercera edad, tan importantes para el bienestar físico y mental de los adultos mayores, se lanzaron algunas propuestas virtuales. Cerca de 8.500 personas asisten a las clases de música, baile y distintas capacitaciones virtuales. Y además, 1.369 adultos mayores recibieron un libro en la puerta de su casa.

Barrios vulnerables como foco de contagio

“Sabemos que ahí el riesgo es mayor porque la situación es diferente: como las familias viven en un espacio más reducido, los cuidados para prevenir el contagio son más difíciles de implementar. Por eso diseñamos un plan de acción específico. En primer lugar, impulsamos una fuerte campaña de concientización mediante redes sociales, radios comunitarias, folletos, mensajes de texto y de WhatsApp y llamados telefónicos. También reforzamos la entrega de alimentos: en total gracias a todas las medidas durante el aislamiento, más de 353 mil vecinos reciben viandas o bolsones de comida”.

Según el informe de gestión “los 471 comedores conveniados y asistidos de la Ciudad siguen funcionando con la modalidad de entrega de viandas. Desde el comienzo de la cuarentena incrementamos un 30% la cantidad de alimentos en comedores comunitarios, llegando a 119.077 personas. Los 76 Centros de Primera Infancia, que dan acompañamiento y contención a los chicos de entre 45 días y 3 años, permanecen abiertos para que 36 mil personas puedan retirar el bolsón de alimentos semanal”.

“Como complemento, 198 mil vecinos reciben alimentos secos en distintos puntos de la Ciudad. Para agilizar el armado de los bolsones, decidimos aprovechar el espacio del Centro Metropolitano de Diseño. Ahí desplegamos un centro de logística donde, todos los días, equipos formados por trabajadores del Ministerio de Desarrollo Humano, voluntarios y militares del Ejército arman los bolsones.El equipo del Ministerio, en conjunto con los líderes barriales, se ocupa de las entregas en los barrios populares. Llevamos distribuidos 319.802 bolsones.

Pusimos 57 postas sanitarias en barrios populares donde se toma la temperatura y se derivan a los pacientes a donde corresponde. Esto nos permite estar más cerca y evitar que aquellos que no tienen cómo moverse, tengan que viajar hasta un hospital.

Para los 4.700 adultos mayores que viven en barrios populares trabajamos con las organizaciones sociales de cada barrio. Y, para los 1.893 que viven solos, contamos con voluntarios y promotores barriales que los ayudan con las compras y las medidas de higiene y limpieza en sus casas. 

También intensificamos el trabajo del BAP, Buenos Aires Presente, que trabaja los 365 días del año, las 24 horas. Tenemos 40 equipos recorriendo las calles con móviles y cuadrillas que van a pie para asistir a las personas en situación de calle y ofrecerles ir a los paradores.

Todos los inviernos activamos el Operativo Frío y, este año, por la pandemia, reforzamos aún más nuestra presencia en la calle: sumamos más de 400 voluntarios, más insumos y abrimos nuevos centros para que la gente pueda estar resguardada. Hoy tenemos 1.904 personas en los paradores de la Ciudad.

También creamos una sede central del BAP desde dónde se organizan las salidas de los móviles y los kits: se entrega comida, abrigos, barbijos y elementos de higiene.

A los 32 Centros de Inclusión Social que ya teníamos, sumamos 11 nuevos de los cuales dos son específicos para adultos mayores y uno funciona como centro de aislamiento preventivo para que, los que vienen de la calle, pasen primero 14 días ahí y luego sí vayan a alguno de los paradores. De esta manera, tenemos 43 centros que, desde el comienzo de la cuarentena se encuentran abiertos las 24 horas los 7 días de la semana, con un total de 3.379 camas.

Cada parador cuenta con un espacio de aislamiento. Si se detecta un caso sospechoso, se lo aísla y se contacta al 107 para dar notificación y esperar el móvil sanitario. En la Ciudad tenemos distintos programas para asistir económicamente a los que más lo necesitan como Ciudadanía Porteña, Ticket social y el Programa Atención para Familias en Situación de Calle. En total llegamos a casi 140 mil vecinos”.

“Hace unos años que venimos acompañando de cerca la lucha de las mujeres y hoy más que nunca, en este contexto de aislamiento obligatorio, tenemos que adaptarnos a las circunstancias y estar cerca de ellas. Los números nos dicen que, en la mayoría de los casos, las situaciones de violencia contra las mujeres se dan en el seno de su hogar. No podemos permitir que una mujer esté en peligro en su propia casa. Por eso, generamos una red de contención para dar asistencia, brindar la información necesaria para prevenir y actuar rápido cuando se requiera”.

“Tenemos la línea 144, para que cualquier persona que esté pasando o conozca a alguien que esté en una situación de violencia de género se comunique durante las 24 horas. Contamos con 35 operadoras profesionales que usan celulares enrutados a la línea para atender llamados desde sus casas. Desde el 1° de marzo se registraron más de 25.109 llamados. También habilitamos la opción de Boti para que pidan asistencia por WhatsApp si no se sienten cómodas o no pueden hacer un llamado telefónico desde sus casas. Y, si es necesario, se las conecta con el 911.
 

De marzo a junio, los llamados al 144 aumentaron un 47% con respecto al mismo período del año pasado. Y, desde que habilitamos la opción de WhatsApp, los contactos por violencia de género se multiplicaron por ocho. Estos son claros indicadores del efecto que tiene el aislamiento. Por eso, reforzamos las herramientas para que todas las mujeres puedan pedir ayuda y contar lo que les pasa. También desarrollamos un botón antipánico en una aplicación. De esta forma, las mujeres lo pueden llevar en sus celulares sin que nadie lo sepa y lo pueden activar de manera fácil y rápida.

 

Los 15 Centros Integrales de la Mujer que tenemos en todas las comunas están funcionando con atención telefónica. Y, para casos de urgencia en los que se requiera una atención presencial, se dispuso que se utilicen 6 CIM que funcionan con un esquema de aperturas rotativas.

 

Contamos con un refugio para mujeres víctimas de violencia de alto riesgo; un refugio para mujeres víctimas de trata de alto riesgo; dos casas de medio camino; y un hogar para adolescentes embarazadas o con hijos, víctimas de violencia. Todos estos establecimientos siguen funcionando con los protocolos específicos.

 

Y, además, para mejorar la capacidad de contención durante la cuarentena, habilitamos un centro nuevo gracias a un convenio con el Club Nueva Chicago para mujeres que sufren violencia de género y no necesitan alojamiento por tiempos tan prolongados.