BAJA EN LA COPARTICIPACION
14/09
Con el diálogo lesionado, Alberto y Larreta deben analizar cómo sigue la cuarentena
Alberto Fernández deberá acordar con Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta la continuidad de las medidas restrictivas en el AMBA, que sigue siendo el epicentro de la pandemia en el país, en medio de un clima de tensión por la quita de la coparticipación a la Ciudad.
El presidente de la Nación le redujo la coparticipación a la Ciudad sin previo aviso y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta no sólo realizó duras declaraciones sino que determinó que lo resuelva la Justicia. En ese marco, deberá reunirse con Alberto Fernández para determinar cómo seguirá el aislamiento social en un contexto donde los casos de coronavirus no merman.

Desde que empezó la pandemia ya se reunió con el Jefe de Estado y el gobernador bonaerense en once oportunidades, en todas, remarcó el diálogo y el consenso para poder hacer frente a la pandemia. Pero ahora, nada será igual ya que el propio jefe de gobierno afirmó que el diálogo con Nación "está lesionado" y cuestionó el modo de actuar del presidente sobre la baja en la coparticipación sin previo aviso y en un contexto delicado del virus.

Pese a haber tensado al máximo la relación, el mandatario rechazó la idea de que se haya afectado el diálogo con la Capital Federal: “Vamos a seguir dialogando, ningún diálogo se rompe, a veces no se está de acuerdo o a veces a algunos les duele renunciar a los privilegios, pero vamos a seguir dialogando, eso está garantizado”.

Amparándose en que la curva de contagios se mantiene “alta pero estable”, el Gobierno porteño avanzó en esta última etapa con los permisos para que bares y restaurantes atiendan a sus clientes en calles y veredas. En contraposición, el Gobierno bonaerense no solo no permitió nuevas aperturas, sino que sumó restricciones a una decena de municipios del interior donde surgieron nuevos focos de contagios. “Hay una parte de la sociedad que no entiende lo que estamos viviendo”, había manifestado Kicillof cuando insistió en que no se podían acompañar más reaperturas.

Las diferentes estrategias de abordaje de la cuarentena quedaron en segundo plano frente al aumento de la inseguridad y la toma de tierras en el conurbano bonaerense. Pese al anuncio de un ambicioso plan de seguridad para el GBA, el conflicto por salarios atrasados de la Policía de la provincia de Buenos Aires le terminó estallando en las manos a Kicillof y a Sergio Berni la semana pasada. El malestar de miembros de la fuerza llegó hasta la Quinta de Olivos en una actitud de sublevación que generó incluso el repudio de la oposición que el día anterior le había exigido al Gobernador que resuelva el conflicto.

Larreta buscará este martes llegar a la Corte Suprema para proponer una medida cautelar que evite el traspaso de los más de 30 mil millones de pesos a la Provincia. En este contexto la continuidad de la cuarentena deberá colarse nuevamente en la agenda política.