02/12/2020
El oficialismo busca crear el Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento
Las comisiones legislativas de Educación, Ciencia y Tecnología y de Presupuesto analizaron un proyecto que propone crear el Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento para la Ciudad de Buenos Aires, en concordancia con una norma respectiva dictada por el Congreso de la Nación.

El autor de la iniciativa, Hernán Reyes, cuantificó en puestos laborares la importancia de ese sector de actividad: según estadísticas del 2018 empleaba a 216.000 personas en la CABA y las previsiones para el año 2030 calculan unos 430.000 empleos.

"Tenemos una oportunidad enorme frente a nosotros. Otra Pampa Húmeda, pero ahora en nuestras cabezas. Hay que abrir la mirada y apostar al progreso", sostuvo Reyes.

Se trata de otorgar beneficios que impulsen el desarrollo y la exportación de la producción de servicios informáticos, software, sistemas, diseños, videojuegos,cómputo en la nube; biotecnología, bioeconomía, biología, bioquímica, microbiología, bioinformática, biología molecular, neurotecnología e ingeniería genética, geoingeniería y sus ensayos y análisis; Nanotecnología y nanociencia; industria aeroespacial y satelital; ingeniería para la industria nuclear; soluciones de automatización, inteligencia artificial, robótica y otros.

Quedarían excluidos del régimen de beneficios establecido en la presente Ley, las actividades de tecnología financiera (fintech), entendiéndose por tales a los desarrollos, productos, servicios o procesos prestados por compañías financieras y/o de inversión. 

La iniciativa propicia un tratamiento diferenciado a aquellos beneficiarios que realicen dichas actividades de conocimiento en la Ciudad en relación con el Impuesto sobre los Ingresos Brutos.

Será a través del otorgamiento de una deducción en su alícuota correspondiente a tributar o bien su tratamiento asimilable a la industria, dependiendo para tales situaciones el grado de compromiso que el particular asuma a realizar en la Ciudad, a través de la generación de empleo, aumento de superficie a utilizar, realización de exportaciones, inversiones en investigación y desarrollo, capacitación de empleados y obtención de certificaciones de normas de calidad en sus procesos.

Para el otorgamiento de los beneficios propuestos será condición la inscripción en el Registro de la Economía del Conocimiento (REC) o el que en el futuro lo reemplace.