04/12/2020
La ley para la Economía social, un logro de las organizaciones populares
La iniciativa impulsada por el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad busca más y mejores oportunidades de trabajo para 500 mil porteñas y porteños. Establece incentivos para que los sectores de la economía popular puedan acceder al crédito, participar de las compras públicas, y mediante beneficios impositivos, e iniciar su camino hacia la formalización.
La legisladora de Somos/ Frente de Todos, Laura Velasco, autora de uno de los proyectos que se trató para llegar a la ley general de la economía Social, celebró la sanción de la norma y manifestó que "el proyecto de ley que presentamos es el resultado del diálogo y el trabajo con muchísimas organizaciones; surgió de las demandas y aportes de diversas experiencias territoriales".

"También de la tarea conjunta con la Defensoría del Pueblo y del Ministerio Público de la Defensa. Hubiéramos querido que esos aportes fueran tenidos mucho más en cuenta para llegar a una mejor ley que integre a las tareas de cuidado comunitarias, que cuente con presupuesto acorde, que integre a las organizaciones en un consejo, que exprese claramente las características del fondo fiduciario o las condiciones de los créditos, para que sirvan para acceder a maquinarias y herramientas, a la capitalización y a la posibilidad de sustentabilidad de los emprendimientos productivos”.
 
“Después del 2001 y de las políticas neoliberales aplicadas durante los años ’90, en Argentina hubo que inventar el trabajo para poder acompañar a todas aquellas personas que empezaron a organizarse en cooperativas de trabajo, a través de los movimientos sociales. Nos referimos a los recuperadores urbanos, a las cooperativas de vivienda, de trabajo, productivas y también a ese enorme universo que significaron las empresas recuperadas”, contó la legisladora, durante su intervención en el recinto de sesiones.
 
Y continuó: “Hace mucho tiempo que en la Ciudad era necesario encarar una ley de estas características, pero para que la reglamentación y la implementación no la desvirtúen necesitamos que haya un espacio institucional que integre a los actores de la economía social y popular, que haya una mesa de trabajo permanente, una instancia de diálogo para que esta ley efectivamente sirva a las necesidades del sector”.
 
Además, Velasco consideró fundamental incluir en la implementación a las tareas de cuidado comunitarias: “Muchísimas veces decimos, desde una perspectiva de género, que las tareas llamadas domésticas son trabajo no remunerado, no valorizado. Lo mismo sucede en el plano comunitario. Las tareas de asistencia alimentaria y de todo tipo de promoción de la salud, de los géneros, de la educación y ambientales que se realizan en nuestros barrios populares son parte de la economía social y popular y por eso creemos que deben ser comprendidas en los rubros de esta ley. Así como se piensa en otras actividades de carácter productivo, también lo reproductivo hace al dinero que se genera en la Ciudad de Buenos Aires, y debe ser contemplado como tal en la implementación de esta norma”.
 
“Esta ley, que venía siendo postergada, hoy es un avance y un enorme logro de las organizaciones populares. Vamos a seguir trabajando para que se garantice una reglamentación e implementación acorde a las enormes necesidades del sector”, finalizó.