POLEMICA
22/05
Por la situación sanitaria, Acuña evalúa adelantar las vacaciones de invierno
La ministra de Educación de la Ciudad insistió con la modificación del calendario académico, a fin que los estudiantes puedan tener clases presenciales durante el verano.
Luego de que Horacio Rodríguez Larreta anunciara la suspensión de las clases presenciales y virtuales por tres días, la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, anunció que se encuentran evaluando más modificaciones al calendario académico: buscarán adelantar las vacaciones de invierno, a fin de que los estudiantes puedan asistir a los colegios presencialmente en las épocas de calor. 

En ese sentido, la funcionaria manifestó que “estamos viendo opciones de cambiar el calendario, habría que cambiarlo a junio y julio por una cuestión sanitaria, pero por cuestión climática nos queda el frío también de agosto” y volvió a defender la decisión del jefe de Gobierno porteño de suspender las clases por tres días. 

“Está comprobado que los chicos no aprenden de la misma manera”, explicó en diálogo con La Mañana de CNN y destacó que se debió a que prefieren que “los contenidos que se tenían que ver en estos días sean presenciales”. Al mismo tiempo que insistió en que el 31 de mayo “lo primero que vamos a abrir son las escuelas; estamos preparados para la virtualidad, lo sabemos hacer, lo estamos haciendo, pero preferimos recuperar estos tres días”. 

Por otra parte, Acuña aseguró que las nuevas restricciones establecidas por el Gobierno Nacional y el de la Ciudad estarán acompañadas con el aceleramiento del proceso de vacunación. “La semana que viene se suman dos cosas: las restricciones y en paralelo vamos a estar entrando en un proceso de vacunación masiva”, advirtió e indicó que “priorizamos ponernos de acuerdo en la política para que no haya ruidos”. 

“Toda la familia debería modificarse durante estos 9 días para poder garantizar que el lunes (31 de mayo) estemos en otra situación, para cuidar la presencialidad”, señaló y concluyó asegurando que “la evidencia demuestra que los contagios en las escuelas no sólo no aumentaron, bajaron”.