ECONOMIA
02/10
Mura retrasó el envío del Presupuesto 2022 a la Legislatura porteña
El ministro de Hacienda y Finanzas presentó ante el Palacio Legislativo una carta solicitando más tiempo para elaborar la normativa, dado a que aguarda las definiciones a nivel nacional en ese mismo sentido.
Horas antes de que venciera el plazo para presentar el Presupuesto 2022, el ministro de Hacienda y Finanzas de la Ciudad, Martín Mura, envío a la Legislatura porteña una carta en la que dio a conocer los motivos que llevaron a que se demorara la presentación del mismo. No obstante, esta no es una situación nueva, dado a que pasó lo mismo en los últimos años. 

Según informó el funcionario las demoras se deben a que el Frente de Todos (FdT) aún sigue delineando el Presupuesto para el próximo año y que el bloque oficialista en el Congreso nacional tiene “pocas certezas” acerca de cómo será el mismo. 

Esta incertidumbre en torno a las variables macroeconómicas que se definirán a nivel nacional es una de las razones para demorar el envío del cálculo de gastos y recursos que tendrá la Ciudad el año que viene. Además, en los últimos días se anunció que se introducirán modificaciones en el expediente.

La misiva completa

Tengo  el  agrado  de  dirigirme  a  Ud.  a  propósito  de  la  presentación  del  Presupuesto  General  para  la Administración del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que regirá durante 2022.

El  presupuesto  general  de  gastos  y  recursos  consiste  en  la  expresión  del  plan  de  gobierno  de  una administración,  el  cual  debe  servir  como  principal  herramienta para  la  promoción  del  bienestar  general  de quienes habitan y visitan la Ciudad.

La ejecución presupuestaria debe dinamizar los distintos factores económicos existentes,  definir las prioridades del gobierno en los ámbitos de la salud, la educación, la seguridad y la asistencia a los sectores que  más  la  necesitan,  y  estimular  además  las  actividades  comunitarias  que  se  llevan  adelante  en  su jurisdicción.

En ese sentido, a mediados de año comenzamos con el análisis y la programación presupuestaria de todas las  áreas  de  gobierno,  con  el  objeto  de  plasmar  dichas  prioridades,  en  el  marco  de  un  amplio  plan  de gestión.

En  lo  que  respecta  a  la  planificación  presupuestaria,  durante  los  últimos  años,  desde  la  Ciudad hemos respetado, como referencia, las pautas macroeconómicas y el cuadro macro fiscal que  establece el presupuesto nacional, a través de las cuales se determinan las proyecciones de gastos y recursos, como así también el programa de financiamiento, con el objetivo de homogeneizarlas con las cuentas nacionales.

Sin  embargo,  desde  el  ingreso  del  proyecto  de  ley  de  presupuesto  al  Congreso  de  la  Nación,  distintos integrantes  de  la  coalición  gobernante  a  nivel  nacional  ya  han  manifestado  la  intención  de  revisar  y modificar el presupuesto y, como consecuencia, su cuadro macro fiscal para el próximo año.

Al mismo tiempo, durante estas últimas semanas, el gobierno nacional ha dejado trascender, a través de los medios  de  comunicación,  su  intención  de  implementar nuevas  medidas  económicas,  financieras  y  fiscales, las cuales no están previstas en el ejercicio presupuestario actualmente en ejecución y que tendrán, además, un significativo impacto presupuestario.

Entre  las  medidas  ya  anunciadas,  o  próximas  a  anunciarse,  figuran  la  implementación  de  una  nueva  etapa del IFE; la suba del Salario Mínimo Vital Móvil; el incremento del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias; el proyecto de ley para jubilaciones a mayores de 55 años con 30 años de aportes previsionales; y  la  iniciativa  para  condonar  deudas  tributarias,  aduaneras  y  de seguridad  social  para  entidades,  clubes  de barrios y sociedades de fomento, sin límites de monto; entre otras.

Resulta  inevitable  señalar  que  la  cristalización  de  tales  modificaciones  y  nuevas  medidas  alterarían radicalmente  las  previsiones  presupuestarias  para  lo  que  queda  del  presente  año,  así  como  también  las proyecciones estimadas para el año 2022.
De concretarse este escenario, se verá modificado el cuadro macro fiscal y,  consecuentemente, las principales  variables  macroeconómicas  proyectadas  (inflación,  tipo  de  cambio y  crecimiento),  las  cuales  -como ya mencionamos- son la base de la elaboración del presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires.

Asimismo, resulta necesario aclarar que algunas de estas modificaciones impositivas afectarán directamente los  recursos  provenientes  de  la  Coparticipación  Federal  de  Impuestos,  rubro  que  explica  más  del  10%  de los recursos totales de la Ciudad.
De  manera  adicional  a  lo  comentado,  aún  persiste  una  gran  incertidumbre  respecto  de  las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, cuyo resultado modificará sustancialmente el mercado financiero al que la Argentina y la Ciudad de Buenos Aires puedan acceder a futuro.

A esto se suma el vencimiento del plazo procesal a través del cual el Gobierno nacional deberá responder la demanda iniciada por la Ciudad en septiembre del 2020, con motivo de la quita unilateral e intempestiva de la  Coparticipación.  Confiamos  en  que  la  Corte  Suprema  de  la  Nación  se  expida,  a  la  mayor  brevedad posible, a favor del federalismo de concertación y de las autonomías provinciales.

Justamente,  la  no  resolución  de  dicho  conflicto  nos  vuelve  a  obligar  a  presentar  un  presupuesto  de contingencia  para  el  2022,  tal  como  sucedió  este  año,  lo  que  provoca  para  la  Ciudad  una  pérdida  de previsibilidad en el manejo de recursos, gastos e inversiones, impidiendo -por ejemplo- concretar el plan de obras  oportunamente  previsto,  con  lo  que  se  termina  afectando  la  calidad  de  vida  de  los vecinos  de  la Ciudad,  así  como  también  la  de  todos  los  argentinos  que  día  a  día  vienen  a  trabajar,  a  estudiar  o simplemente a visitarla.

Por  todas  estas  razones,  y  dada  la  importancia  y  la  transparencia  que  revisten  los  presupuestos  públicos, creemos conveniente postergar la presentación del proyecto de ley de Presupuesto de la Ciudad, hasta que exista  una  mayor  claridad  y  certeza  en  lo  que  respecta  a  la  conformación  del cuadro  macro  fiscal  y  a  las variables macroeconómicas del presupuesto nacional.

De  esta  manera,  la  Ciudad  de  Buenos  Aires  podrá  elaborar, con  la  mayor  precisión  posible,  su  cálculo  de gastos  y  recursos  para  el  próximo  año  y  así  cumplir  con  los  principios  de  continuidad,  veracidad  y factibilidad con los que, año tras año, elabora su política presupuestaria.

Sin  perjuicio  de  ello,  el  Poder  Ejecutivo  de  la  Ciudad  se  compromete y  garantiza  su  participación  ante  la Comisión de Presupuesto, Hacienda, Administración Financiera y Política Tributaria de ese cuerpo legislativo, con el objeto de informar de manera detallada el alcance de la planificación presupuestaria para el 2022 y de responder todas las consultas que surjan de la presentación de dicho proyecto de ley.