VIOLENCIA SIMBOLICA
11-07-2022

Cuestionaron la aparición de una “guillotina” durante el banderazo macrista

Así lo advirtió una legisladora porteña del Frente de Todos, quien compartió en sus redes sociales la imagen del elemento de utilería que los militantes del macrismo exhibieron durante su última manifestación. “Con violencia, no”, manifestaron desde el espacio.

Cuestionaron la aparición de una “guillotina” durante el banderazo macrista - Revista Que

No es la primera vez que la utilización de un elemento de utilería durante una movilización genera revuelo y rechazo. Tan es así que tras el banderazo que el macrismo llevó a cabo el pasado 9 de julio, en las redes se viralizó la imagen de una “guillotina” con la que se pedía decapitar a funcionarios del Frente de Todos (FdT) y la legisladora porteña de ese espacio Claudia Neira salió a cuestionar lo ocurrido. 

La falsa guillotina fue exhibida durante la última movilización macrista y tenía un cartel con el logo del FdT, el cual estaba acompañado por una frase que exponía aún más la violencia simbólica de la situación: “presos, muertos o exiliados”, sostenía. 

Esto no le cayó nada bien a Neira, quien no dudó en recurrir a sus redes sociales para condenar lo ocurrido. “En imágenes de Plaza de Mayo vi a varios de los que nos agredieron días atrás a integrantes del FdT”, comenzó diciendo y planteó que “también vi agresiones. Y también hubo dirigentes políticos de la oposición que estuvieron ahí, con militantes partidarios, convalidando”. 

“Con violencia, no”, sentenció con dureza la legisladora al mismo tiempo que exponía en su cuenta de Twitter la imagen de la “guillotina” y de los militantes macristas con antorchas en las manos. 

Cabe recordar que en una movilización opositora en 2021, se exhibieron bolsas mortuorias con nombres como "los pibes de La Cámpora", "el hijo de Moyano" o "Estela de Carlotto", titular de Abuelas de Plaza de Mayo. Además en una movilización de empresarios del agro que se llevó a cabo este año también se colgaron muñecos, de color negro y ahorcados con sogas con fotos de los rostros de funcionarios del Gobierno nacional y dirigentes de derechos humanos, entre ellos la de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.