TENSIÓN
Revista Qué
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"Hay mi vida, no lo puedo creer. Mecha, ¿que pasó?. Un milagro de Dios", exclamó Susana completamente sorprendida cuando vio a su hija ingresar con un ramo de flores."En 29 años nunca había venido, es la primera vez, ¿qué le tendré que regalar ahora para compensar?", dijo una vez que su hija había abandonado el estudio en tono de broma.
"Yo también me emociono, a pesar de que la mía es grandecita ya. Es mi vida. Es la única que tengo", concluyó Susana, visiblemente emocionada después de esta histórica visita.