Revista Qué

6 Ene 2017 | Contrataciones del gobierno

Guerra por el negocio de las luces LED

El negocio de las luces LED desató una guerra de empresas en la Ciudad de Buenos Aires. Todo sucedió luego de que el gobierno porteño lanzara una multimillonaria contratación directa para la provisión de los focos y habilitara extrañas maniobras de subcontratación para el mantenimiento de la red. La nueva disputa entre las empresas que […]

El negocio de las luces LED desató una guerra de empresas en la Ciudad de Buenos Aires. Todo sucedió luego de que el gobierno porteño lanzara una multimillonaria contratación directa para la provisión de los focos y habilitara extrañas maniobras de subcontratación para el mantenimiento de la red.

luces led

La nueva disputa entre las empresas que se encargan de las luces LED en Capital Federal, se dio por la provisión del servicio. En la primera etapa, la holandesa Phillips consiguió su contrato más grande del mundo, por casi 400 millones de pesos, para colocar luces LED en el 70 por ciento de la Ciudad.

La polémica se suscitó por el restante 30 por ciento, que el gobierno porteño quiere adjudicar este año y para eso lanzó una licitación en los últimos días de 2016.

En ese marco, el ministerio de Ambiente y Espacio Público, a cargo de Eduardo Macchiavelli, publicó el pasado 28 de diciembre en el Boletín Oficial una polémica contratación directa de 5,6 millones de dólares.

Por su parte, la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (CADIEEL) no se quedó atrás  y denunció que la suma es mayor y que alcanzaría a 30 millones de dólares. Además manifestó su preocupación a través de una carta dirigida a Macchiavelli, según informó el portal Energía Estratégica.

En la carta, la cámara empresaria pidió que la contratación se realice por una licitación que no cierre en menos de 60 días, para garantizar “mayor transparencia en el proceso”, puesto que como afirma el portal “se sospecha que es una estrategia para abrir el camino a firmas como Phillips que han sabido ocupar los primeros puestos.”

Las quejas señalan que se trata de un sistema cerrado, en el que se hacen poco accesibles las claves de operatividad, lo cual dificulta que en los escasos días disponibles para presentar ofertas todas las empresas puedan realizar propuestas responsables y competitivas.

Contexto

El servicio de mantenimiento y reparación del alumbrado público en la Ciudad, está dividido en seis zonas, a cargo de empresas privadas contratadas por el Estado.

Desde hace años, la empresa Mantelectric -con nexos con el empresario macrista Nicolás “Nicky” Caputo- se encargaba del mantenimiento de las zonas 1 y 2; Autotrol y Construman operaban en la zona 3; Lesko en la zona 4; Ilubaires en la zona 5 y Sutec en la 6.

En la última licitación -lanzada en 2015 en el último tramo de la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad, cuando el ministro de Espacio Público era Edgardo Cenzón- Mantelectric y Autotrol mantuvieron sus zonas pero entró un nuevo competidor, la brasileña Alusa, cuya oferta superó al resto puesto que pedía 120 millones de pesos anuales mientras que los otros oferentes habían reclamado 140 millones para hacer la misma tare.

Alusa es parte del grupo Alumini Ingeniería, que se encarga del mantenimiento y la instalación de luces en distintas zonas de la ciudad más poblada de Sudamérica, San Pablo; entre otras importantes ciudades brasileñas.

Sin embargo, tras el recambio de gobierno, hubo presiones de parte de un sector del ejecutivo capitalino, para que Alusa permitiera que Ilubaires y Lesko sigan manteniendo el control de sus zonas, pese a que sus ofertas no fueron mejores a la que hizo la empresa brasileña.

Por ese motivo, Alusa “subcontrató” a Lesko en la zona 4, en donde las camionetas de esta última empresa que perdió la licitación, se siguen encargando del mantenimiento de las luces, por fuera del pliego de licitación.

 

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