Revista Qué

8 Oct 2015 | De la tribuna a la comuna

Presidente y barrabrava

Daniel D’Ippólito es el presidente electo de la Comuna 10. Por más de una década fue el segundo al comando de la barrabrava de Vélez Sarsfield, conocida como “la Pandilla de Liniers”. Su pasado en el paravalancha, sus vínculos con funcionarios del PRO y su actualidad política.

Que los barrabravas mantienen vínculos estrechos con el mundo de la política, es un secreto a voces. Pero, que los barras sean funcionarios del gobierno, no lo es. Por lo menos hasta ahora. Desde el 10 de diciembre, cuando asuma en funciones el nuevo Gabinete de Horacio Rodríguez Larreta, el Ejecutivo porteño sumará a uno de los ex integrantes más fuertes de “la Pandilla”, la barrabrava de Vélez Sarsfield. Se trata de Daniel D’Ippólito, también conocido como “Tano” o “Tano Cufi”, quien el pasado 5 de julio resultó electo presidente de la Comuna 10 y será uno de los abanderados del PRO en los barrios de Villa Real, Monte Castro, Versalles, Floresta, Vélez Sarsfield y Villa Luro.

Desde fines de la década del 90 hasta bien entrado 2011, D’Ippólito fue el cerebro financiero de la violenta organización del club de Liniers. Segundo en la línea de comando, se encargó de manejar los negocios de la barra: estacionamiento, pasajes y, sobre todo, la venta y reventa de entradas. Pero la llegada del “Tano” al gobierno de la Ciudad no es cosa reciente. En 2012, tras la muerte de la cabeza de “la Pandilla”, fue nombrado subsecretario de Asistencia Técnica Administrativa de la Legislatura porteña, donde impulsó el proyecto para declarar personalidad destacada del deporte a José Luis Chilavert, histórico arquero y figura emblemática de “El Fortín”.

barra

Tal como publicó en reiteradas ocasiones el periodista especializado Gustavo Grabia, en toda barra está el cerebro, que maneja los números, y el que pone los músculos para que los números cierren. En el caso de D’Ippólito, no era el que ponía los músculos, sino el que ponía la cabeza. El jefe de la banda, que se paraba en el paravalancha, se
llamaba Marcos Lencina, alias “Marquitos”. El que estaba detrás de él, manejando la barra, que aconsejaba qué pedir, cómo hacerlo y la relación con los miembros de la Comisión Directiva era D’Ippólito.

Por lo tanto, el “Tano” no cuenta con antecedentes penales ni entradas a la comisaría por hechos vinculados a la violencia en el fútbol. Era más un estratega, aunque se lo podía ver en la cancha junto a Lencina entonando los cánticos futboleros y custodiando los trapos de Vélez.

El hijo de D’Ippólito, que también lleva el nombre Daniel, actualmente está vinculado a la barrabrava de Vélez, aunque en un rango menor. “Quiso hacer carre-ra, pero como se dice en ese ámbito ‘no le dio la nafta’. Sigue en la tribuna, pero no llegó a ser primera línea. Estuvo involucrado en un episodio de violencia en un partido de básquet con Ferro”, detallaron a Qué.

Durante aquel episodio, Grabia detalló “pegando a diestra y siniestra (insólitamente justificaron el ataque por los cantos agresivos de la gente de Caballito), se lo ve a Daniel D’Ippólito, hijo del Tano Cufi, ex capo de la barra y actual subsecretario de la Legislatura porteña por el PRO”.

Cuando “Marquitos” murió en agosto de 2011, el liderazgo de “la Pandilla” quedó en manos de Pedro y D’Ippólito dio un paso al costado para meterse de lleno en el mundo de la política, especialmente en el PRO, partido con el que ya tenía vínculos cercanos. Desde entonces, incrementaron los casos de violencia y los choques de los barras de Vélez que ya cuentan en sus espaldas con la muerte del hincha Diego Bogado en 2013.

Vínculos PRO

Si bien D’Ippólito encabezó la lista de Rodríguez Larreta como candidato a presidente de la Comuna 10, responde al ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, hoy aspirante a la intendencia de Lanús, su municipio natal. Mientras “El Tano” aún pertenecía a la barra de Vélez Sarsfield, cumplió funciones como asesor en la cartera financiera del gobierno de la Ciudad. Por lo menos así consta en el Anexo del Boletín Oficial porteño del 23 de junio de 2009, donde se detalla que durante todo aquel año percibió la suma de 5 mil pesos mensuales. Actualmente, el ex barra trabaja para impulsar la campaña de Grindetti en el conurbano bonaerense y sus perfiles en las redes sociales están inundados de mensajes de apoyo.

cuadro barra

Lo llamativo es que D’Ippólito no es el único personaje vinculado a una barrabrava que guarda relación con la candidatura del Ministro. Diego Leandro “Fanfi” Goncebate, líder de la barra del Club Atlético Lanús, fue visto en varios actos pro-selitistas junto a Grindetti desde que éste fue candidato en 2011. Es más, hay fotografías de ambos que también fueron publicadas por Grabia en el periódico deportivo Olé. Goncebate tomó el mando de la barra de Villa El Sapito, dueña de la tribuna de Lanús, en 2001 cuando desbancó a la barra de Monte Chingolo, con la que tuvo un duro enfrentamiento en la interna granate. Está procesado por el encubrimiento de un patovica de un boliche de Berisso, que dio muerte a un joven en 2009, y por tenencia de armas de guerra.

“Esa persona no trabaja ni milita en el PRO”, dijeron desde el partido y sugirieron que se intentó “dañar la imagen de Néstor”.

Por su parte, la diputada porteña del PRO, Karina Spalla, también trabaja codo a codo en la campaña de Néstor Grindetti, quien además es su pareja, y se ha fotografiado en muchas oportunidades con Daniel D’Ippólito.
La legisladora, que nació en Monte Castro, es una referente de la Comuna 10 desde que se inició en la política en 2002, año que integró el equipo de Hacienda y Finanzas de la Fundación Creer y Crecer, donde conoció al ministro Grindetti. Fue Spalla quien, junto a su colega y compañero de bloque, Roberto Quattromano, impulsó en 2014 la iniciativa de declarar Personalidad Destacada del Deporte de la Ciudad a Chilavert, evento en el que también participaron Nestor Grindetti y Daniel D’Ippólito, este último tildado como “hincha fortinero que trabaja en la subsecretaría de Asistencia Técnico Administrativa de la Ciudad”, según publicaron en la web oficial del club Vélez Sarsfield.

Cambalache comunal

Al parecer, en la Comuna 10, que el presidente electo haya formado parte de “la Pandilla de Liniers” es un tema que se conoce, pero del que no todos hablan. Maru Lópes, integrante de la Junta comunal actual, no tiene problemas en hacerlo. Consultada por Qué al respecto, apuntó: “Estaba al tanto, pero no me llama la atención que D’Ippólito sea barrabrava. El PRO en la Comuna 10 es un cambalache. Osvaldo Vega, quien estuvo al frente de la CGP 10 fue el único que no encabezó la lista en 2011 por protagonizar incidentes groseros. Cuando ganó Agustín Ferrari, terminaron a las piñas por la oficina. Vega no se quería ir”.

En las PASO porteñas, Horacio Rodríguez Larreta llevó como cabeza de lista a Daniel D’Ippólito, mientras que Gabriela Michetti tuvo la primera intención de ubicarlo a Osvaldo Vega. Sin embargo, con los escándalos de por medio, Vega renunció a su candidatura y fue reemplazado por Silvio Alfonzo Mora.

Lo llamativo es que Agustín Ferrari no se postuló para la reelección, tal como hizo la mayoría de los presidentes del PRO. Según Lópes, la decisión tuvo raíz en la fuerte interna. “Ferrari se les plantó. No lo pudieron manejar como a una ma-rioneta. Intentó poner a su mujer en la lista de Michetti, pero no tuvo suerte”. La comunera, que asumió en 2011 con Proyecto Sur y luego se sumó a las filas del MST, re-veló la existencia de ciertos rumores que responsabilizan a Ferrari por algunos videos que circulan por internet donde rememoran el pasado de D’Ippólito en la barra de “El Fortín”.

El resto de la historia es conocida. “El Tano” se quedó con la interna del PRO y en las elecciones generales del 5 de julio cosechó el 39,49 por ciento de los votos. Por lo tanto, asumirá el 10 de diciembre en lugar de Ferrari. No obstante, no gozará de mayoría en la Junta comunal, puesto que Energía Ciudadana Organizada y el Frente para la Victoria contarán con dos comuneros cada uno. Daniel D’Ippólito administrará la Comuna 10 hasta diciembre
de 2019. Durante los próximos cuatro años, cobrará el 60 por ciento del sueldo bruto equivalente a lo que percibe un diputado de la Ciudad por desempeñar las tareas que aún no están del todo claras. Si bien desde hace cuatro años que ya no integra la cabeza de la barra de Vélez, los vínculos con el club se mantienen vigentes. Prueba de ello es el hecho
de que hayan bautizado la pileta del club “Marcos Lencina”, el antiguo capo de “la Pandilla” y mano derecha
de D’Ippólito en su paso por el paravalancha del Estadio José Amalfitani.

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICION IMPRESA N° 52 DE QUÉ.

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