Revista Qué

23 Dic 2016 | Balance comunal 2016

Quiénes aprueban y quiénes no

Qué realizó un sondeo con diversos comuneros de las 15 secciones y armó un balance anual de gestión. Muchas comunas sacan aprobado y funcionan como un verdadero organismo colegiado, adecuándose a la Ley 1.777. Otras, en cambio, están lejos del ideal y más aun de la democracia. En el primer año de gestión de Horacio Rodríguez […]

Qué realizó un sondeo con diversos comuneros de las 15 secciones y armó un balance anual de gestión. Muchas comunas sacan aprobado y funcionan como un verdadero organismo colegiado, adecuándose a la Ley 1.777. Otras, en cambio, están lejos del ideal y más aun de la democracia.

Balance Comunas #115

En el primer año de gestión de Horacio Rodríguez Larreta, las comunas de la Ciudad vivieron realidades dispares: mientras algunas lograron conformar ejes de trabajo acordes, con labor mancomunada de los juntistas, reuniones y plenarios frecuentes como marca la Ley 1.777 de comunas, participación vecinal y debate democrático, otras transitaron por caminos muy alejados del ideal.

Escasa descentralización, presupuesto que no resulta participativo y autoritarismo de los jefes comunales son las tres problemáticas que conforman el déficit de algunos distritos, hoy evidentemente atrasados en cuanto a lo que debiera ser la esencia colegiada de dichos organismos.

Las comunas porteñas juegan un papel cada vez más preponderante en la esfera porteña, bregando cada vez más por una autonomía total que las independice del Ejecutivo. Hoy, sus competencias son pocas y se acotan al tratamiento de veredas y arbolado, retiro de autos, y no mucho más. Sin embargo, desde las Juntas Comunales, esperan que en 2017 el asunto pueda cambiar.

“Este año empezamos a los tumbos, pero después remontamos. Esperamos que el año próximo se den avances en cuanto a la descentralización”, indicaron a este me-dio desde la Comuna 1. En tanto, desde el Ejecutivo, deslizaron que una de las premisas para el año entrante será poner el foco en la distribución del dinero.

“Estamos trabajando para poder llegar a un verdadero presupues-to participativo y que las comunas puedan ganar en toma de decisiones en muchas áreas que hoy no están descentralizadas”, sostuvieron desde las oficinas de Uspallata.

Algunas con objetivos cumplidos, otras con todo tipo de problemas en su núcleo in-terno, en las comunas de la Ciudad se deba-te en un marco de rispideces constantes entre las fuerzas políticas que las integran. Algunas son impecables y ejemplares, como la 10, la 8, la 2: allí, todo se adapta a la ley. Otras, por el contrario, a menudo son noticia por autoritarismo, graves denuncias, e incluso violencia física.

¿Los casos más notorios? La 4, la 11 y la 14.  En un sondeo general realizado por Qué, juntistas de todas las comunas evaluaron la gestión anual de este 2016 que ya dice adiós.

Comuna 1: “Camino a un Gobierno abierto”

Para el juntista de la Coalición Cívica, Santiago Espil, el balance anual en el primer distrito fue positivo. “El asunto no había empezado muy bien, pero fue mejorando con el paso del tiempo. Igual, quedan muchas cosas por hacer”, indicó.

Entre varios puntos, destacó la realización de algunas obras propuestas por la Junta que preside Roberto Salcedo, como la ampliación del espacio público en Constitución, con ensanche de ve-reda sustentable, más árboles y luminarias.

“Hay que seguir trabajando para que haya un verdadero presupuesto participativo y mayor intervención de los vecinos, porque sigue habiendo una resistencia a adaptar a las comunas al régimen que se merecen”, dijo el comunero, y finalizó: “Se hizo un buen trabajo. Esto va camino a un Gobierno abierto y de cercanía”.

Comuna 2: Todo en orden en Recoleta

“Las opiniones se escuchan y hay debate”, contó el comunero del FpV en Recoleta, Laureano Bielsa, quien también resaltó el trabajo que se viene desarrollando en el plano de la urbanización. Se avanzó mucho en veredas y en poda, donde se hizo el arbolado sobre avenida Santa Fe, cosa pendiente desde hacía muchos años.

“Hay que decir que Agustín Fox, el presidente de la Comuna, ha fomentado un buen grupo de trabajo”, agregó. ¿La deuda pendiente? “Asignar a las comunas presupuesto propio, que permita ejecutar una política de Estado. Yo creo en las instituciones descentralizadas. Pero la descentralización está avanzando a paso muy lento, y es indispensable para que las comunas sean organismos serios”, finalizó el juntista.

Comuna 3: Aprobado, pero hasta ahí nomás

En el distrito que preside Carlos Breyaui, la cosa marcha a paso lento. Desde la Junta Comunal, comentaron que hubo muy pocas obras de participación vecinal, ítem que en la Comuna no se corrigió en todo el año.

La sección que nuclea a los barrios de Balvanera y San Cristóbal tiene una ejecución acorde a su presupuesto anual, que asciende a poco más de 52 millones de pesos.

“En arbolado y veredas se vienen haciendo bien las cosas”, destacaron desde la oposición. ¿Aspectos que quedaron en el debe? “Faltó mejor coordinación y articulación entre los miembros de la Junta Comunal”, indicaron.

Comuna 4: Autoritarismo y  violencia comunal

“Acá nos enteramos las cosas por el Twitter de la Comuna”, deslizó la juntista del FpV, Victo-ria Colombo. “Todo queda muy concentrado en el presidente Jorge Apreda, que define qué se trata y qué no.

Hay poca capacidad para trabajar o discutir temas de forma colegiada”, agregó. Además, dijo que las obras sólo pasan por Apreda y el comunero del PRO, Diego Weck.

Asimismo, la Comuna 4 salió embarrada este año por el episodio de violencia en el plenario del 4 de mayo. Días atrás, el cuchillero Corzo acusó a Apreda y a Weck de querer “cubrirse y perjudicarme”.

Comuna 5: Gestión prolija en Almagro y Boedo

Lo mejor del distrito de Almagro y Boedo es la buena ejecución presupuestaria que presenta de su monto total de  44 millones y medio de pesos. Por lo demás, se destacan obras de participación vecinal, como la puesta en valor del Paso Bajo Autopista 25 de Mayo y avenida La Plata.

En cuanto a las competencias, desde la Junta destacaron los trabajos de arbolado y veredas, aunque varios comuneros coincidieron en que “pocas veces se logra concretar lo resuelto en los plenarios mensuales”.

Comuna 6: La cosa no cierra en Caballito

Osvaldo Balossi, comunero en Caballito por el FpV, hizo un balance negativo de la gestión anual del distrito que preside Hipólito Forno. Destacó las obras en Plaza Irlanda: “Estuvo cerrada durante cuatro meses porque estaba en obra.

Se gastaron ocho millones de pesos, pero el lugar quedó casi igual y, a la siguiente semana, ya estaba otra vez en mal estado”, expresó. Asimismo, señaló que “el presidente del PRO propuso una modificación del reglamento interno y acotó las reuniones, de las cuales algunas se hicieron sin temario y otras no”. ¿Positivo? El freno parcial del shopping de IRSA.

Comuna 7: Apectos buenos y aspectos malos

En Flores y Parque Chacabuco, uno de los principales puntos en contra pasa por el crecimiento del delito. Así lo in-formó el juntista de la CC-ARI, Ale-jandro Caracciolo, en su informe comunal semestral y en base a datos por la Dirección de Análisis Criminal (DAC).

Puntos positivos: la recuperación de la plaza de Donato Alvarez y la instalación de luminaria LED en varios puntos de los barrios. Caracciolo sostuvo que hubo avances en cuanto al trabajo mancomunado de la Junta, aunque “todavía que-da mucho por mejorar”.

Comuna 8: La sección sur tuvo un año de avances

Uno de los distritos con ba-lance positivo es el que nuclea a Lugano, Soldati y Villa Riachuelo. Al menos, eso aseguró el comunero de la Coalición Cívica, Hugo Bentivenga. “Tendremos la Villa Olímpica, la segunda etapa del hospital Grierson, y la aprobación del Autódromo traerá inversión y fuentes laborales”, sostuvo.

También destacó un buen trabajo en veredas, arbolado, autos abandonados (se paliaron cerca de 400) y la labor en equipo de la Junta que preside María Eva Ferraro. ¿Falencias? Escasez de contenedores de basura, falta de vacantes en las escuelas y mu-cha inseguridad en Vi-lla Soldati.

En cuanto a la descentralización, “Sergio Constantino se reunió con nosotros y se sacaron mu-chas cosas positivas”, contó Bentivenga, y añadió: “Si bien falta mucho, fue un buen año”.

Comuna 9: Uno de los ejemplos a seguir

La sección que preside Analía Palacios tuvo un año ejemplar. Con amplia participación vecinal y de los miembros de la Junta en la toma de decisiones, los trabajos realizados cumplieron con las expectativas de los barrios de Mataderos, Liniers y parque Avellaneda, contaron comuneros.

Con una ejecución casi perfecta de su presupuesto anual, que asciende a casi 85 millones de pesos, el distrito 9 cumplió con arbolado, veredas y obras, como la Hidráulica Caaguazú.

Comuna 10: Todo marcha sobre rieles

“Acá hay un buen cuerpo colegiado”, sintetizó la comunera de la CC, Daniela Mesplede. Pese a algunas fricciones, los proyectos salieron en forma mayoritaria”, añadió.

Entre los ítems para destacar, se encuentran el retiro de autos, el arreglo de veredas, la puesta en valor de varias plazas, la campaña de concientización sobre el dengue y el trabajo en arbolado.

“En poda, superamos la base”, dijo Mesplede, quien destacó “el entendimiento entre las distintas fuerzas políticas de la Junta”.

Comuna 11: Denuncias dentro de la Junta Comunal

A lo largo del año, el distrito que preside Carlos Guzzini se vio envuelto en una problemática que nunca halló solución: la escasa participación de vecinos y juntistas en los proyectos de la Comuna. “Guzzini se corta solo”, dijeron a Qué desde el seno de la Junta.

El presidente de la sección fue denunciado, además, por irregularidades en los procesos de licitaciones para veredas, ítem que la Justicia está resolviendo. ¿Obras? Una para destacar: la puesta en valor de la calle Emilio Lamarca.

Comuna 12: Un año con objetivos cumplidos

En el distrito que preside Jorge Roca, el balance fue positivo. Así lo establecieron juntistas de la oposición, que destacaron la buena labor que existe en el seno de la Junta. Además, que los Consejos Consultivos vengan funcionando de la mejor manera, con total participación vecinal, sin dudas suma puntos.

Por lo demás, la puesta en valor de Parque Saavedra fue el eje principal en cuanto a obras, mientras que las competencias propias de la comuna, como arbolado y veredas, se cumplieron con creces. “Ojalá avancemos en 2017 en la descentralización para ganar en autonomía”, comentaron.

Comuna 13: Todo se basa en un “sistema feudal”

“La experiencia de este año es decepcionante”, lanzó Romina Braga, juntista por la CC-ARI. ¿Las causas? Básicamente, que el mandamás del distrito de Núñez, Belgrano y Colegiales, Gustavo Acevedo, hace y deshace a su antojo.

La Junta no fue parte de ninguna de las licitaciones para reparación de veredas. “En arbolado, hace falta más participación vecinal, y Acevedo hace los planes por sí solo”, añadió la comunera. En cuanto a las plazas, los juntistas no tienen información sobre las puestas en valor ni los montos erogados. “Es un sistema feudal”, finalizó Braga.

Comuna 14: Obras sin coparticipación

Si de Juntas Comunales arbitrarias se habla, la que se despliega en el barrio de Palermo, bajo la dirección de Alejandro Pérez, es un claro ejemplo de lo que no se debe hacer. Allí, en todo el año 2016, y como informó Qué en varias ocasiones, nunca se llegó a un acuerdo común de trabajo entre las fuerzas políticas que forman parte de la Junta.

Eso, sumado al hecho de que existen dos Consejos, muestra a las claras que el mecanismo no es el ideal. Una de las principales deudas pasa por el tema de la basura.

Los vecinos vienen insistiendo sin éxito en llevar adelante reuniones con OHUCABA, el ente de higiene de la Ciudad, que brilla por su ausencia. “El PRO excluye a la oposición y a los vecinos”, indicaron comuneros de la oposición. Obras destacadas: Parque Las Heras, Ve-lódromo y Arroyo Maldonado Costa Rica, entre otras.

Comuna 15: Muchas cosas quedaron en el debe

El bajo presupuesto ha sido una de las problemáticas principales en el distrito que preside Carlos Luchessi. Según indicaron comuneros de la oposición, en la sección 15 hubo mucha participación vecinal, lo que sin dudas es un poroto a favor, aunque “muchas cosas quedaron de lado por escasez de plata”, dijeron.

Las obras principales fueron las puestas en valor del paso nivel Beiró y del boulevard Newbery. La Junta pasó varias veces por alto a los comuneros.

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