Revista Qué

19 Ago 2015 | Magistratura y Auditoría

Cargos en perspectiva

A fin de año se deben renovar tres plazas en el organismo judicial y siete del ente que controla las finanzas del gobierno porteño. El PRO busca acordar con el kirchnerismo y mantiene la intención de quedarse con la presidencia en uno y, el control en el otro. En el medio, Daniel “El Tano” Angelici pretende ganar terreno

Por ahora se miran de reojo, pero para varios representan una opción. Los cargos de la Auditoría de la Ciudad y del Consejo de la Magistratura, que la Legislatura deberá tratar a fin de año se transformaron en piezas codiciadas, en medio del recambio legislativo.

Las sillas de estos entes significan un refugio para aquellos que quedaron sin una puerta de acceso para otro mandato. Sin embargo, forma parte de un complejo entramado de negociaciones para el que, según distintos actores, se debe esperar una re-solución del escenario nacional.

Hay conversaciones informales, alguna que otra reunión, pero aún no pasan de la mera especulación. Todos los interesados tienen en claro que la certeza de su destino puede estar dilucidada no bien se acabe el período electoral, no sea cosa que la oferta pueda ser mayor o peor, que se vea truncada.

En el Consejo de la Magistratura hay tres plazas en disputa, mientras que en la Auditoría se renuevan los siete cargos, aunque hay cuatro con posibilidades de renovar por lo que, a priori, son tres los lugares sobre los que se tejen encuentros y se realizan proyecciones.

El quid de la cuestión es el interlocutor. Los cargos se deben negociar con las fuerzas opositoras legislativas, pero el panorama cambia si se hace antes o después del 10 de diciembre. Antes, el Frente para la Victoria es quien lleve las de ganar; después es la naciente Energía Ciudadana Organizada (ECO) quien tiene derecho a plantarse.

De cualquier manera, el PRO parece más dispuesto hoy a negociar con el kirchnerismo, la misma fuerza con la que se sentó a hablar en distintas ocasiones. ECO relojea desde un costado, cauteloso, a la espera de patalear. Desde su armado evitaron por ahora referirse al asunto.

No obstante, la negociación se presume que excede a la misma discusión de cargos. Como dio cuenta Qué en su edición pasada, el PRO busca forzar que esa discusión sea parte del tratamiento de distintos proyectos de expreso interés del Jefe de Gabinete y Jefe de Gobierno electo.

La disputa

El presidente de Boca y operador judicial, Daniel “El Tano” Angelici, aspira a controlar el Consejo de la Magistratura; levantó la mano, reservó un lugar y mandó a decir que está interesado también en la otra plaza.

En diciembre vencen los mandatos de los macristas Juan Sebastián de Stéfano, hombre de su riñón, y de Agustina Majdalani, hija de la actual diputada nacional Silvia “La Turca” Majdalani. Desde hace tiempo, Angelici nominó para el ente al legislador y presidente de Boca Social, Enzo Pagani, una persona que supo ganarse su confianza. La otra plaza es tema de disputa. Hay varios actores en juego.

Uno de ellos es el sector de José Torello, apoderado partidario del PRO a nivel nacional. Y, en los últimos días, quien asomó la cabeza es la candidata a vicepresidenta, Gabriela Michetti, molesta por la marginación de su espacio en las negociaciones por la repartija.

Torello apuntaló en un principio al escribano Mauricio Devoto, ex legislador y ex presidente del organismo. Sin embargo, su nombre se debilitó en el último tiempo a partir de otra jugada de Angelici. Negoció con la agrupación Gente de Derecho que conduce el Colegio de Abogados de la Ciudad la ocupación de la banca restante, esta vez para una mujer.

La movida es parte de un acuerdo mayor. La designación de una mujer dentro de las plazas que le corresponden al PRO, permite respetar el cupo femenino, y habilitar así a que el kirchnerismo pueda colocar a un hombre en el puesto vacante.

cargos PUEDE IREl actual titular de la Magistratura Juan Manuel Olmos, ex legislador del FpV ya levantó la voz en las negociaciones para que un ladero suyo ocupe su lugar: Mauro Riano, que hoy está a cargo de la secretaría General de Acceso a la Justicia de la Defensoría General de la Ciudad.

Pero este principio de acuerdo tuvo un sacudón a fines de la semana pasada. El sector de Michetti no quiere quedarse afuera y puso sobre la mesa el nombre de otro legislador que cumple mandato, Oscar Moscariello, actual vicepresidente de Boca.

Si bien se trata de una persona de conocimiento de Angelici, su nombre complica los planes de acordar con el FpV. La agrupación Gente de Derecho salió a cuestionar la posibilidad de que entre en las conversaciones y agigantó la idea de que no puede estar porque no es abogado.

Se trata de un detalle fino. La ley 31 del Consejo de la Magistratura señala en su artículo 4º que los representantes de la Legislatura “deben ser abogados/as o poseer especial idoneidad para la función a desempeñar”.

 

Auditoria

 

Los siete cargos a renovar de la Auditoría se reducen a cuatro si quienes pueden renovar optan por hacerlo. En esta tanda, se encuentran la actual presidenta Cecilia Segura de Rattagan -esposa del diputado Juan Cabandié- el ex legislador K, Eduardo Epszteyn, el lilito Facundo del Gaiso y la macrista María Victoria Marcó.

Pero, en este punto, las negociaciones corren de otra forma. Incómodo por distintos informes, el gobierno porteño apunta a quedarse con cuatro lugares y designar al presidente, pese a que el kirchnerismo pugna por respetar la distribución acordada hace cuatro años.

 

Auditoría: Requisitos para sentarse

La ley Nº 70 de Sistemas de Gestión, Administración Financiera y control del Sector Público detalla en su artículo 139 que para ser auditor se debe “tener título universitario y contar con probada experiencia en temas jurídicos, económicos, contables, financieros o de gestión, vinculados al Sector Público”, además de los requisitos para ser diputado porteño.

 

Magistratura: condiciones de acceso

La agrupación Gente de Derecho se opuso de manera terminante a que Moscariello, que no es abogado, pueda ser parte del Consejo de la Magistratura. La discusión es fina. Según el artículo 4 de la ley Nº 31, los representantes de la Legislatura -centro de la discusión- “deben ser abogados/as o poseer especial idoneidad para la función a desempeñar”, además de cumplir los requisitos de un diputado. Moscariello es licenciado en Ciencia Política de la Universidad del Salvador.

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN IMPRESA Nº 45 DE QUÉ

 

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