Revista Qué

6 Jul 2017 | heridas legislativas

La ñata contra el vidrio

El cierre de listas para el Parlamento porteño dejó afuera a varios legisladores y a otros muy lejos de llegar a renovar o conseguir una banca en el recinto. El oficialismo cedió dos lugares, mientras que el peronismo tuvo tres bajas. Además, quedaron varios funcionarios heridos. El detalle. “De chiquilín te miraba de afuera, como […]

El cierre de listas para el Parlamento porteño dejó afuera a varios legisladores y a otros muy lejos de llegar a renovar o conseguir una banca en el recinto. El oficialismo cedió dos lugares, mientras que el peronismo tuvo tres bajas. Además, quedaron varios funcionarios heridos. El detalle.

“De chiquilín te miraba de afuera, como a esas cosas que nunca se al-canzan”, dice un tango de Enrique Santos Discépolo, que cae como anillo al dedo en la actualidad de los precandidatos que quedaron relegados de las listas, y de aquellos que ocupan un lu-gar intrascendente en las nóminas de cara a las PASO.

Es que el cierre de listas dejó a más de un diputado sin esperanzas de renovar su banca en la Legislatura porte-ña, como el caso de la legisladora oficialista por el Partido Fe, Claudia Calciano, que respondía a Gerónimo “Momo” Venegas, fallecido recientemente. Según pudo saber Qué, el principal referente de Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) había pedido un lugar en el Ejecutivo porteño, si su diputada no ingresaba en la lista de Vamos Juntos, pero el estado de salud del sindicalista dejó afuera de cualquier oferta a Calciano. Igual, la diputada porteña ya anunció que, luego de las elecciones de medio término, dejará el Partido Fe para incorporarse al PRO.

Emilio Raposo Varela, legislador que responde a la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, entró al recinto capitalino en reemplazo del actual jefe de Gabinete bonaerense, Federico Salvai en 2015. Raposo Varela fue uno de los primeros legisladores que publicaron, a través de las redes sociales, que buscaría renovar su mandato, pero el 10 de diciembre deberá abandonar su banca, cuando sea el recambio legislativo, pues quedó en la posición 24 de la nómina, y sólo un cambio radical en las elecciones podría generar su reingreso al recinto.

Cabe señalar que la titular de la cartera de Seguridad nacional fue una de las más perjudicadas en la lista, no sólo porque el arquitecto Raposo Varela no podrá renovar, sino porque el joven militante de Unión por la Libertad, Yamil Santoro, tampoco tuvo la posibilidad de ocupar un lugar en la lista oficialista. Bullrich sólo pudo ubicar a una candidata en la nómina, y no en el mejor lugar, ya que María Luisa González Estevarena ocupa el duodécimo en Vamos Juntos.

En el peronismo habrá tres bajas. La primera de ellas corresponde a Pablo Ferreyra (que formó su propia organización, Proyecto Popular), quien había comenzado con su campaña “Más juventud, más derechos, mejor Ciudad”. El titular del bloque kirchnerista, Carlos Tomada, pidió para que se incorpore a la lista al joven que muchos tildan de “kirchnerista de izquierda”, pero fue en vano.

José Cruz Campagnoli, de Nuevo Encuentro, es otro de los legisladores que no podrán renovar su banca, ya que, desde el espacio que lidera Martín Sabbatella, negociaron para que la exlegisladora, Gabriela Cerruti, compitiera por un lugar en el Congreso, debajo del exministro y principal referente de la Corriente Nacional de la Militancia (CNM), Daniel Filmus, que va como cabeza de lista.

La baja más fuerte fue la de Gabriel Fuks, que responde a la CNM, caso similar al de Campagnoli. Filmus no logró que su discípulo, actual diputado porteño por su espacio (el año pasado Fuks decidió alejarse del FpV en la Legislatura y abrió su monobloque por la CNM), lograra ingresar en la nómina, lo que repercutió dentro del peronismo porteño, ya que muchos de sus compañeros lo consideran “uno de los legisladores de más bajo perfil, con convicciones y más comprometidos con la Ciudad”. Y lamentaron que “Gabriel no haya podido ingresar en la lista de Unidad Porteña, condicionado por el primer lugar para Filmus en la lista a diputado nacional”, y porque, “aun-que no haya ley de paridad en la Ciudad, Unidad porteña respetó el 50-50, y algunos compañeros debieron ceder su lugar”.

LOS HERIDOS

Patricia Bullrich no fue la única herida en las nóminas de cara a las PASO. La vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, también quedó relegada de los primeros lugares, y só-lo pudo ubicar en el décimotercer lugar a Guillermo González Heredia. En este caso, para que González Heredia logre ingresar al Parlamento porteño, el oficialismo deberá pasar por una elección extraordinaria, similar a la del año 2013, cuando sacó un porcentaje del 33 por ciento.
Otra baja oficialista es la de Octavio Calderón, legislador que responde a la referente social Margarita Barrientos. Tiene bajas probabilidades de renovar su banca, ya que ocupa el puesto 18 de Vamos Jun-tos. El, igual, mantiene las expectativas, y lleva adelante su campaña.

Si bien no quedaron impedidos de poder ingresar en lugares de privilegio, hubo casos en que debieron resignarse a estar más abajo de lo esperado. La joven legisladora del riñón de Marcos Peña y Francisco Quintana, Victoria Roldán Méndez, que iba a encabezar la lista oficialista, quedó tercera. La candidatura de Débora Pérez Volpin en la lista de Evolución obligó al PRO a modificar el primer lugar en la nómina, que será ocupado por el ministro de Modernización porteño, Andy Freire.

Mientras tanto, el massismo, que ha tenido poco peso en la Ciudad, replicó la alianza 1País, con el GEN y Libres del Sur, lo que generó que el único diputado con el que cuenta el Frente Renovador en la Ciudad (que tendrá que renovar su banca), Javier Gentilini, quedara tercero en la lista de cara a las PASO.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN #143 DE REVISTA QUÉ

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