Revista Qué

20 May 2015 | Sesión especial

Una prueba para el interbloque de Lousteau

ECO quedó en el centro de la atención ante la movida del kirchnerismo y de los bloques de izquierda que piden la interpelación de los funcionarios apuntados por la falta de controles a tallares clandestinos y geriátricos. Macri no cuenta con el quorum para frenar la convocatoria y los votos de ese interbloque se hacen codiciar.

El interbloque de Martín Lousteau en la Legislatura Porteña concentra todas las miradas de cara a la sesión especial de este jueves, en la que se prevé tratar el pedido de la oposición para una interpelación a los funcionarios de la Ciudad encargados del control de talleres clandestinos y geriátricos.

La iniciativa de la oposición busca que el director de la Agencia Gubernamental de Control, Alejandro Gómez Centurión, y el subsecretario de Trabajo, Ezequiel Sabor, rindan cuentas a la Legislatura de su trabajo en ese aspecto a raíz de las víctimas fatales que hubo en los últimos días en ese tipo de lugares.

Si bien la oposición logró juntar los votos necesarios, tener el quórum para arrancar la sesión especial es otra cosa. De por sí, Macri nunca tuvo quórum en la Legislatura y siempre necesito tener los votos de algún sector de la oposición para poder llevar algo adelante.

lousteau bloqueEstá cuestión no es la excepción. El armado de Graciela Ocaña y Martín Lousteau en la Legislatura no levantó la voz para sumarse a la movida del kirchnerismo (Frente para la Victoria, Nuevo Encuentro, Frente Progresista y Popular, Seamos Libres, Sindical Peronista) y de los bloques de izquierda (Bien Común, Verde al Sur, MST y FIT).

Durante la campaña hacia las Primarias, los restantes armados opositores acusaron a Lousteau de ser “una colectora macrista”, una declaración que puede crecer según el rol que asuma mañana el interbloque de ECO.

Sólo el partido Socialista Auténtico (PSA) (Virginia González Gass y Adrián Camps), el sector más alejado de la conducción de ECO, ha firmado la iniciativa. Los restantes bloques (SUMA +, Confianza Pública, Partido Socialista, y Coalición Cívica) callan la actitud que van a tomar.

Pero, sin embargo, se han vuelto indispensables para el PRO si es que quiere evitar que arranque la sesión y de esa manera dejar en ridículo a la oposición.

Macri tiene 28 bancas propias y para el quórum hace falta 31. No en vano, el diputado de Nuevo Encuentro, José Cruz Campagnoli, llamó en la última reunión a que la oposición se haga valer, cuando hablo de que en la Legislatura existen formalmente 32 diputados opositores.

El interbloque de Lousteau evitó opinar cuando en la sesión ordinaria del jueves pasado se trató el pedido de interpelación para Horacio Rodríguez Larreta fuera del orden del día, una moción que para ser aceptada, sin pasar por comisión, necesitaba del aval de los dos tercios, al que no se llegó.

ECO se limitó a votar el pedido de informes,  Y criticó al Gobierno de la Ciudad al respecto. Incluso el diputado Maximiliano Ferraro (CC) presentó un pedido de informes tanto por taller clandestino incendiado en Flores como por el siniestro del geriátrico, en el que murieron cuatro adultos mayores. No obstante, no anticiparon ir más allá.

”Esperamos que los legisladores que responden a Martín Lousteau acompañen los pedidos de interrelación al titular de la AGC Gómez Centurión, y que se banquen en la legislatura ser la oposición que en la campaña dicen ser”, apuntó la diputada Lorena Pokoik del FpV.

Otro que también chicaneó al respecto fue el diputado del Frente de Izquierda, Marcelo Ramal. “Los diputados de Lousteau ¿darán quórum a la sesión especial contra talleres clandestinos? ¿O la “evolución” no da para tanto?, escribió en Twitter.

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