Revista Qué

30 Mar 2015 | Nuevo gabinete

¿A dónde va el PRO?

En las elecciones no sólo juegan los precandidatos, los ministros del Gabinete porteño también definen con quién jugarán y dónde desembarcarán luego de los comicios de abril y octubre, respectivamente.

Como jefe de Gabinete, en los ocho años de gestión del PRO, Horacio Rodríguez Larreta aprovechó para construir un séquito “de su confianza”.

Desde su entorno sostienen que ese es justamente uno de los pilares de su campaña. “Larreta es la continuidad de Macri, y eso es lo que quieren mostrar”, precisaron fuentes cercanas al jefe de Gabinete.

En el último año y medio dedicó sus esfuerzos a colectivizar la gestión en la Ciudad. Los logros y fracasos dejaron de tener cara propia. Toda la gestión es “la Ciudad”. La senadora nacional, Gabriela Michetti, también tiene su séquito. Son los incodicionales que la acompañan desde siempre, y nunca pegan el faltazo.

En la Legislatura, el bloque PRO tuvo que poner las cartas sobre la mesa y blanquear quién apoya a quién. Algo similar sucede en el Ejecutivo. Muchos saben que seguirán si gana uno, o se irán si lo hace otro. A está ecuación falta agregarle una variante. No sólo miran hacia abril, sino también a octubre.

En cuanto al jefe de Gabinete, Larreta buscará un colaborador que mantenga un perfil bajo. Michetti, de no haber modificaciones, optaría por el diputado nacional Federico Pinedo, aunque en el último tiempo tomaron fuerza las versiones que sostienen que, de ser electa Michetti, ocuparía su banca en el Senado.

No obstante, vale aclarar que una eventual victoria de Macri en las presidenciales de octubre modificaría el panorama. Aunque hay ciertos acuerdos electorales que lo obligarán a repartir cargos, varios hombres de su confianza que son ministros en la Ciudad se mudarían a Balcarce 50.

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Uno de ellos es el actual titular de la cartera de Educación, Esteban Bullrich. De ser electo Larreta, él continuaría en su cargo. Aunque podría desembarcar en el Ejecutivo Nacional si gana Macri. Michetti ya tiene su candidato, se trata del sociólogo Andrés Delich.
En Ambiente y Espacio Público tampoco esperan modificaciones si el actual jefe de Gabinete obtiene una victoria. El ministro Edgardo Cenzón sería ratificado en su cargo, que ocupa desde fines de 2013, cuando asumió su banca como senador nacional su antecesor Diego Santilli.

Desde ese entonces, el Ministerio pasó a tener una imagen más técnica que antes. “La idea original era completar la gestión de Mauricio y después irse, sin embargo, de ganar Larreta, la continuidad es muy probable”, dejaron entrever desde su entorno.

Cenzón es un hombre de mucha confianza dentro del macrismo, no sólo es el recaudador de Macri para el financiamiento del partido, también se encuentra de lleno en la campaña electoral que busca llevar al ex árbitro de fútbol Héctor Baldassi a la Gobernación de Córdoba.

Ambiente y Espacio Público es además un Ministerio que cumple múltiples usos. No son pocos los que sostienen que de allí sale la mayoría del dinero para “hacer polítca”.
los incondicionales de Gabriela.

Uno de los que sí tendría las horas contadas, de perder Michetti, es el ministro de Cultura Hernán Lombardi. Recientemente, Rodríguez Larreta impulsó a Darío Lopérfido para sustituir al director del Teatro Colón. El ti-tular de la cartera fue progresivamente perdiendo poder dentro del macrismo. Sin embargo, su gestión no es mal vista puertas adentro del PRO.

Guillermo Montenegro, ministro de Justicia y Seguridad, es otro de los incondiciales de Michetti. Pero su caso es diferente al de Lombardi. Su reemplazo depende de su performance en el distrito de San Isidro, en donde buscará ser electo como intendente. Desde el entorno del ex fiscal sostienen que los números lo favorecen y que es probable que se alce con la victoria. Sin embargo, hace pocos días, el actual titular del Ejecutivo municipal, Gustavo Posse, quien pertenece a la Unión Cívica Radical (UCR), concretó una alianza con el PRO.

Según explicaron desde el entorno del Ministro, lo más problable es que Montenegro compita en una interna contra el candidato de Posee, el presidente del Concejo Deliberante, Carlos Castellano.

Como Plan B, desde el entorno de Larreta quieren proponer al ex fiscal general de la Ciudad, Germán Garavano, de amplio consenso entre oficialistas y opo-sitores; y cuya gestión al frente del ministerio Público Fiscal fue elogiada por varios referentes políticos.

Otro de los que también probará suerte en la provincia de Buenos Aires es el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti. Su empresa, que fue su ambición desde hace tiempo, es destronar al intendente de Lanús, el kirchnerista Darío Díaz Perez, que ocupa su cargo desde 2007.

De ganar Larreta las elecciones, su candidato sería el ex presidente del Banco Ciudad y actual diputado nacional Federico Sturzenegger, quien en varias oportunidades se pronunció a favor del jefe de Gabinete.
El sería uno de los ministros con perfil más alto y que incluso, tendría injerencia en un posible Gabinete nacional.

Michetti aún no se definió por el reemplazante de Grindetti, si llega a ganar. La danza de nombres es variada, pero ninguno de ellos parece que podría llegar.

En Transporte tampoco se esperan modificaciones, en caso de ganar Larreta. La gestión de Guillermo Dietrich goza de su visto bueno, aunque haya tenido algunos cuestiona-mientos y denuncias, en su mayoría vinculadas a la construcción del Metrobus.

La secretaría de Relaciones Internacionales se encuentra a cargo de Diego Guelar, a quien Macri quiere en su equipo de ser electo presidente; de ganar Larreta su lugar sería ocupado por la diputada nacional Cornelia Schmidt-Liermann, quien además es una ex funcionaria del ministerio de Relaciones Exteriores y de Culto con mucha experiencia en el trato con uno de los países con el que el macrismo busca fomentar relaciones: Alemania.

Junto con ella, varios funcionarios de carrera del mencionado ministerio, y que se encuentran descontentos con la actual conducción, la acompañarían. “La gestión del Frente para la Victoria en el manejo de las relaciones internacionales y el ninguneo a muchos de los diplomáticos de carrera hicieron que el PRO sea una alternativa que, por los posibles desempeños profesionales, seduce a muchos” explicó un veterano Ministro del servicio.

Las negociaciones para la captación de profesionales las encabeza el número dos de la secretaria. Incluso, varios de los diplomáticos realizan reuniones semanales.

El ministro de Gobierno, Emilio Monzó, es también otro de los que partirá. “Cuando Mauricio lo llamó fue para elaborar el armado electoral que desde su asunción se encuentra bastante encaminado”, sostuvieron desde su entorno. Su estadía en el gobierno depende exclusivamente del desempeño electoral nacional de Macri. Es uno de los pocos que, por peso propio dentro del partido, se mantendría en funciones ante cualquier escenario.

La agrupación juvenil macrista, Jóvenes PRO, es otra de las que saldrá beneficiada si Larreta obtiene la victoria en las PASO. El presidente del Ente de Turismo, Fernando de Andreis; el secretario de gobierno, Marco Peña; y el presidente de la agrupación, Maximiliano Sahonero, son los referentes que apoyan. Los dos primeros mantendrán su cargo de ganar Larreta. Sahonero, por su parte, entraría como legislador.

A poco menos de diez meses para que el nuevo gobierno asuma funciones, en el PRO la clave pasa por asegurar que Mauricio Macri mantenga el control del distrito. Por eso, explican tanto allegados como opositores, impulsó y sostuvo la candidatura de Larreta, su fiel ladero en los ocho años de gestión macrista en la Ciudad, por encima de Michetti, de quien considera que puede tener vuelo propio.

LA NOTA COMPLETA, EN EL N°25 DE QUÉ.

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