Revista Qué

1 Jul 2015 | Elecciones porteñas

Candidatos en la recta final

Las encuestas de los últimos días arrojaron que habrá balotaje. Rodríguez Larreta está, al menos, diez puntos arriba, pero no le alcanzaría para llegar al 50 más 1. De los votantes de Michetti, más del 60% iría al PRO y un 32% a ECO. Recalde sigue en picada. En segunda vuelta, los puntos Favorecerían a Larreta.

Este viernes se termina la campaña proselitista y comienza la cuenta regresiva en la Ciudad. El panorama está dividido. Por un lado, las encuestas dan un margen de diferencia de entre 8 y 15 puntos entre Horacio Rodríguez Larreta y Martín Lousteau, por lo cual es inevitable que haya balotaje; por el otro, los analistas coinciden en que el candidato del PRO está diez puntos arriba de su par de ECO, mientras que Mariano Recalde permanece en tercer lugar.

“De acuerdo a nuestros números, tenemos más de diez puntos de diferencia a favor de Rodríguez Larreta, lo cual sí indica que va a haber un balotaje, por la circunstancia de que el porcentaje en la Ciudad es 50 más 1. Desde que existe la segunda vuelta, ningún frente ganó sin pasar por el balotaje. No es una circunstancia extraña”, le dijo a Qué la directora de Management & Fit, Mariel Fornoni.

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Esta misma línea sigue el consultor Carlos Germano: “Es difícil que se pueda evitar el balotaje. Los candidatos son Larreta-Lousteau, en ese orden. Lo que no está claro es si el candidato del PRO puede sacar o mantener los mismos votos de las PASO. Se está haciendo todo lo posible para mandar un mensaje muy claro”.

Si bien el candidato del PRO lleva la delantera, la esperanza de ECO está puesta en los indecisos, que son de entre un 10 y 15 por ciento.

Las tres últimas encuestas de Aragón & Asociados, González y Valladares, y Opinaia señalan que Rodríguez Larreta ganará el 5 de julio, pero le faltarán al menos dos puntos para llegar al 50 más 1 que se requiere para evitar la segunda vuelta.

De acuerdo a los números que maneja González y Valladares, el candidato del PRO ganaría en la primera vuelta con el 38,7% de los votos, seguido por Lousteau, con 28,1%. Recalde quedaría tercero, con el 20,5%, con lo cual mejoraría los puntos que sacó en las PASO. En tanto que Luis Zamora le sacaría una leve ventaja a Myriam Bregman.

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La cuestión a dirimir en estos últimos días es si la aparición de Michetti en escena, ya con el rol de compañera de fórmula de Macri, puede hacer traccionar hacia Larreta los votos que se preveía, irían a Lousteau. “La fórmula Macri-Michetti beneficia a Rodríguez Larreta. Es un mensaje muy claro a todos aquellos que votaron al PRO en las PASO”, señaló Germano.

Una opinión similar tiene Martín Gendler, project manager y sociólogo de la encuestadora Opinaia. “De los votos de Michetti, un 64% iría a Larreta y un 32% a Lousteau, de los que la eligieron en las PASO. Esto hace ‘amigar’ a los votantes de la senadora con los del jefe de Gabinete”, afirmó en diálogo con este medio.

“Ahora hay un porcentaje que puede volver a Larreta, pero no va a ser suficiente para evitar un balotaje; es seguro que haya. Si van a segunda vuelta, Larreta no puede agarrar los votos K, sólo los de Michetti, con lo cual hay un final muy abierto. Hay un 15% de indecisos”, agregó Gendler.

Por el lado de Mariano Recalde, alcanzaría cerca del 17% si se suman todos los votos de los otros precandidatos del FpV en las PASO, pero perdería con Carlos Heller, porque rompió Nuevo Encuentro. De esos sufragios, el 33% iría al titular de Aerolíneas Argentinas, y el resto (el 61%) a Luis Zamora, “porque es la opción de la honestidad”, señalaron los consultores. El referente de La Cámpora sólo sacó el 14% en las Primarias, y con todo el kirchnerismo fue del 18, 72%; es decir 4 puntos menos de lo que sumó ECO.

Entre el titular de Autodeterminación y Libertad y la candidata del Frente de Izquierda y los Trabajadores, la cuestión es apuntar a no quedar último en las Primarias. “Zamora le gana a Bregman, porque tiene muy buena imagen. Mucha gente, para no tirar el voto o que sea nulo, prefiere elegirlo a él”, sostuvo el project manager de Opinaia.

La estrategia de los candidatos

Lousteau se puso el traje de contrincante del PRO el 26 de abril, a las 20, cuando Gabriela Michetti salió a reconocer la derrota frente a Horacio Rodríguez Larreta. Desde entonces, sus asesores de campaña comenzaron a hilar más fino y pusieron el foco en las comunas donde el candidato del macrismo estuvo más flojo.

Se vio al economista, a Fernando Sánchez y Roy Cortina recorrer más de una vez el barrio de Caballito, donde la lista de Suma + le ganó a las dos del PRO. De allí siguió en la Comuna 13, zona convulsionada por la construcción de la megatorre Mirabilia de Caputo, y reunirse con los vecinos de Flores y Parque Chacabuco que no quieren la instalación de más bares. A todos ellos les promete frenar las obras, impulsar nuevas que ayuden a los barrios y comerciantes.

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La recepción en las recorridas tuvo su efecto esperado. La gente lo recibió ilusionada y hasta participó en distintos videos que él mismo se encargó de promocionar a través de las redes sociales. El ex ministro kirchnerista siguió parte de la estrategia de Michetti. No sólo sus spots tienen una impronta sencilla, sino también desafió a Rodríguez Larreta a debatir en dos ocasiones.

¿Por qué Lousteau se convirtió en la oposición real en un distrito en el que el PRO tiene alrededor del 60 por ciento de aprobación? “Es un buen candidato para la Ciudad”, sostuvo Fornoni, aunque aclaró que “el PRO tiene un 60% de aprobación de gestión y eso hace que sea muy difícil que pierda con ese nivel. Es muy raro que en una elección ejecutiva, en la que se elige entre continuidad y cambio, la gente no vaya a decidir la continuidad”.

Si bien Rodríguez Larreta no tiene mucho margen para evitar el balotaje, cuenta con todo el aparato del PRO y las reiteradas muestras de apoyo de Mauricio Macri. “A la gente no le gusta su cara”, “lo ven como un títere de Macri” o “no es creíble”, dijo Martín Gendler, de la Consultora Opinaia.

A esto se suma que el candidato del macrismo no quedó bien parado en el debate llevado a cabo en TN. Se lo vio más fuerte a Lousteau y mucho más flojo a Recalde. Al día siguiente llegaron las críticas por parte de los sectores de izquierda por el bajo nivel y la falta de profundización en áreas clave como educación y seguridad.

Recalde apuntó a cobrar visibilidad a partir de la campaña junto a famosos y funcionarios del Gobierno nacional como Daniel Scioli y Axel Kicillof. Recurrió a llamativos spots y a su pequeña hija como “jefa de campaña”. Hacia el tramo final tuvo un duro golpe con el escándalo desatado luego de la difusión de un video en el que se veía a la vedette Vicky Xipolitakis pilotar un avión.

“En líneas generales, la campaña del FpV hace diez días que tiene más presencia, con difusión del tema de la gestión en Aerolíneas, más cera del electorado, porque él nunca había sido candidato. En general tuvo un cargo más ejecutivo y no con alto nivel de exposición, que eso a veces demora la relación con el electorado”, dijo la politóloga Analía del Franco, en declaraciones a Qué.

También Del Franco coincidió en que “en primer lugar, tenemos a Rodríguez Larreta. Diez puntos más abajo está Lousteau, y 10 debajo de éste se encuentra el FpV. De alguna manera repite el orden que surgió en las PASO. Puede haber un balotaje entre ellos”.

Un punto de vista distinto tiene la directora de Managemet & Fit, para quien “más allá de que Cristina tiene un nivel de aprobación de 30 puntos, sus candidatos -en este caso Recalde, y también el resto de los precandidatos de las Primarias- no generaron empatía en los electores porteños”.

Balotaje y dilema

Si bien los analistas coincidieron en que habrá segunda vuelta, de ellos, Raúl Aragón no ve como imposible una victoria de Larreta el 5 de julio que le permita evitar la segunda vuelta. Y consideró que “hay una tendencia muy fuerte del crecimiento del jefe de Gabinete porteño. No sería imposible una victoria en primera vuelta”.

Larreta llega a este domingo con un 43,5% de votos frente a un 27% de sufragios de Martín Lousteau y con 10% de indecisos. “Si uno proyecta a los indecisos, el candidato del PRO obtendría el 48,3% de intención de voto, a 1,7% de lo necesario para ganar en primera vuelta”, le dijo el analista a este medio. En la consultora Opinaia ya midieron las posibilidades de cada candidato ante un eventual balotaje.

“Esa segunda vuelta va a ser más peleada que en 2007 y 2011 porque los candidatos no son peronistas. Casi el 80% de los votos de CABA va a ese espectro. Los de Guillermo Nielsen y Graciela Ocaña van a Lousteau”, afirmó Gendler. ¿Adónde van los votos de Recalde? La mayoría de los consultores opina que no elegirán a Larreta, sino que podrían migrar hacia el ex ministro K. El panorama está abierto.

LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN IMPRESA N° 38 DE QUÉ.

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