Revista Qué

24 Feb 2015 | Alquiler de espacios públicos

Concesiones verdes

El gobierno porteño busca reprivatizar ocho predios de la Costenera Norte, definidos por el Código de Planeamiento Urbano como espacios verdes de acceso público. Pero la intención es mantener restaurantes y boliches.

“El macrismo suele ver espacios vacíos en un mapa y sólo se preocupa por llenarlos”, dicen desde organizaciones que trabajan las cuestiones urbanas en la Ciudad de Buenos Aires, para quienes es creciente la preocupación sobre la falta de espacios verdes.
La afirmación cobra un notable valor en estos días. El gobierno porteño llamó a licitación para otorgar una licencia de explotación a ocho predios estatales de la Costanera Norte, ubicados entre la altura 6000 y 7000 de la Avenida Rafael Obligado; zona que por ley debe ser reservada para espacios verdes públicos al final de su concesión.

En la actualidad, funcionan en esos mismos lugares ocho restaurantes, un club nocturno y un local bailable. Y la intención manifiesta del macrismo es que eso se mantenga, dado que exige que se destinen para “salones bailables, servicios gastronómicos, restaurantes, salones de eventos, y estacionamientos”.

El Jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, firmó en diciembre de 2014 los decretos que auto-rizan los pliegos de bases y condiciones que regirán “el procedi-miento de Licitación Pública para el otorgamiento de la concesión de uso y explotación” por el plazo de cinco años.

Así, la operatoria quedó en manos de la dirección general de Concesiones del ministerio de Desarrollo Económico, que ya anunció en la Disposición Nº 5 del 19 de enero de este año que las ofertas se recibirán hasta el 3 de marzo, y a las 14 de ese mismo día se realizará la apertura de sobres.

Sin embargo, el Observatorio por el Derecho a la Ciudad alertó en un reciente informe que el cambio de uso que Macri pretende autorizar en estos ochos inmuebles confronta con el mandato de la Constitución de la Ciudad y del Plan Urbano Ambiental que exige “incrementar los espacios verdes y recuperar las áreas costeras”.

En efecto, los predios de Costanera Norte se encuentran identificados, según la sección 5 del Código de Planeamiento Urbano, como “Distrito Urbanización Parque”, por lo que deben estar protegidos de los intereses inmobiliarios.

De acuerdo al Código aprobado por ley en 2000, los Distritos Urbanización Parque (UP) corresponden “a áreas destinadas a espacios verdes y parquización de uso público”, a la vez que obliga al gobierno porteño a autorizar obras “de exclusiva utilidad pública que complementen y no alteren el carácter de los mismos”.

Con el vencimiento de las concesiones otorgadas años atrás en esos predios, el macrismo resolvió volver a otorgárselas a privados para que hagan sus negocios, lejos de la prohibición de ceder a explotación espacios de este tipo.

En efecto, antes de ser Autónoma, la Ciudad de Buenos Aires plasmó en 1993 su preocupación por la pérdida de espacios verdes en la ordenanza 46.229. Entonces, el Concejo Deliberante dispuso la prohibición de “otorgar concesión, cesión, transferencia de dominio, tenencia precaria, permiso de uso, ni cambio de destino” al respecto.
La prohibición alcanzaba “a parques, plazas, plazoletas y todo otro espacio verde de uso público, se encuentre parquizado, jardinizado o no, perteneciente al dominio público municipal”.

La norma aclaraba, además, en su artículo 2°, que las concesiones y permisos vigentes “se mantendrán hasta que opere su vencimiento a partir del cual no podrán ser renovados”. Pero, para el gobierno amarillo, la lectura es distinta y la operación licitatoria ya está en marcha.

 

Negocios

 

Los predios llamados a licitación tienen cánones base a ofrecer para su nueva concesión de entre $ 59.000 y $ 214.000 como máximo, valores que varían de acuerdo a la cantidad de metros cubiertos y descubiertos, y las dimensiones del estacionamiento, en caso de existir.

Todos se ubican a lo largo de diez cuadras sobre la Costanera, y cinco lo hacen dentro del reconocido Parque de las Américas, que en la actualidad son explotados por el local bailable Pacha (Rafael Obligado 6151), la confitería Pizza Banana (Rafael Obligado 6201), el club nocturno Tequila (Rafael Obligado 6211), el restaurante Gardiner (Rafael Obligado 6311), y el restaurante Rodizio (Rafael Obligado 6551).

Por fuera del Parque, pero en la misma zona, se encuentran el restaurante Aquellos Años (Rafael Obligado 6350), el restaurante Siga la Vaca (Rafael Obligado 6880), y el restaurante Bahamas (Rafael Obligado 7070).

De todos ellos, el restaurante Rodizio es el que tiene el canon base más caro, de 214 mil pesos. Posse una superficie aproximada a concesionar de 1.872,80 metros cuadrados cubiertos, 1.142 descubiertos, 52,80 semicubiertos y un estacionamiento de 1.654,80 metros cuadrados.

A su vez, el club nocturno Tequila aparece con el gravamen más bajo: 59 mil pesos. Cuenta con una superficie aproximada a concesionar de 306 metros cuadrados cubiertos, 106,30 descubiertos, 6,30 semicubiertos y un estacionamiento de 768 metros cuadrados.

En diálogo con Qué, Jonatan Baldiviezo, referente del Observatorio por el Derecho a la Ciudad resaltó que las concesiones que se buscan “no cumplen con ninguna función ambiental y social” que se ajuste a la zonificación del lugar.

Por caso, al cierre de esta edición, ni el mi-nisterio de Ambiente y Espacio Público, ni el ministerio de Desarrollo Económico respondieron a las consultas de este medio sobre las irregularidades del procedi-miento. Según se pudo saber de manera extraoficial, los funcionarios decidieron no salir a formular declaraciones.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN N° 20 DE QUÉ.

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