Revista Qué

29 Jul 2015 | Larreta-Lousteau

Contracara

El líder de ECO logró un significativo caudal político que deberá mantener en los próximos años si es que quiere llegar en condiciones para 2019. La apuesta del espacio es tener incidencia en la Legislatura y en las comunas, lo que le puede ocasionar un dolor de cabeza al PRO. El complejo desafío de la unidad.

En Energía Ciudadana Organizada (ECO) descuentan que Martín Lousteau será el referente de la oposición en la Ciudad de Buenos Aires al PRO. Para ello piensan en la participación de actos y
conferencias para el anuncio de medidas o hasta presentaciones de cualquier tipo. La cuestión es
preservar el capital político conseguido hasta la actualidad.

Catorce legisladores y 26 comuneros conforman un tesoro precioso que el economista deberá consolidar en los próximos dos años cuando, como todo se prevé, deba revalidar su banca como diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires y a partir de eso vuelva a saltar, con todo, a la esfera mediática, con su instalación como cabeza de lista.

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“Todavía falta mucho pero su participación en esa elección será vital para competir dos años más tarde por la Jefatura de gobierno”, resaltan desde el radicalismo, que ya realizó con el ex ministro de Economía de la Nación una especie de simbiosis política.

Se inclinó por el presidenciable del radicalismo, Ernesto Sanz, en las PASO y por el candidato a diputado nacional por la Ciudad, Mariano Genovesi, el mismo que actuó como el apoderado de ECO en los últimos comicios. Sanz fue el que defendió con más ahínco la participación de Lousteau en la segunda vuelta, frente a la distancia que aplicó Elisa Carrió.

No obstante, todos los que se pusieron al hombro la campaña de la Coalición Cívica resaltan que Lousteau tiene que tener su chance en 2019. Si bien él mismo se encargó de desestimar esa posibilidad en la actualidad, el consenso, por lo bajo, indica lo contrario. “Los que me conocen saben que no pienso así”, destacó al día siguiente del balotaje.

Pero en los pasillos políticos reconocen un desafío. La preservación de su capital político depende de la consolidación del interbloque de ECO y la manera en que pueda conducirlo frente a las medidas del macrismo, habida cuenta de que mirará lo que ocurra desde el Congreso.

“Ahora nosotros vamos a tener un doble rol. Nos quedan aún dos años más como diputados nacionales pero no podemos despegarnos de ECO y vamos a estar al tanto de todo como dirigentes de la Ciudad”, afirmó Fernando Sánchez en la misma noche del 19 de julio.

El candidato a vice también rescató en aquella oportunidad la fuerza que podrá tener en la Legislatura la flamante coalición. “Somos segunda fuerza y vamos a buscar tener incidencia le-gislativa. En algo tiene que cambiar la agenda parlamentaria a partir de ahora”, resumió entonces el “lilito”.

El ex candidato a jefe de gobierno hizo hincapié en que se llevarán adelante a la Legislatura todas las propuestas de campaña. La fuerza de su interbloque será gravitante a partir de diciembre para Horacio Rodríguez Larreta, quien deberá recurrir en algún momento a la oposición, pero en un escenario distinto al que tuvo que lidiar Mauricio Macri.

Si bien el PRO tiene la misma cantidad de bancas que en el último período -a partir de la aliada Cristina García de Aurteneche (Confianza Pública Democrática)- deberá hacer frente a los interbloques de ECO -segunda fuerza- y al Frente para la Victoria, que tiene apenas un legislador menos y podrá también mellar en las decisiones.

El PRO está de nuevo a tres bancas de 31, pero los proyectos que requieran dos tercios (40 votos) se volverán otro punto paradigmático de las negociaciones políticas. Macri hasta ahora buscó acordar, según el tema, con la opción política más cercana a esa cuestión. Ahora dos fuerzas pueden condicionar a su ladero.

La pregunta que emerge de todos los análisis es qué nivel de oposición realizará ECO. “Vamos a ser una oposición contractiva”, adelantó el diputado de SUMA +. Además de una batería de propuestas que puede incomodar al PRO, es gravitante la discusión de los números en los que tanto basó su campaña. “En las cifras se esconden las prioridades”.

Presupuesto

Los presupuestos de 2016 y 2017 serán un test para la naciente coalición porteña. Lousteau resaltó en reiteradas oportunidades que el PRO tuvo 30 mil millones de pesos más para administrar pero que no mejoraron los servicios. A la par, criticó las prioridades presupuestarias: el descenso en la partida de Salud de 3,4% o la disminución de 5,6% del gasto en Educación.

¿Qué harán entonces sus diputados si la Ciudad envía esos proyectos con la misma distribución presupuestaria? Nadie se anima a dar una respuesta clara hoy. Pero no descartan cualquier escenario. Si bien es cierto que, probablemente, ECO sea segunda fuerza luego de la sanción del Presupuesto 2016, no es menor el antecedente que dejen los diez legisladores actuales que integran el frente.

Por caso, para la aprobación del Presupuesto 2014 en diciembre del año pasado, el PRO contó con la funcionalidad de parte de lo que es ahora ECO. Cabe recordar que el partido amarillo logró sancionar el proyecto con 35 votos positivos, 20 negativos y 4 abstenciones.

Con críticas y observaciones, el bloque SUMA +, el entonces monobloque del Partido Socialista Auténtico (PSA) y el espacio de Graciela Ocaña, Confianza Pública (CP) -con Cristina García en ese momento- apoyaron la organización de los 85 mil millones de pesos previstos, a partir de modificaciones concedidas.

Por el contrario, el Partido Socialista (PS) y la Coalición Cívica – ARI (CC-ARI) se opusieron al proyecto de Macri, aunque se abstuvieron en la votación final. “El Presupuesto debería poner principal atención a las áreas más álgidas, como son Salud, Educación, Vivienda y cada uno de los servicios sociales. Hay una decisión sobre estas áreas que acabo de mencionar que se viene reduciendo año tras año”, afirmó el socialista Hernán Arce en esa sesión del 11 de diciembre.

Con frecuencia, el gobierno de turno tiende a culpar a la oposición de poner palos en la rueda si es que no le aprueban el Presupuesto en la instancia legislativa. Suele ser un argumento que se repite en todos lados y muchas veces la oposición puede quedar condicionada al respecto por las obras o las medidas proyectadas en ese documento.

“Eso no es así siempre. Hay distintos escenarios. El Gobierno nacional demostró que cuando no le aprobaron el Presupuesto 2010 ejecutó el del año anterior y pudo gobernar. Es un ejemplo claro”, recordó un dirigente que participa del armado de ECO en la Ciudad.

De cualquier manera, se trata de una discusión venidera que muchos ya comienzan a sopesar. El Frente para la Victoria ha rechazado las previsiones realizadas hasta ahora por el ingeniero Macri. Si ECO, como conjunto, decidiera oponerse sumado al rechazo de la izquierda, Rodríguez Larreta puede tener un serio problema en ciernes.

Solidez

A diferencia de otros dirigentes porteños, Lousteau puede contar con un interbloque heterogéneo pero con peso en las discusiones de la Legislatura. Parte de su sostén hacia los próximos cuatro años está en la solidez con la que se mantenga el interbloque y la manera en que el dirigente de ECO puede hacer que le responda.

El PRO es el principal interesado en que haya un quiebre en el armado. Existe cierta confianza en el bloque amarillo de contar para determinadas cuestiones con el aval de ciertos sectores del interbloque como el bloque de Confianza Pública, a propósito de los encuentros que ha tenido Graciela Ocaña con el jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta. Hay varios rumores.

Sin embargo, desde la conducción de ECO se encargaron de disiparlos e incluso jerarquizaron su labor. “Es un actor fundamental para aglutinar a la oposición y al interbloque” aseguró Fernando Sánchez sobre Ocaña. En efecto, será junto a Roy Cortina una pieza clave del espacio, dado que estuvieron junto a Lousteau en un primer plano de la campaña.

En paralelo, no es menor el rol de Elisa Carrió. Concentrada en su campaña nacional, se alejó del economista después de la elección general y antes del balotaje y generó ciertos chispazos.
En medio de la polémica sobre la decisión de competir en segunda vuelta por parte de Lousteau, Carrió salió a afirmar que ECO y el PRO deberían haber competido en una misma interna, pero la fórmula de su frente lo desestimó la misma noche del 19 de julio.

Asimismo, después del balotaje, Carrió consideró que faltaron sus votos de la zona norte en la performance del diputado de SUMA + e incluso expresó su deseo de que Fernando Sánchez sea el jefe de gobierno de la Ciudad en 2019, un dardo solapado hacia Lousteau que antes se había inclinado por Sanz en la presidencial.

“Son cuestiones menores que no afectan al fondo. Lilita que busca hacer pesar su influencia. ECO es un frente que se mantendrá abierto”, indicaron a Qué. Como sea, el desafío de la unidad es una de las pruebas que debe pasar Lousteau para contraponerse su imagen a la gestión del PRO y ser la contracara de Horacio Rodríguez Larreta.

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICION IMPRESA N° 42 DE QUÉ.

 

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