Revista Qué

29 Mar 2017 | microestadio de atlanta

¿Dónde está la plata?

La obra del “Buenos Aires Atlanta Arena” sigue dando que hablar. El proyecto está frenado desde 2015 por falta de fondos. La empresa a cargo, Lugones Center S.A., cambió de dueño y adeuda al Banco Ciudad cerca de $ 150 millones. Es la principal mora que tiene esa entidad bancaria, que busca nuevo inversor. “Se […]

La obra del “Buenos Aires Atlanta Arena” sigue dando que hablar. El proyecto está frenado desde 2015 por falta de fondos. La empresa a cargo, Lugones Center S.A., cambió de dueño y adeuda al Banco Ciudad cerca de $ 150 millones. Es la principal mora que tiene esa entidad bancaria, que busca nuevo inversor.

“Se hizo un préstamo contra nada, sin ningún tipo de respaldo”. La sentencia sale de la boca de una fuente calificada del Banco Ciudad. Se refiere al crédito que, a finales de 2013, el ente que por entonces dirigía Federico Sturzenegger acordó con la firma Lugones Center S.A., que tomó la posta en la construcción del microestadio Buenos Aires Atlanta Arena. Hoy, la deuda roza los 150 millones de pesos y es el mayor déficit financiero de esa entidad bancaria.

“Esa empresa representa el 50 % de los deudores que tiene el banco”, admitieron en el seno del directorio de la institución, cuyas riendas hoy lleva Javier Batalla. Igual, aclararon que las cuentas de la entidad están en orden y que esa suma, para los montos que se manejan, no implica nada grave.

Guillermo Ale, que oficia de delegado titular del Banco Ciudad, es también Secretario General de Atlanta. “La deuda de Lugones Center es la mayor mora que tiene el banco. Pero hay que decir que existen incontables préstamos colocados. Sucede que ninguno alcanza un monto como ese”, dijo en diálogo con Qué.

En 2012, Ale fue el encargado de ubicar la firma del convenio de Atlanta con Lugones Center, por el que la empresa se comprometió a abonar al club un canon de 1.375.000 dólares en cuatro pagos mientras existiera la obra, y luego, una vez finalizada, la suma fija de 114.583 dólares por mes, correspondiente a cien eventos anuales, y un excedente por evento de diez mil dólares.

Pero el 10 de noviembre de 2016, Lugones Center, cuyo titular era Miguel Mancini, quebró. Así lo informó el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 25. A Mancini no le quedó otra que vender. Se desprendió del 85 % de la firma, que fue adquirido por un grupo privado. Según versiones que transitan en los pasillos del club bohemio, el comprador fue el diario La Nación. “Lo hizo a través de una testaferro que se llama Sabrina Edith Zinna, que es astróloga y nada tiene que ver con espectáculos ni construcción”, aseguraron a Qué fuentes ligadas a la entidad de Villa Crespo.

El nombre de Sabrina Edith Zinna figura en una solicitada de revocatoria a un pedido de quiebra, efectuada en el ocaso de 2016. Allí, la mujer firma en carácter de Presidente de Lugones Center. El pasado 15 de marzo, con el pago de poco más de 700.000 pesos, la empresa levantó ese pedido de quiebra.

En Atlanta, aducen que Mancini se quedó sin nafta. “No tuvo la espalda de otro grupo inversor. Nunca apareció ninguno. El dinero del Banco Ciudad no le alcanzó”, explicaron desde la Comisión Directiva que encabeza Gabriel Grecco.

El microestadio de Atlanta será una mole techada de 17 mil metros cuadrados y 23 metros de altura a todo trapo: capacidad para 10 mil personas, 44 palcos VIP y disposición para todo tipo de megaeventos. Pero la obra, avanzada en un 45 %, está parada desde mayo de 2015, cuando el te-cho se vino abajo. Desde entonces, las máquinas constructoras no rugen en el lugar y existe un gran hermetismo acerca de quién se hará cargo del proyecto que, por cierto, no es ninguna bicoca: su finalización se devorará, al menos, 400 millones de pesos más.

Según averiguó Qué, la danza de nombres es larga. En las mil y una reuniones que mantuvieron directivos de Atlanta y del Banco Ciudad, se arrojó sobre el paño una catarata de posibles inversores. Varias empresas desfilaron sin obtener el visto bueno de las partes. Igual, hay una que picó en punta. Su nombre se guarda bajo siete llaves por un pacto de confidencialidad. “Está todo dado para que esa empresa se haga cargo del proyecto, que, de seguro, se va a finalizar”, contaron dirigentes del Bohemio. La firma no es Fénix (se la descartó, pese a los fuertes rumores de que iba a ser la elegida), y hay quienes sostienen que IRSA es una opción viable.

Lo cierto es que, sea quien sea, el nuevo impulsor de la obra tendrá que absorber lo que el Banco Ciudad prestó a Lugones Center, y la deuda que esta mantiene incluso con Atlanta.

“Generalmente, el Banco nunca financia al cien por ciento sino al cincuenta. Contra certificado de obra, el banco desembolsaba el dinero. La plata está metida en la obra, pero no alcanzó”, sostuvo Ale.

En tanto, quien tomó cartas en el asunto fue la Auditoría de la Ciudad. Allí, integrantes del cuerpo de auditores porteño no tienen dudas: “Es todo una gran estafa”, aseguraron a este medio.

Con una comisión de seguimiento del proyecto que se evaporó con la obra en marcha, hay versiones que hablan de que la caída del techo del microestadio, en 2015, fue producto del descalce de una fundación, por lo que la estructura presentaría varias y graves falencias. Eso habría abierto la puerta al entrometimiento del Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte, que conduce Franco Moccia. Por ahora, ese rumor fue desmentido por dirigentes de la mesa chica de Atlanta: “Se dicen muchas cosas porque hay muchos intereses en el medio. Pero la estructura de la obra está bien hecha”, aseguraron a Qué.

Ahora, a las luces de las cifras actualizadas al primero de enero de 2017, el monto total que se adeuda asciende a
$ 149.263.000. ¿Quién se hará cargo y asumirá responsabilidades?

ALE ACLARÓ SU PARTICIPACIÓN

Es Secretario General de Atlanta y, a la vez, delegado del Banco Ciudad. Guillermo Ale se encargó de desligarse de cualquier tipo de conjetura que se armó alrededor suyo. “Yo firmé el convenio del club con Lugones Center, pero lo hice sólo en calidad de dirigente de Atlanta”, explicó. Además, dijo que “la financiación se iba a hacer con o sin mi presencia, mi efecto fue nulo”, y que “desde lo gremial, yo estaba más que enfrentado, en ese entonces, con Sturzenegger. Yo defiendo los intereses del club”.

LOS JUNTISTAS ESTÁN AL TANTO

Durante la semana pasada, el tema se trató seriamente en una reunión llevada adelante por la Junta Comunal del distrito 15. Allí, se puso sobre el tapete la cuestión de cómo las partes (Atlanta y Banco Ciudad) intentarán finalizar el proyecto.

“Hoy está todo en stand by porque todavía no hay nuevos inversores”, comentó el juntista del Frente para la Victoria, Germán Palladino. Según se desprendió de la reunión celebrada el miércoles 22 de marzo, las tratativas se direccionan hacia una empresa estadounidense, aunque nunca transcendió de quién se trata.

En esa sintonía, Palladino explicó: “Todavía no se cerró con ninguna empresa, porque tiene mucho poder de decisión el Banco Ciudad, que quiere recuperar por completo el dinero que perdió con Lugones Center”.

LAS CONDICIONES DEL PRÉSTAMO

Desde el Banco Ciudad contaron que, en su momento, el crédito se otorgó en base a una norma del Banco Central que obliga a las entidades a dar un cupo de créditos a pymes para inversiones productivas. En lo concerniente a la garantía, contaron que se trata de las recaudaciones y del propio estadio.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN #129 DE REVISTA QUÉ

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