Revista Qué

15 Abr 2015 | Impacto en el macrismo porteño

El escenario del PRO, si gana Michetti

La antesala de las Primarias plantea dos precandidatos y marcadas diferencias. El respaldo de Macri a Larreta puede ser usado en su contra en caso de perder las PASO. Los cambios en el escenario del PRO en la Ciudad y en la campaña presidencial. Analistas opinan.

“Sirvo para legisladora nacional, para gobernadora y para vicepresidente, pero no sirvo para gobernar la Ciudad”. Esas son las afirmaciones que expresan el ánimo de Gabriela Michetti cuando el macrismo le reclama no haber aceptado ser la compañera de fórmula de Mauricio Macri. Así le confió a Qué un asesor cercano a Federico Pinedo, jefe de campaña de la senadora.

macri michettiEn 2013, el PRO le propuso a Michetti ser candidata a legisladora nacional por la provincia de Buenos Aires. El objetivo era sumar apoyo y conocer el terreno, para luego postularse como gobernadora, este año. De esta manera, sumaría una importante cantidad de votos, justamente en el distrito conocido como “la madre de todas las batallas”. Era un buen plan, ya que a partir de allí, el líder del partido tendría más de la mitad del camino allanado para convertirse en presidente.

El plan falló. Gabriela dijo que no a ambas propuestas. Desde su entorno intentan bajarle el tono al revuelo generado con Macri durante los últimos días por el tema del juego en la Ciudad.

¿Qué escenario político le quedará al líder del PRO en caso de que la senadora gane las PASO? Esta pregunta tiene la respuesta del millón. Los que minimizan el enfrentamiento en la interna aluden a que “la competencia fortalece la democracia” y “el que gana conduce, el que pierde acompaña”.

“Hay una sobre exageración de cómo un resultado de las PASO puede impactar en Macri. Una eventual derrota de Rodríguez Larreta tampoco sería una crisis. Macri puede reestablecer su liderazgo en la campaña nacional, reconstruir su vínculo con Gabriela y revertir el daño con el electorado. No creo que la actual sea una situación determinante. Un triunfo del Jefe de Gabinete tampoco impactaría en la relación de Macri con los votantes”, le dijo a este medio el analista político Sergio Berensztein.

Michetti, en todo momento, puso paños fríos a los evidentes roces con el larretismo. Pero, también fue la que presionó -aunque con sintonía fina- al jefe de Gabinete para debatir en las 15 comunas porteñas, y la que aclaró que hay “tensión” en el partido. Este doble discurso de la senadora se ve, sobre todo, en las redes sociales. Facebook es su medio de comunicación preferido para hacer propuestas, publicar cartas, recorridas y plataformas de campaña.

Como partido, el PRO tiene una ventaja y una desventaja. Es un espacio joven que incursionó en la Ciudad, ganó con un caudal importante de votos y lo mantiene. Nadie lo asocia con el kirchenrismo y hace alianzas a nivel nacional con el radicalismo. La mayoría de los analistas duda de que la pelea entre sus precandidatos a jefe de gobierno llegue al electorado como un signo negativo.

El costado perjudicial para el partido es que esa misma interna puede llegar a dañar los cimientos del PRO. Gabriela se empeña en afirmar que tiene un objetivo “en común” con Macri, que es posicionarlo como presidente, pero nadie puede asegurar que, ante una eventual derrota de la senadora, ésta seguirá al frente de la campaña de su líder político con el mismo énfasis que hasta ahora.

A pesar de que, puertas para afuera, desde ambos bandos intentan minimizar la cuestión, lo cierto es que los roces entre michettistas y larretistas llegaron a las reuniones que el jefe de Gobierno mantiene una vez a la semana. Las tres espadas de la senadora: Hernán Lombardi, Guillermo Montene-gro y Daniel Chain no la abandonan en las reuniones de Gabine-te. En los últimos días, la interna salpicó al secretario de gobierno, Marcos Peña, y al ministro de Cultura, quienes se trenzaron en una acalorada discusión.

En caso de que Michetti gane las Primarias del PRO, la oposición -con Martín Lousteau y Mariano Recalde a la cabeza- saldría a cuestionar al Jefe de go-bierno. Su candidato perdería en su propio territorio. Si el resultado acompaña al jefe de Gabinete, seguiría con la misma línea de gestión de Macri.

“Si los números acompañan a Michetti, claramente impactaría en el escenario político. La oposición, en general, saldría a cuestionar a alguien que quiere gobernar a nivel nacional pero que no pudo ordenar la interna de su partido en la Ciudad. Seguramente habrá un costo político”, sostuvo Carlos Germano de la Consultora Germano y Asociados. El larretismo, además del apoyo de Macri, cuenta con casi todo el Gabinete, mayoría en la Legislatura y las segundas líneas. El michettismo recibió el respaldo del massismo porteño, de la mano del legislador Javier Gentilini. Es sabido que Sergio Massa tiene una buena relación con la senadora, lo cual podría convertirse en una alianza partidaria para las generales.

Macri tiene dos escenarios posibles después de las PASO. En caso de que gane Michetti, tomar esa victoria como propia del partido, recomponer su relación con la senadora, aceptar las decisiones que ella tome y apuntalar su campaña presidencial. La segunda opción es alejarse de la legisladora, aceptar las críticas de la oposición y encarar sin ella lo que queda hasta octubre. La decisión sigue estando en manos del líder del PRO.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN N°27 DE QUÉ.

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