Revista Qué

11 Sep 2015 | Las elecciones en Boca

El otro escenario

Desde el PRO y el kirchnerismo se proyecta como la disputa que viene luego de los comicios nacionales. Los macristas están lanzados a retener la conducción con Angelici. El FpV aparece enrolado detrás del sindicalista Santa María. Beraldi y Ameal marcan distancia pero quieren unidad.

“En el PRO todos saben que en 2015 hay tres escenarios: las elecciones porteñas, las nacionales, y las de Boca, donde también se juega mucho”. La frase corresponde a un dirigente que divide su tiempo entre la construcción partidaria del macrismo y la del club xeneize, el mismo que le sirvió de plataforma política al actual jefe de Gobierno porteño.

Boca Juniors es un caso paradigmático de la conexión entre fútbol y política y, en 2015 –año de definiciones si las hay– no se trata de una renovación de autoridades más. Sectores ligados al mundo económico, al kirchnerismo y al PRO ya pusieron primera en el camino hacia la presidencia de una de las entidades deportivas con mayores recursos del país.

Por un lado, el PRO apuesta a la continuidad de Daniel “El Tano” Angelici y asoma casi descartada la posibilidad de un eventual desembarco de Macri. En tanto, la oposición está dividida, pero las implicancias políticas de la contienda se acrecentaron desde el momento en que el sindicalista de los porteros y titular del PJ porteño, Víctor Santa María, decidió calzarse el traje de candidato.

Eso hace prever otro escenario en el que se enfrenten macristas y kirchneristas, como ocurrió en 2011 cuando Jorge Amor Ameal –que también va por el sillón– se postuló como el candidato de la unidad opositora, aunque no le alcanzó para vencer al postulante bendecido por el Jefe de gobierno porteño.

Como entonces, la intervención de distintos actores identificados con sectores de la política nacional en las elecciones del club tiende a teñir el proceso interno de la entidad de ribetes extra deportivos, mientras varios postulantes repiten que “la política no se puede meter dentro del club”.

La_Bombonera

Uno de ellos es el empresario del transporte José Beraldi, ex responsable de fútbol profesional del club durante la presidencia del propio Macri. Al igual que Ameal, mantiene un discurso en el que separa la política partidaria de la cuestión institucional, aunque no obstante, en su entorno confían que está dispuesto a “cerrar” con otros sin perder la cabeza de la lista.

Pero, por ahora, Víctor Santa María y Amor Ameal mantienen sus candidaturas altas. A ellos se suma, otro que también está en conversaciones, y que manifestó su intención de competir: el ex directivo y dirigente del PJ, Roberto Digon, representante de Nuevo Boca que, de todas maneras, parece más proclive a un pacto con el sector de Santa María.

Las razones parecen obvias. Digon logró colocar a su señora, Silvia Gottero, en el tercer lugar de la lista de diputados porteños del Frente para la Victoria, nómina en la que el titular pejotista intervino, cuando ya hace mucho había explicitado su ambición boquense. Se trata de una posición significativa si se tiene en cuenta que el FpV logró colocar seis legisladores el 5 de julio.

“En el fondo todos saben que tiene que haber un acuerdo opositor para que cambie la conducción, pero por ahora nadie quiere bajarse. Las reuniones entre sectores existen pero si nadie cede se puede empantanar”, comentaron a este medio desde el sector de Beraldi.

Es, a decir verdad, una opinión que sobrevuela la cabeza de todos los sectores con aspiraciones dirigenciales. El mismo Santa María lo dejó en claro durante su lanzamiento el 18 de julio cuando aseguró que el nombre de su agrupación, “Boca somos todos”, se debe a la necesidad imperiosa de unidad por lo que reconoció charlas con “Ameal y Beraldi”.

Quien parece más beneficiado de la fragmentación opositora es Angelici. Golpeado por la descalificación en la Copa Libertadores a raíz del ataque con gas pimienta a jugadores de River, sienta su suerte en tres premisas: la obtención del torneo nacional, la división de sus contrincantes en, al menos dos listas fuertes y, la disposición de un aparato de agrupaciones para definir la votación en un día en el que no haya partido.

Al realizarse en otra fecha, la cantidad de votantes se puede reducir mucho. Cerca de Angelici confían en llegar a unos 15 mil votantes, un número coincidente con los que estiman sectores de la oposición, aunque dudan de que el actual titular de Boca pueda llegar a acaparar esa cantidad por sí solo.

De todos los postulantes, Angelici es el único que no hizo pública todavía su intención de competir, aunque no es algo que se le escapa al resto. De cualquier manera, el directivo ya armó su “mesa chica” para delinear la campaña y recurrió a las huestes macristas comunicacionales para la aventura.

Según trascendió, la Jefatura de campaña estará en manos del actual diputado nacional por la Provincia de Buenos Aires, Cristian Gribaudo, y a la que se sumarán con distinta intensidad, de acuerdo al escenario nacional, el secretario general de la Ciudad, Marcos Peña, y el titular del área de Medios Públicos, Miguel de Godoy. Otro de los que puede dar una mano es el actual titular del Ente de Turismo, Fernando de Andreis, a pesar de ser un hincha confeso de River.

Otro que también está presente en esa “mesa” es el actual presidente de Boca Social, Enzo Pagani, también legislador porteño del PRO que en diciembre cumple su segundo mandato. Como ya dio cuenta Qué en ediciones anteriores, es la figura que Angelici respalda para el Consejo de la Magistratura de la Ciudad. Y para distintos sectores,

es hasta ahora el único con chances reales de quedarse con una de las tres plazas que tiene que definir la Legislatura.

Cuestion de “rosca”

Aunque no lo explicitan en los discursos, la implicancia de los actores es la que dota a los comicios de Boca en un tercer escenario de disputa. Víctor Santa María, además de su clara identificación con el kirchnerismo, ratificó esa orientación cuando en su acto de lanzamiento confirmó como compañero de fórmula al senador bonaerense del Frente para la Victoria Santiago Carreras, ex jefe de la campaña de Ameal en 2011.

elecciones boca

Carreras es un hombre cercano al vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto y también a la extendida agrupación La Cámpora. De hecho, también participó del delineamiento de la campaña de Mariano Recalde en las elecciones porteñas de este año. El titular de Aerolíneas Argentinas, es habitué de ir a la Bombonera con el propio Santa María.

“Boca no tiene conducción ni títulos”, disparó Santa María durante el evento, en el que se mostró con el dirigente de La Cámpora y diputado nacional Juan Cabandié, la ex modelo Teté Coustarot y el ex jugador Alberto Mársico, que apoyó a Ameal en 2011 y ahora suena para ocupar el cargo de director deportivo, en caso de una eventual victoria de “Boca Somos Todos”.

En cambio, Ameal ya tiene definido a alguien para ese lugar: Jorge “el Patrón” Bermúdez, a quien ya presentó en sociedad como parte de su armado. Y, además, el ex presidente del club (2008-2011) cuenta con otro respaldo con el que busca llegar a los sectores juveniles: el del periodista Mario Pergolini, quien hasta insinuó acompañarlo en la fórmula presidencial.

“Veo una posible fórmula Ameal-Pergolini para las elecciones de Boca 2015” afirmó días atrás en su programa de radio Vorterix. El ex conductor de Caiga quien Caiga mantiene una relación personal desde hace tiempo con el dirigente xeneize quien lo alentó para eso. “Siempre le dije que debía hacer algo en Boca. Tiene que volcar su experiencia”.

Pero, por su lado, Beraldi también tiene a glorias detrás de él. El ex vicepresidente anunció que creará el Departamento de Fútbol, que encabezará, y al que se sumarán ex jugadores de la talla de Oscar Córdoba, Mauricio ‘Chicho’ Serna, Rául Cascini, José Basualdo y Sebastián Battaglia.

Pero, sobre todo, marca una postura alejada de la coyuntura nacional. “No tengo ningún interés en mezclar la política nacional con la política del club. Yo no tengo las palabrerías de un político, porque no lo soy, ni tampoco las de un abogado. Mi única pasión en esta vida es Boca”, aseguró Beraldi en uno de las tantas actividades proselitistas. Lo mismo se le escucha decir a Ameal.

En rigor, desde ambos sectores se acusan el uno al otro de ser “funcionales” a la candidatura de Angelici y hacerle, en ese sentido, “el juego al PRO”. Coinciden en que es necesaria la unidad para desplazar a la actual conducción, pero en ambos sectores insisten en que hace bastante trabajan “para la presidencia”.

Ambos han tendido puentes hacia Santa María, una “jugada” necesaria pero que implica una disrupción con su discurso: la separación de la política nacional con la institucional puede diluirse al llegar a un acuerdo con el presidente del Partido Justicialista Es tema de análisis.

Angelici arrastra la falta de títulos, lo que lo convierte en el centro de las críticas. En su entorno dejan deslizar que se puede adelantar la fecha de los comicios por un evento que puede trastocar sus planes: en diciembre, mes de la elección, River jugará el Mundial de Clubes y les hará revivir a los bosteros la controvertida eliminación; un escenario complicado.

Como sea, la disputa por Boca se vive como “la otra elección” para quienes tienen intereses puestos en las elecciones de octubre y, si lo hay, el balotaje de noviembre. Es otra esfera de la pelea política y  por “modelos” de gestión.

 

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