Revista Qué

7 Oct 2015 | Finanzas porteñas

El PRO haciendo equilibrio

En su último informe sobre las cuentas porteñas, la Asociación Argentina de Presupuesto determinó que el Ejecutivo gastó siete veces menos en Salud que en Publicidad. No obstante el superávit primario, las erogaciones aumentan más rápido que la recaudación.

El gobierno porteño terminó el primer semestre del año con superávit en sus cuentas, sin embargo, los gastos continuaron aumentando más en comparación con los ingresos, una situación que se reproduce desde 2012, según el último informe de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP).

En resumen, en los primeros seis meses del año, a las arcas de la Ciudad ingresaron $ 37.797,7 millones y fueron erogados $ 36.221,9 millones, lo que deja un superávit de $ 1.575.8 millones. “Estos números marcan un deterioro de las cuentas públicas con respecto a lo registrado en el mismo período del ejercicio anterior, con una caída del 46,6% interanual para el superávit primario y del 59,9% para el financiero. De esta manera, se refuerza la previsión deficitaria ya expresada en el Presupuesto, tal como viene ocurriendo desde 2011, sostiene el informe al que tuvo acceso Qué.

equilibrio

La razón del déficit que remarcan los especialistas radica en el incremento del gasto, en contraposición con la recaudación. Desde mediados de 2012, “se registra una tendencia a que los gastos crezcan por encima de los ingresos”. Está situación, que se habría “moderado” en 2014, presentó en el primer semestre del año un acortamiento aún mayor en la brecha como consecuencia de la campaña electoral.

Uno de los datos que más llamó la atención a los técnicos de la ASAP es la injerencia del impuesto de Ingresos Brutos en las arcas porteñas. En el primer semestre, representó el 55,4% del total del dinero que entró a la administración central. Esa cifra representó, además, un 23,5% más de lo que se recaudó en el primer semestre de 2014.

Otro de los ingresos que se origina por las transferencias del Gobierno nacional por Coparticipación Federal, representó en cambio, el 12,3%. El resto del cuadro se compone por el Impuesto Inmobiliario, con el 10,1%, el Impuesto al Automotor, con el 8,6%, el Impuesto al Sello, con el 8%; y todos los demás gravámenes que representan combinados el 5,9%.

En su conclusión, la ASAP señala la dificultad que puede aparejar la dependencia del impuesto a los Ingresos Brutos que muestra la Ciudad, que en ejercicios anteriores representó 2/3% del total de ingresos. “Si bien la comparación con el resto de las jurisdicciones subnacionales la Ciudad se destaca por su autonomía fiscal, esta preocupación se acentúa por la carencia de herramientas que permitan amortiguar la prociclicidad de la recaudación”, sostuvieron los especialistas de la mencionada asociación.

El motivo central del argumento es la estacionalidad que posee dicho impuesto que se encuentra directamente ligado a la actividad económica del país. De caer una, cae la otra.

Asimismo, el crecimiento del gasto en Publicidad del gobierno porteño fue siete veces y media más que lo desembolsado en Salud; nueve veces más alto que lo distribuido en Educación; y 13 veces por encima de lo dedicado a su política de Vivienda.

Según las propias cuentas del gobierno porteño, se destinaron $ 656 millones en concepto de “Publicidad y Propaganda”. No obstante, no todas son malas noticias para el Ejecutivo porteño en el documento. A diferencia de años anteriores, en muchos rubros, como es el caso de Salud, se ejecutó a un ritmo superior al promedio. Allí se destinaron $ 391,8 millones, un 125,3% más que el año anterior, y el 48,6% del total ejecutado y el 92,3% del incremento.

La recaudación también mostró una reactivación luego de dos años y medio de evidenciar un crecimiento “mínimo”.
La mayor aceleración respecto de las partidas, correspondió a la Coparticipación, que aumentó por encima del nivel de inflación. En total, la Ciudad recibió de la Nación un 41,3% más que durante el primer semestre del ejercicio pasado. Se trató de $ 3.533,4 millones.

Los pagos por los contratos de recolección de residuos es el principal destino de las transferencias corrientes. En segundo lugar se encuentran los subsidios a las escuelas privadas, que representan el 30%, es decir, $ 1.340,3 millones.

Dicha partida, además tuvo un aumento interanual del 34,2%. En tercer puesto se ubica la sociedad que controla, junto a Metrovías, la operatoria del sistema de subterráneos de Buenos Aires, SBASE con $ 797,9 millones. Le sigue el Garrahan, al cual se le destinó en los primeros seis meses del año $ 464,5%, un 32,7% más que en 2014.

Gasto y recaudación acordes

El documento también sostiene que por ahora hay una relación entre lo que ingresó y lo que egresó. El 44,8% de lo sancionado logró recaudarse. Sin embargo, como se explicó anteriormente, hay diferencias en los distintos recursos. El Impuesto Inmobiliario ya recaudó el 68,5% de lo previsto, lo que “evidenciaría que se había subestimado el impacto de las subas aprobadas durante 2014”. El Impuesto Automotor también superó las previsiones, al percibir el 55,6% de lo presupuestado. El impuesto a los Sellos, con el 46,9% y la Coparticipación, con el 45,5%, se ubicaron por encima del porcentaje general.

Ingresos Brutos, que es el tributo por el cual más se recauda, se ubicó en el último lugar dentro de los más importantes en cuanto a recaudación: sólo llegó al 42,7%.

En la categoría Servicios No Personales, se destacó, como sucede en la mayoría de las rendiciones, el contrato de la recolección de residuos, uno de los más importantes que tiene la Ciudad y para el cual destinó $ 2.727,1 millones, equivalente al 7,5% del total del gasto del Ejecutivo.

Aunque ese acuerdo evidenció un aumento del 9,1% en comparación con el año pasado, muy por debajo de la inflación, el nivel de ejecución de dicha partida ya alcanza el 57% del crédito, por lo que los técnicos sostienen que se requerirá de un incremento presupuestario.

La secretaría de Gestión Comunal y Atención Ciudadana, que dirige Eduardo Macchiavelli, presenta una situación similar en dos de sus principales programas. Se trata de los de Intervenciones en el Espacio Público Comunal y Obras de Infraestructura Comunal que ya devengaron el 70,5 y 75,6% de su presupuesto, respectivamente.

Dentro de los Servicios Económicos, como ya se ha comentado, el contrato de recolección de residuos se lleva el 58,2% de la función Servicios Urbanos y el 37,6% de la finalidad. El crecimiento de la función Turismo corresponde a un incremento en la partida de Publicidad y Propaganda, que ya ejecutó $ 193,4 millones, cuando el crédito de sanción había sido de $ 90,0 millones.

En los Servicios de Seguridad, el 79,4% de lo ejecutado se destinó a salarios, con un devengado de
$ 1.408,5 millones. En equipamiento se gastaron $ 32,7 millones, de los cuales $ 26,6 millones (el 81,3%) correspondieron a la Policía Metropolitana. En total, este programa se lleva el 71,7% de la finalidad y el 3,5% del Presupuesto ejecutado por el GCBA en su conjunto.

En los Servicios Sociales sobresalen las funciones de Educación y Salud, históricamente las más importantes en términos absolutos, aunque en ambos casos su tasa de variación ha estado por debajo del promedio del presupuesto, lo que lleva a que se reduzca su participación en el total del gasto. Los salarios son predominantes en ambas funciones (71,7% en Educación y 73,0% en Salud).

En otras áreas, en contraposición, sí hubo una readecuación de recursos en los primeros seis meses. Un ejemplo es el programa social conocido como “Ciudadanía Porteña”, lanzado en 2005 y que absorbe el 24,5% del presupuesto del ministerio de Desarrollo Social (3,8 puntos porcentuales menos que en 2014 y 7,7 p.p. menos que en 2013) y es un eje fundamental para el sostenimiento de miles de habitantes de la Ciudad en condiciones de pobreza o indigencia. Luego de haber tenido una baja de $ 120,9 millones en su Presu-puesto en el último trimestre del año pasado, se recuperó en este ejercicio. Además de éste, se destacan otros programas por su importancia en términos presupuestarios y de acción concreta frente a situaciones de vulnerabilidad social: Fortalecimiento a Grupos Comunitarios, Asistencia Integral en Hogares de Residencia Permanente y Desarrollo Integral Infantil.

Las reasignaciones de partidas

Según el informe de la ASAP, en los primeros tres meses del año, Macri redireccionó partidas por un total de
$ 756,2 millones, lo que representa el 0,9% del Presupuesto. El ministerio de Ambiente y Espacio Público, que había tenido un incremento de $ 548,3 millones en el primer trimestre, sufrió una disminución de $ 171,3 millones, aunque se mantiene como la jurisdicción que recibió el mayor refuerzo en el acumulado de estos seis meses. La reducción más importante correspondió a las Obligaciones a Cargo del Tesoro, con $ 573,2 millones. Dentro de los ministerios, Desarrollo Social y Salud fueron los más perjudicados, con una disminución de $ 53,6 millones y $ 37,7 millones, respectivamente.

El ministerio de Gobierno, cartera que dirige el armador político de Macri, Emilio Monzó, vio cómo se recortó su presupuesto en 1,8%. Otra de las beneficiadas fue la Secretaría que dirige Macchiavelli. En total, recibió más partidas por el 13,3% de su presupuesto. Se trata del mayor porcentaje entre los ministerios.

La Publicidad, como sucede con Nación, no se informó en detalle. El balance entre el nivel de gasto, que aumentó en el último tiempo, y la recaudación fiscal, centralizada en algunos tributos, hacen que los funcionarios del Ejecutivo porteño tengan que hacer un equilibrio para cuidar el estado contable.

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICION IMPRESA N° 52 DE QUÉ.

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