Revista Qué

22 Abr 2015 | Claudio Lozano

“El PRO tiene un gestión muy corrupta”

Diputado y precandidato a jefe de gobierno de Camino Popular, cuestiona la “comunidad de negocios” entre la Ciudad y las empresas, y señala que hubo “sobreprecios” en licitaciones. “Hay un gobierno acompañado por las principales bancadas legislativas”, le dijo a Qué

El diputado nacional, economista y precandidato a jefe de Gobierno por Camino Popular, Claudio Lozano, recibió a Revista QUÉ en su despacho en el anexo en la Cámara de Diputados.

-¿Qué diagnóstico traza de la Ciudad?
-Esta Ciudad es rica, opulenta, pero profundamente desigual, y con niveles de protección al delito alarmantes. Hay una gestión de comunidad de negocios acompañada por las principales bancadas, como el kirchnerismo y lo que fue UNEN, que apoyan buena parte de las decisiones de Macri como presupuestos o proyectos inmobiliarios confrontados con el interés de organizaciones sociales de los trabajadores de la educación o la salud o con referentes de los barrios más postergados.
-La deuda es uno de los principales cuestionamientos a Macri. ¿Cómo la analiza?
-Más allá de su aura eficientista, la administración macrista es muy ineficaz. Le sobraron los recursos durante ocho años, no sólo porque multiplicó por tres el endeudamiento, sino porque multiplicó por seis veces los recursos. La inversión se mantiene en términos porcentuales en los mismos niveles que tenía dentro del Presupuesto, en torno del 15 o 16%. La inversión se sostuvo con los recursos corrientes o sea que no se sabe para qué fue la deuda.
-¿Sospecha de corrupción?
-Es una gestión profundamente corrupta. Se puede identificar connivencia de la comunidad de negocios (bancos, proveedores, contratistas, concesionarios) con el gobierno porteño, incluso a través de funcionarios que en su momento cumplieron roles gerenciales en grupos empresarios. El Presupuesto señala que la deuda se contrajo para pagar sobreprecios a los contratistas y proveedores de basura, publicidad, de laboratorios que producen medicamentos. Se trata de contratos leoninos con el Estado. Con lo que creció la deuda se pudo haber puesto en marcha un proceso de inversión en infraestructura sanitaria, educativa, transporte, más kilómetros de subte, de largo, pero nada de eso ocurrió.

-¿Por qué cree entonces que el macrismo tiene tan buena respuesta electoral?
-Creo que el fracaso del progresismo ha sido muy profundo. El final de la experiencia Ibarra – Telerman con la tragedia de Cromañón masacró al progresismo, además de masacrar a cientos de jóvenes. Nunca hubo por parte de lo que fue esa experiencia una revisión de lo que pasó.

-¿Y qué pasó con los intentos posteriores?
-Hoy el kirchnerismo en la Ciudad es en la práctica un combo del ibarrismo con el PJ, así que nunca nadie expresó nada distinto. Ibarra fue más de una vez colgado del Frente para la Victoria, Gustavo López, uno de los candidatos, fue ministro de él, y estuvo por serlo también Roberto Feletti, otro ministro de esa gestión.
Y, por otro lado, Pino Solanas dinamitó Proyecto Sur; Hermes Binner, Humberto Tumini, Margarita Stolbizer dinamitaron el Frente Amplio Progresista por UNEN que fue cómplice de la gestión macrista en la Legislatura y dio como resultado una colectora del PRO con Graciela Ocaña y Martín Lousteau. Se hipotecó lo que se venía construyendo. Lo que no ha existido en la Ciudad es una oposición política de carácter democrático popular progresista que se pare con autonomía y exprese algo diferente. Camino Popular se para en esa línea.

-¿Cuáles son los ejes de Camino Popular?
-Existen dos grandes desafíos de un gobierno diferente. Gobernar apegado a la Constitución de la Ciudad, que es muy participativa. Macri vació de sentido a las comunas, no aplica el presupuesto participativo, y no involucra a la comunidad en las decisiones sobre cómo organizar la vida. Y el otro elemento es la “metropolitación” de la Ciudad. No hay discusión seria de la Ciudad de Buenos Aires sin discusión de la región metropolitana. Debe haber un ministerio de Asuntos Metropolitanos para que ponga permanentemente en debate las problemáticas en común y obligar a la Nación y a la Provincia a discutir transporte, basura, seguridad, inundaciones.

LA NOTA COMPLETA, EN EL N° 28 DE QUÉ

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