Revista Qué

2 May 2015 | Su futuro en el PRO

El silencio de Michetti

La ex precandidata a jefe de Gobierno felicitó a su equipo y se fue a Mar del Plata. Por ahora, desde su entorno aseguran que seguirá en la campaña nacional del PRO, pero aún no dio señales.

Tras perder en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias del domingo último ante Horacio Rodríguez Larreta, Gabriela Michetti felicitó a su equipo y se llamó a silencio.

Como sucedió en toda la campaña, el lunes después de dirimida la interna, los ánimos siguieron caldeados en el PRO. Entre las felicitaciones de uno y otro lado, Mauricio Macri volvió a mostrar evidente predilección hacia su actual jefe de Gabinete.

“Orgullosa de mi increíble equipo. Desde mediados de enero, cuando tomé la decisión de postularme como precandidata a Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, recibí el cariño y apoyo de una gran cantidad de personas e instituciones que fueron el eje central de mi campaña”, recordó la legisladora nacional a través de su cuenta de Facebook.

Equipo Michetti

“Hemos funcionado como un gran equipo de trabajo, con la mística, la pasión y el desprendimiento que sólo generan las causas nobles y trascendentes; y la ciudadanía nos respondió con el 20% de los votos y una valoración y reconocimiento que aún a estas horas nos emociona en cada mail, SMS, whatsapp, comentario en Facebook, o Tweet que seguimos recibiendo”, agregó.

Luego, hizo sus valijas y se fue a Mar del Plata. Como el mismo Federico Pinedo le había adelantado a QUE, Michetti seguirá haciéndole campaña a Macri independientemente del resultado.

Por ahora, es “casi” seguro que así sea, según dicen desde el michettismo. Pasaron cinco días en que nadie sabía, con certeza, qué haría la senadora respecto de su futuro en el PRO. Hubo especulaciones varias, pero quedaron allí.
El día del trabajador volvió a reaparecer con su clásico saludo, como ocurre con cada fecha de relevancia. En sus palabras, no obstante, parecen quedar resentimientos.

“Todos deberíamos poder jugar nuestra singularidad, nuestros talentos y capacidades en aquel trabajo que la vocación que tenemos dentro nos va señalando como el más adecuado. Pero claro, en nuestras sociedades, aún tan desiguales e injustas, no todos pueden siquiera descubrir su propia vocación! Allí es donde tiene que fortalecer sus políticas el Estado. ¡Allí es donde debemos acompañar a los jóvenes que no estudian ni trabajan para que puedan volver a encauzar sus vidas y lograr su plenitud!”, sostuvo; y dejó sobrevolando un agrio sabor de la dura competencia.

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