Revista Qué

8 Jun 2017 | Elecciones

El tornado de Carrió

Se acercan los comicios de medio término, y la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, mueve sus fichas dentro de Cambiemos y el PRO. Su filtro ético y sus exigencias en el armado de listas generan torbellinos al interior de la alianza gobernante. Comenzaron los focos de rebeldía. El oficialismo porteño se confió con […]

Se acercan los comicios de medio término, y la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, mueve sus fichas dentro de Cambiemos y el PRO. Su filtro ético y sus exigencias en el armado de listas generan torbellinos al interior de la alianza gobernante. Comenzaron los focos de rebeldía.

El oficialismo porteño se confió con la figura de Elisa Carrió como cabeza de lista para las elecciones de medio término, pero lo que jamás imaginó es que la líder de la Coalición Cívica podría llegar a desestabilizarlos tanto. A menos de 20 días para el cierre de listas, ‘Lilita’ comenzó a mover sus fichas, y sus exigencias provocan zozobras al interior de la alianza gobernante.

Hace tiempo que la socia fundadora de Cambiemos, junto a Mauricio Macri y Ernesto Sanz, de-nuncia al ministro de Seguridad bonae-rense, Cristian Ritondo, por supuestos vínculos con el narcotráfico, y por proteger al extitular de la Poli-cía Bonaerense, Pablo Bressi.

El dirigente de Mataderos, furioso por la lluvia de denuncias de la líder de la Coalición Cívica, armó un desplante político que casi dejó sin quorum al oficialismo para dar mar-cha a tres iniciativas de Horacio Rodríguez Larreta en el recinto porteño. Ritondo de-mostró que su paciencia tiene un límite.

Según indicaron fuentes cercanas al oficialismo, el mismísimo Jefe de Gobierno debió tomar cartas en el asunto y llamó a los diputados díscolos para apaciguar las aguas. Larreta envió además a Carmen Polledo y al presidente de su bloque, Francisco Quintana, a po-ner paños fríos en el asunto para que la sesión continuara sin tensiones.

Aunque ‘Lilita’ asegura no compartir la estrategia electoral del PRO, es consciente de la inestabilidad que provoca en el oficialismo, y no se queda quieta. Hasta generó lo que nadie esperaba: que el presidente de Boca Juniors, Daniel “el Tano” Angelici (a quien también denunció en reiteradas oportunidades), sea parte de una declaración de apoyo para protegerla.

En los últimos tiempos, algunos hechos permiten interpretar que ‘el Tano’ comenzó a perder poder en la Ciudad, además de la intención de ‘Lilita’ de marginarlo de las listas porteña y bonaerense.

Por otra parte, las pretensiones de la Coalición Cívica para conformar las boletas de la Ciudad no son sólo éticas, sino tener un candidato por cada dos del PRO, lo que genera una mayor intranquilidad en los diputados amarillos que deben renovar sus bancas, a los que la chaqueña les bajó el pulgar.

 

Las exigencias de ‘Lilita’ al PRO

A medida que se acerca el cierre de listas, el Gobierno confirma que fue una bue-na decisión que Elisa Carrió encabece la boleta oficialista. Los sondeos realizados hasta el momento muestran ganadora con holgura a la actual diputada. Pero el pragmatismo político, mu-chas veces, tiene su costo, ya que el armado de la lista común de legisladores del oficialismo y la Coalición Cívica en el territorio porteño genera más de un dolor de cabeza.

Carrió, a sabiendas de que garantiza el triunfo en Ciudad, quiere que se cumpla con las exigencias que negoció para ser parte de la alianza oficialista. Pretende un candidato propio por cada dos del partido de Rodríguez Larreta. Además, Carrió busca que Fernando Sánchez renueve su banca y que Mariana Zuvic ocupe un lugar en la lista. En tanto, Maximiliano Ferraro será su jefe de campaña y Paula Oliveto Lago podría renovar, aunque ‘Lilita’ puede decidir colocarla en la tira de diputados nacionales.

Bancas cotizadas

La alianza electoral que pactaron el presidente de la Nación, Mauricio Macri; Elisa Carrió; y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, será para Diputados na-cionales y también para Legisladores porteños. El oficialismo deberá renovar 5 bancas en la Cámara ba-ja, mientras que en el Par-lamento porteño hay 13 lugares para disputar.

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