Revista Qué

30 Sep 2015 | La dupla que se viene

Encuentro cercano

En caso de que Scioli resulte electo presidente, buscará dialogar con Rodríguez Larreta. Las condiciones, desde ambos lados, están dadas según afirmaron referentes de cada espacio. Ambos tienen un pasado en el peronismo y funcionarios que conocen el territorio porteño.

En caso de que Daniel Scioli sea el nuevo presidente, buscará el diálogo con Horacio Rodríguez Larreta. Así se lo dijeron a Qué referentes del Gobernador bonarense en la Ciudad. El 10 de diciembre próximo, Larreta recibirá de Mauricio Macri el mando de la Jefatura de gobierno porteña. A partir de allí, comenzará una negociación formal con quien resulte electo mandatario nacional.

¿Cómo será la relación entre ambos mandatarios? Tanto desde el Frente para la Victoria como desde el PRO creen que habrá diálogo. “Hay que tener una relación mucho mejor de la que tuvimos con Cristina, creemos que Horacio y Daniel se van a sentar a hablar los temas importantes para la Ciudad”, le dijo a este medio un funcionario cercano a Rodríguez Larreta.

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“Horacio va a tener una muy buena predisposición. Sabe que puede acrecentar su figura haciendo una buena gestión, sin conflictos. El apunta a ser jefe de gobierno durante los próximos ocho años”, añadió la misma fuente.

Por el lado del sciolismo, las condiciones están dadas. Referentes del PJ y del armado del FpV porteño consideran que el perfil de Rodríguez Larreta es de “negociador”, con quien se pueden sentar a dialogar. Se trata de una forma similar de acordar que tiene Scioli, cuya personalidad es mucho más moderada que la de la Presidenta actual.

Aunque no de la misma manera, a Larreta y a Scioli los une un pasado peronista. El jefe de Gabinete de Macri viene de un padre desarrollista, ligado a Arturo Frondizi. No obstante, su acercamiento a la política fue durante la gestión de Carlos Menem, en la década de los ‘90, y luego en la provincia de Buenos Aires, donde fue uno de los hombres fuertes de Carlos Ruckauf.

Scioli no reniega de su pasado como menemista. Al igual que Larreta, nació en la Ciudad de Buenos Aires y allí se formó académicamente. Llegó a ser presidente del PJ porteño con el aval del “Turco”, allá por 1997, cuando la fórmula que integraba con Javier Mouriño le ganó la interna a Miguel Angel Toma.

“Se trata del hecho lógico de tener que negociar, en condición de presidente electo con cada uno de los 24 gobernadores. En el caso de la Ciudad, ésta ya eligió un Jefe de go-bierno que tendrá que sentarse a tratar temas que son necesariamente de agenda metropolitana y del Poder Ejecutivo nacional. Lo que tiene que ver con transporte, tratamiento de residuos sólidos, Acumar, la transferencia de la Policía Federal a la Ciudad, etc. Todas esas cosas son necesariamente susceptibles de llegar a un acuerdo. Se trata de lo lógico de una democracia que, gobernadores y presidente, tengan vínculo y una relación puntual con las autoridades electas”, señaló Gustavo Marangoni, en diálogo con Qué.

“Si Daniel es elegido presidente, lo va a ser de todos los argentinos. Dentro de eso estamos los tres millones de porteños, que estamos en agenda, que, en parte depende del Jefe de gobierno exclusivamente, y en parte depende de cuestiones que están vinculadas a la provincia de Buenos Aires y a la presidencia de la República”, añadió el presidente del Banco Provincia y titular del local “Ateneo para la Victoria”, que organiza actos con personalidades de la política y la cultura en la Ciudad.

La conveniencia

Desde ambos lados resaltan la palabra “conveniencia”. En rigor, así como uno aspira a permanecer al frente del gobierno porteño, el otro comenzará el primer día de su gestión como presidente “pensando en la reelección de 2019”, le confesó una fuente del FpV a este medio, aunque claro, señaló que Scioli nunca ventilaría esta pretensión.

Tiene sus razones. En las últimas semanas, el sciolismo y el cristinismo porteño vienen en disputa. Primero, fueron las primeras líneas como consecuencia de una foto del 31 de agosto último, en la cual no salieron los candidatos a diputados nacionales del FpV en la Ciudad.

Daniel Scioli

Limada esta aspereza durante un multitudinario acto en el teatro Cervantes, Estela de Carlotto cristalizó las rispideces que hay en las segundas líneas del kirchnerismo. Su frase de que “Scioli es parte de la transición” levantó el avispero. La Cámpora quiere que Cristina vuelva dentro de cuatro años, pero el sciolismo hará su propia jugada. Desde este último sector están convencidos de que llevarán a cabo una buena gestión, y para ello no sólo apuestan a un buen diálogo con el PRO, sino también con el resto de los partidos.

Desde el lado de Larreta y de Scioli hay hombres que conocen el terreno porteño. El propio Marangoni; Mouriño -actual secretario general de la Gobernación bonaerense- Cristian Ritondo y Diego Santilli -vicejefe de Larreta- también tienen su pasado peronista. Cristian fue el armador de la campaña de Horacio en la zona Sur cuando éste tuvo que competir en segunda vuelta con Martín Lousteau por la Jefatura de gobierno. Cada vez que se lo requiere, despliega su grupo de militantes de “La Solano Lima” y “La Frondizi” en los sectores donde no tiene tanta llegada el macrismo.

Ritondo ingresó al Congreso de la Nación de la mano de Macri y del PJ oficial de Miguel Angel Toma, en 2003. Allí trabajó con el bloque del justicia-lismo que respaldó al ex presidente Néstor Kirchner.

Un perfil parecido puede adjudicarse a Santilli. De hecho, cuando era ministro de Espacio Público de Macri, en 2012, encabezó el lanzamiento de la Corriente Nacional Propuesta Peronista que lideran Ritondo y Alvaro González. Al “Colorado” se lo identifica como “macriperonista”. También tiene un pasado menemista, ya que su padre, Hugo Santilli, fue presidente de River y del Banco Nación cuando Menen era el primer mandatario nacional.

Los puntos que deberán negociar son centrales para la administración de la Ciudad. Días atrás, Scioli firmó un Acta de Compromiso con los porteños, en la cual especificaba que transferiría competencias y recursos al gobierno porteño en caso de resultar electo presidente. Entre los ejes principales está la seguridad.

Tanto el FpV como el PRO quieren el traspaso de la Policía Federal a la Ciudad; basura: continuar con la reducción de residuos sólidos acordada entre el gobierno porteño y el bonaerense; limpieza del Riachuelo: seguir con el acuerdo del Plan de Saneamiento Ambiental en el marco de la Acumar; transporte: implementar la Agencia Metropolitana de Transporte, creado por las tres partes; villas: urbanización de las villas 31 y 31 bis.

Desde el lado del larretismo ven con buenos ojos que Scioli se haya comprometido a firmar públicamente esos puntos. El caso del traspaso de la Federal, por ejemplo, es un tema de agenda del PRO desde hace mucho tiempo.

Los perfiles

Las características principales de ambos son la moderación y la negociación. Scioli viene desde afuera de la política, del mundo deportivo, y tiene un perfil más bajo que Cristina. Ya en 2003 se lo barajaba como posible candidato a jefe de gobierno porteño, antes de que Kirchner le propusiera ser su compañero de fórmula. Además, vivió varios años en la Ciudad de Buenos Aires. Y, si bien la lógica de campaña del kirchnerismo porteño es “bajar el proyecto nacional” a la Ciudad, desde el PRO destacan que no busca confrontar de manera directa.

Del otro lado, dicen que Rodríguez Larreta continuará haciendo énfasis en la “gestión”, en el día a día, tal como lo hizo desde que asumió como el jefe de Gabinete de Macri. Quienes lo conocen resaltan su obsesión por el trabajo, que es capaz de mantener tres reuniones al mismo tiempo, algo que lo distingue de cualquier funcionario con perfil netamente macrista. “El no toma a la política como trabajo de oficina”, dicen desde su entorno.

santilli larreta

Las palabras que definen a Larreta son “obsesivo, estudioso, estructurado y tecnócrata”, según la periodista Laura di Marco. Su mundo político está compuesto por tres personas clave: Franco Moccia, subsecretario de Planeamiento y Control de Gestión; su vicejefa y vocera, Karina Fernández; y Mateo Goretti, dedicado a temas de comunicación.

Tres años atrás, Scioli y Larreta mantuvieron una serie de reuniones por el tema de la basura. Mediante la firma de un acuerdo, los gobiernos porteño y bonaerense se comprometieron a reducir la cantidad de basura que generaba la Ciudad y enviaba a la Ceamse, específicamente de residuos sólidos.

En la llamada ley de Basura Cero también tuvo una activa participación Alberto Pérez, jefe de Gabinete de Scioli y militante del PJ en su juventud. “Daniel, como gobernador, muchas veces tuvo que sentarse a negociar y a poner energías por el tema de la basura en la Provincia y por otras cuestiones”, recordó Marangoni cuando comenzaron las negociaciones, en diciembre de 2012.
Desde ambos lados las condiciones están dadas. Hay predisposición en los puntos centrales en los cuales Scioli y Larreta deberán acordar. El diálogo, para permitir la gestión de las partes; y el perfil moderado de los dos funcionarios hace prever a sus entornos que se puede dar un clima de concordia durante cuatro años.

LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN IMPRESA N° 51 DE QUÉ.

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