Revista Qué

23 Sep 2015 | La UCR capitalina

Entre la resistencia y la militancia

Hacia las Generales, el PRO necesita no sólo de los votos del radicalismo, sino de la estructura y el aporte militante del partido centenario. La falta de presencia de dirigentes radicales en los actos de Macri genera incertidumbre en el PRO. Coletazos de la elección porteña.

Envuelto en la polémica por el caso Niembro, Macri relanzó su campaña días atrás en Flores, donde planteó la unión de todos los argentinos, pobreza cero, y la “derrota” del narcotráfico. Presidenciable de la alianza Cambiemos, llamó la atención la ausencia de dirigentes del radicalismo porteño en el armado.

Dentro del espacio SUMA +, la UCR capitalina coincidió en distintas votaciones en los últimos días en la Legislatura como la negación a la interpelación a Macri o a funcionarios del Instituto de la Vivienda de la Ciudad -motorizadas por el kirchnerismo, a la vez que sí avaló pedidos de informes para que se respondan.

PRO UCR

Pero lejos de esas “coincidencias”, la presencia territorial del partido centenario en favor de la aventura presidencial del PRO está sumergida en una etapa de análisis. Es que, a decir verdad, la discusión por el acuerdo que trabó Sanz con Macri y la posterior Convención de Gualeguaychú sigue generando descontento.

No se pudo ver en ese acto del alcalde porteño a dirigentes radicales como Emiliano Yacobitti, titular de la UCR porteña, o a los diputados porteños Juan Francisco Nosiglia y Hernán Rossi. En su entorno, relativizan su ausencia y le quitan relevancia, aunque no dejan de mencionar que hay diferencias con la gestión del gobierno porteño.

Por caso, el ex alcalde Facundo Suárez Lastra fue uno de los radicales, cercanos al macrismo, que dijo presente. No se trata de una lectura menor. Fue el referente que le pidió a Martín Lousteau -apoyado por la conducción radical capitalina- que se bajara para no perjudicar las chances electorales de Macri.

Entre el radicalismo porteño y el PRO no está todo bien. Aún son varios los que recuerdan la tensa discusión entre Yacobitti y Bruno Screnzi por el cierre de la lista de diputados nacionales por la Ciudad. El partido amarillo le ofreció a los “boina blanca” tres lugares expectantes a cambio del compromiso de que Lousteau se baje si es que Horacio Rodríguez Larreta le sacaba más de diez puntos de diferencia en las generales.

Esa discusión terminó a los gritos -según cuentan distintos operadores- y marcó una cierta distancia del partido centenario, sólo cortada por el contacto legislativo y comunal. El radicalismo fue con su propia boleta -como la Coalición Cívica- a la compulsa nacional pero no accedió a ningún puesto en la nómina final, dado que no superó el piso del 15% acordado.

La diferencia se manifestó en la previa cuando, en la campaña, Patricia Bullrich (PRO) se negó a un debate de los candidatos a diputados de Cambiemos que impulsaba el primer candidato y apoderado del radicalismo porteño, Mariano Genovesi.

Más allá de la diferencia entre el escenario nacional y el local, la conducción partidaria no soporta el ninguneo PRO en la campaña en la Ciudad, y a su vez, las bases ni siquiera toleran hacer campaña para Macri.

“La militancia ni a patadas te infla globos amarillos”, graficó un referente cercano a la conducción. “No es una idea que sobrevuela; es un hecho”.

Los radicales pegaron el faltazo

Una de las primeras medidas que tomó el PRO cuando subió la temperatura del escándalo del “Niembrogate” fue realizar el relanzamiento de la campaña de Mauricio Macri. Aunque se trató de un acto organizado sobre la marcha y casi sin tiempo, en el macrismo sorprendió el faltazo que pegaron varios radicales invitados. El único exponente de la UCR fue Facundo Suárez Lastra.

Macri en flores

Si bien el eje de Cambiemos no estará en la Ciudad, desde el PRO aguardaban “un gesto” por parte del radicalismo, que finalmente no ocurrió.

Por estas horas, se evalúa un eventual pase de factura, ya que molestó un poco. “Queremos mostrar la unidad y sólo vinieron Zuvic y Suárez Lastra”, despotricó un operador macrista.

Algunos fueron aún más allá. “Claramente no se quisieron levantar para venir”, criticaron.

En el Congreso será otra cosa

Aunque hay varios territorios, como el porteño, en donde la alianza entre la UCR y el PRO ya vislumbra algunas grietas, en donde sí habría, en principio, una unidad bastante más fuerte es en el Congreso Nacional, en donde se buscará crear un interbloque común de cara al 10 de diciembre, para tener un legislativo fuerte, de ganar las elecciones, o para ejercer un mayor control, de perderlas.

Congreso

 

 

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