Revista Qué

11 Mar 2015 | Números en rojo

La deuda que no para

Durante la administración macrista la deuda de la Ciudad creció en más de 370 por ciento. El actual Jefe de gobierno recibió la Capital con un déficit de u$s 574 millones y lo elevó a 2.138 millones de dólares

En el pasado mes de febrero el Ejecutivo porteño, a través del ministerio de Hacienda que encabeza Néstor Grindetti, oficializó la colocación de un nuevo bono en los mercados internacionales por 500 millones de dólares, con una tasa del 8,95% anual y un plazo de 6 años.

La deuda que no para 2Pero esta nueva deuda en dólares no se invertirá en escuelas, hospitales o grandes obras de infraestructura. Tampoco se utilizará para solucionar alguna de las necesidades de los porteños, sino que estará destinada en gran parte a hacer frente al último vencimiento de los bonos Tango 15. Estos implican un desembolso a principios del próximo mes de abril equivalente a 475 millones de dólares.

Esta maniobra, conocida en el ámbito de las finanzas como roll over, fue implementada en gran medida en la Argentina durante los ‘90. El sistema consiste en tomar una nueva deuda para pagar un préstamo anterior y refinanciar así los vencimientos que se acercan.

Según cifras oficiales del ministerio de Hacienda, la deuda de la Ciudad alcanzó a fines de 2014, 18.302,1 millones de pesos, unos 2.138 millones de dólares. Pero estos montos comparados con los de 2008, superan por mucho el déficit de aquel entonces.

En dicha ocasión el pasivo en pesos era de $ 1.731,1 millones, equivalentes a u$s 506 millones, mientras que a lo largo de siete años, la administración macrista contrajo diferentes compromisos que lo elevaron en $ 16.571 millones, un 1.000 por ciento más.

“La situación es comprometida. Nos estamos acercando peligrosamente al 30 por ciento de participación de la deuda respecto del Presupuesto total de ingresos”, explicó el economista y diputado porteño del Frente de Izquierda y los Trabajadores, Marcelo Ramal.

Asimismo, el diputado del FIT afirmó que la situación se agrava debido a que el perfil de la deuda posee un “vencimiento de corto plazo”. También explicó que el monto de la deuda supera los 2.000 millones mientras que la entrada de dinero de la Ciudad es de, aproximadamente, 7.500 millones de dólares.

Por su parte, el presidente del Banco Provincia y candidato del sciolismo en la Capital, Gustavo Marangoni, coincidió en lo grave de la situación debido a que “lo usan para gastos corrientes” y confirmó que el pasivo en 2008 representaba el 0,8% del Producto Bruto, mientras que en 2014 alcanzó el 2,2%.

Itaí Hagman, candidato a legislador del frente Camino Popular y licenciado en economía, también criticó la toma de deuda debido a que la Ciudad “lo hizo con modalidades que son sumamente discutibles porque son sistemas atados al dólar, como dólar linked, que hacen que la deuda crezca permanentemente porque están atadas al tipo de cambio”.

Dicha modalidad compromete aún más las finanzas porteñas debido a que cada vez que nuestra moneda se deprecia respecto de la norteamericana, es necesaria mayor cantidad de pesos para poder hacer frente a los distintos vencimientos.

“Una devaluación podría llevar el Presupuesto de 7.500 millones de dólares a u$s 6.000 millones o menos. Esto aumentaría la participación total de la deuda en los ingresos totales de la Ciudad”, ejemplificó Ramal.

En la misma sintonía, el diputado del Frente Progresista Popular, Aníbal Ibarra, afirmó que “la administración de Macri mintió diciendo que era para obras cuando en realidad fue destinado a gastos corrientes y cuando además, gran parte de ese endeudamiento fue para pagar deuda”. Luego agregó que “están haciendo una bicicleta con la deuda que en algún momento va a estallar”.

En esta misma visión coincidió Hagman, quien adujo que “estas situaciones siempre terminan en crisis y que se está comprometiendo a la Ciudad de Buenos Aires en el futuro porque cualquier gobierno que surja en el próximo mandato o en el siguiente, va a partir con un piso de endeudamiento muy alto”.

Tuvo ingresos récord
Uno de los puntos principales que cuestionan los opositores es que la administración de Mauricio Macri contó, en los últimos años, con una recaudación de ingresos a niveles récord. Aumentó distintos impuestos en tanto que, según cifras oficiales, el nivel de inversión en obras es similar al de 2005.

Aníbal Ibarra afirmó que el PRO provocó “un desmanejo financiero” en la Capital debido a que “contó con recursos, no los invirtió en obras concretas y ahora tenemos endeudamiento más alza de impuestos, una situación que los porteños no nos merecemos”.

Hagman, en tanto, recordó que “esta deuda que Macri está contrayendo la vamos a pagar todos los contribuyentes en los próximos 10 o 20 años” y que se trata de una “hipoteca a futuro”.

Es necesaria una auditoria

Tanto Itaí Hagman como el legislador Marcelo Ramal coincidieron en que es necesaria una auditoría sobre el total de la deuda para verificar su origen, destino y posibles irregularidades referidas al manejo de los fondos.

“La deuda debería ser investigada y auditada, para saber en qué condiciones se contrajo y adónde fueron sus recursos”, explicó Ramal.

Hagman, en cambio, fue más incisivo y propuso “abrir una discusión responsable sobre el uso de la toma de deuda”, junto con un “control legislativo pero también ciudadano para ver que todo ese dinero que ingresa en la categoría de deuda externa sea utilizado para satisfacer una necesidad de la Ciudad”.

No obstante, en el último informe sobre la gestión de Macri que realizó la Auditoría General de la Ciudad, remarcaron que “el endeudamiento público debe contar con una planificación adecuada que permita prever las necesidades financieras del ejercicio y la capacidad operativa para ejecutar los fondos”. Debido a que en la actualidad el dinero de préstamos se dirige a la “Cuenta Unica del Tesoro”, pasando a formar parte de la masa de dinero de libre disponibilidad, es decir de gastos corrientes. Por lo que desde la Auditoría recomendaron que deben limitar los montos dirigidos a dicha cuenta “a lo estrictamente indispensable para resguardar el valor del dinero”.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN N°22 DE QUÉ.

Compartir
?