Revista Qué

4 Sep 2015 | Producción de ideas

La fábrica del FpV

Surgió como una iniciativa del ministro Carlos Tomada. Desde hace un año, agrupa todas las propuestas del FpV porteño. Un equipo de profesionales elabora informes sobre temas de la Ciudad y la forma de solucionarlos. Hablan sus principales referentes.

La Fábrica Porteña es la usina de producción de ideas del Frente para la Victoria en la Ciudad. Surgió como una necesidad de dar a conocer las propuestas de Carlos Tomada, primero, y de todo el kirchnerismo, después. Es, además, una forma de crítica hacia la gestión del PRO.

El organismo comenzó a funcionar en 2003, a partir de una idea del ministro de Trabajo y electo legislador porteño. Lo dirige Marcos Barroetaveña, secretario de Empleo de la Nación, secundado por Manuel Socías, coordinador de la Fábrica y subsecretario de Empleo, además de un Consejo Asesor.

Fabrica

La usina del FpV cuenta con 30 empleados: politólogos, sociólogos y economistas, todos especializados en distintas áreas de la Ciudad. Ellos trabajan ad honorem, ya que la mayoría es empleada de ministerios de la Nación, la provincia de Buenos Aires o la Ciudad. Dedican los sábados y domingos a hacer los informes que luego se publican en el portal que tiene la Fábrica Porteña.

Los profesionales están divididos en grupos. Cada uno lleva adelante una temática que está definida en base a una agenda que ellos marcan sobre los principales ejes y problemas de la Ciudad. Esas áreas son: comunas, cultura y comunicación, desarrollo económico, educación, hábitat (separada, a su vez, en medio ambiente y vivienda), política e instituciones, salud, seguridad y justicia. El equipo realiza trabajos de investigación, informes, notas  de opinión y diagnósticos.

PRODUCCIÓN DE ANÁLISIS

“La Fábrica Porteña surgió como un espacio de producción de análisis, diagnóstico, ideas y propuestas del FpV de elaboración de propuestas para la Ciudad. En otro plano, es también un instrumento de información, porque nos permite dar batalla a la protección obscena que hacen el ‘círculo rojo’ y sus medios con Mauricio Macri -y que seguramente seguirán haciendo con Horacio Rodríguez Larreta-, para poder poner en blanco sobre negro esas realidades que, hasta ahora, ignoraron”, comentó Carlos Tomada, en diálogo con Qué.

En este sentido, el ministro de Trabajo agregó que se trata de una realidad que, “para muchos porteños, es muy dura. Y que para nosotros será dura mañana, cuando haya que pagar el desaguisado. Todo esto es lo que nos impulsa a trabajar desde La Fábrica Porteña, la Legislatura y, sobre todo, la militancia”.

La idea central que el equipo de la usina del FpV busca analizar es la interdependencia de derechos, como la clave. Consideran que, para acceder al derecho a la educación o a la salud, primero hay que tener un medio para llegar, por ejemplo vivir cerca. El derecho al hábitat está muy pegado al derecho a la educación, y así sucesivamente.

El objetivo fundamental que el equipo de trabajo se marcó, en su momento, fue ser otra fuerza de Think thank (sin llamarse así, porque les parece algo muy ajeno a lo que piensan). Buscan generar una usina de propuestas para la Ciudad, dentro del FpV, donde converjan no sólo la forma de pensar y producir de los que integran la Fábrica, sino que sea inclusivo, para todos los porteños, así como ser una fuente de propuestas.

Realizan extensos informes sobre las problemáticas en las comunas (como los autos abandonados en las calles, los casos de gatillo fácil en las comunas, entrevistas a representantes del FpV en la Junta, entre otros); la cultura no sólo desde la diversidad sino también desde la concentración de ofertas y quiénes pueden acceder a ella, desde una mirada sociológica.

Entre otros temas, también realizan un análisis sobre el gasto y la subejecución del presupuesto de la Ciudad por cada período de rendición. Esto, además, vinculado a la situación tributaria, los impuestos y su incremento.

En cuanto a la seguridad, el equipo estudia el gasto en la Policía Metropolitana y en custodia privada. En Salud, no sólo se centran en hospitales sino también en centros materno-infantiles y las problemáticas que afrontan los pacientes. Para ello cuentan con  propuestas específicas.

DIAGNÓSTICO DE LA CIUDAD

Para la elaboración de los informes, las notas y los diagnósticos, el equipo cuenta con la colaboración del diputado de la Ciudad Jorge “Quito” Aaragón, de la Corriente Martín Fierro, y su par Lorena Pokoik, vicepresidenta segunda del PJ porteño. Además cuentan con la ayuda de miembros de La Cámpora.

Para la realización parten desde “una mirada de lo público que es diametralmente opuesta a la del macrismo. Se nota en el tema de la basura, o en el acarreo de los autos, que tiene una desproporción de subsidios respecto de la educación”, señaló Tomada.

En cuanto a las diferencias de ideas del FpV respecto del PRO, el electo legislador porteño, quien asumirá su banca en diciembre próximo, sostuvo: “Lo nuestro apunta a una educación más pública que privada, a una salud para todos, a viviendas para los que pueden comprar y para los que no pueden. Uno ve que los hospitales tienen un nivel de atención que se caería a pedazos si no fuera por el esfuerzo de los trabajadores. O de una escuela que se sostiene por la voluntad de los docentes y padres. Para nuestra identidad popular, esto es inadmisible. Cuando ellos (el macrismo) llegaron la primera vez, lo hicieron con la promesa de que iba a estar bueno Buenos Aires. Claro, lo que no dijeron es que para eso iban a dejar a muchos afuera; precisamente a los que necesitan estar adentro”.

El diagnóstico que el equipo de La Fábrica tiene respecto del PRO es que se trata de una “gestión mediocre. Si uno observa el presupuesto con el que cuenta, uno de los más importantes del país, lo que han realizado es poco. A nuestro entender, la principal falencia es la falta de planificación en la Ciudad. El macrismo siempre ha pensado la Ciudad como un trampolín para la Nación, por eso prioriza el corto plazo. Para mí, el ejemplo más claro es su política de ciencia y tecnología: abandonada, desfinanciada, casi inexistente. Es un símbolo del tipo de apuesta por el futuro de los porteños”, le dijo a Qué Matías Barroetaveña.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN 47 DE QUÉ.

Compartir
?