Revista Qué

28 Sep 2017 | veredas porteñas

A las comunas las barren

El Gobierno de la Ciudad avanza con el vaciamiento de las Comunas. Ahora, les quitará la competencia de mantenimiento y reparación de aceras, ítem por el que las juntas administraban cajas presupuestarias y podían contratar. Cada vez más, la descentralización suena a utopía. Para las comunas, siempre es me-nos. Pese a que, en el Gobierno […]

El Gobierno de la Ciudad avanza con el vaciamiento de las Comunas. Ahora, les quitará la competencia de mantenimiento y reparación de aceras, ítem por el que las juntas administraban cajas presupuestarias y podían contratar. Cada vez más, la descentralización suena a utopía.

Para las comunas, siempre es me-nos. Pese a que, en el Gobierno porteño, prometen desde hace tiempo alcanzar la óptima descentralización, que implica participación real de los órganos colegiados, con juntas comunales, consejos consultivos y comuneros activos y bien articulados (respaldados por la Ley 1.777), los hechos no se condicen con esa premisa, y la teoría no halla su réplica en la práctica.

Un nuevo sacudón va en desmedro de las comunas de la Ciudad, a las que les arrancarán la principal de las pocas competencias que tienen: las veredas.

La decisión del Ejecutivo porteño tomó forma en junio pasado, cuando lanzó el decreto 208/17, refrendado por el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta; el jefe de Gabinete de la Ciudad, Felipe Miguel; y los ministros de Ambiente y Espacio Público, Eduardo Macchiavelli, y de Hacienda, Martín Mura.

La norma modifica la estructura organizativa de la cartera que conduce Macchiavelli, y crea la Subsecretaría de Vías Peatonales. En dicha área asumió María Clara Muzzio, funcionaria del palo de Macchiavelli, que viene de comandar las riendas de la Subsecretaría de Uso del Espacio Público. De Muzzio dependen ahora otras cuatro flamantes direcciones generales. Una de ellas, la de obras (que funciona bajo el mando de Miguel de Estrada), absorbe los trabajos de mantenimiento y reparación de aceras que, hasta el año pasado, les correspondían a las comunas.

La orden de Rodríguez Larreta aterrizó con anticipación en los reductos comunales, que ya en el ocaso de 2016 fueron anoticiados de que, durante este año, no iban a poder tocar ni un solo peso del presupuesto anual asignado para el ítem de veredas. Básicamente, en algunas secciones (no en todas) nunca se liberaron las partidas presupuestarias, sino que se las congeló y se restringió el acceso a las mismas.

Dentro del nuevo sistema de gestión, hay obras que ya están en marcha. Por ejemplo, en la Comuna 2 (Recoleta), empezaron los trabajos sobre Santa Fe, Callao y Ecuador. ¿Qué les queda a las comunas? Poco y nada. Cada vez menos. “Lo que hacemos ahora únicamente es adherir o no a las contrataciones propuestas por el Gobierno”, explicó la juntista de la CC-ARI en Recoleta, Lucía Romano, que está a cargo del tópico de aceras. Y añadió: “El área de veredas era la única en la que las comunas podíamos contratar, pero ahora nos quitaron eso”.

La justificación que esgrimió el Gobierno tiene que ver con ciertos desmanejos que se efectuaron en diversos barrios con el sistema de contratación anterior. “Pagamos justos por pecadores”, sentenció Romano. Es que, en su comuna, que preside Agustín Fox, las cosas siempre se hicieron bien y siempre se respetó la ley. Aunque, claro, es de las pocas excepciones a la regla.

Qué abordó el asunto en febrero pasado, en su edición #124 (ver cuadro aparte), e informó que en varios distritos se registraron irregularidades, como contrataciones directas por decretos de urgencia y dentro de procesos poco transparentes, que corrían por cuenta exclusiva de los presidentes comunales.

“La de veredas es una de las áreas con más reclamos, y no se estaban solucionando. Hubo comunas que no ejecutaron nada y hubo otras donde se hicieron contrataciones irregulares. Nosotros, que hicimos un gran trabajo con una gestión positiva, ahora pagamos los platos rotos por los demás”, dijo Romano, que a su vez concluyó: “La solución era ajustar lo que funcionaba mal y no quitar-nos la competencia”.

Por estas horas, en el epicentro comunal de la Ciudad, se libra un tire y afloje acerca de cómo se articulará el nuevo sistema entre el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, que contratará y ejecutará el presupuesto, y las comunas, que simplemente alzarán o no el pulgar con respecto a obras designadas por el Ejecutivo.

Desde la oposición manifestaron su descontento con la medida y planean lanzar un comunicado para despotri-car contra el avance de la centralización de facultades y poderes .

“Sin dudas, después de lo que fue un pequeño avance en materia de descentralización, esto es una vuelta atrás. Hay una decisión política, cada vez más profunda, de no descentralizar y volver a foja cero”, opinó el comunero del Frente para la Victoria en Caballito (Distrito 6), Osvaldo Balossi. Desde ese espacio, buscarán esta-blecer el debate público y “concientizar a los vecinos de esta realidad”, completó Balossi.

El abanico opositor se nucleó hace algunas semanas en un contundente comunicado, que reza: “La ley de comunas dice bien claro, en su artículo 10, que el estado de las veredas depende de las comunas y de nadie más. Pe-ro, aunque la ley es clara, primero a Mauricio Macri, y ahora a Rodríguez Larreta, parece no importarles lo que dice, y avanzan en contrataciones que poco solucionan el estado de las veredas”.

Efectivamente, el primer inciso de ese artículo nombra como competencia exclusiva de los distritos “la planificación, ejecución y control de los trabajos de mantenimiento urbano de las vías secundarias y otras de menor jerarquía, según normativa vigente”.

El conflicto abre un nuevo interrogante en relación con el proceso de descentralización prometido por el Gobierno en reiteradas ocasiones y recrudece un debate que dará para largo. Incluso juntistas del oficialismo deslizaron disconformidad con el asunto. En este sentido, desde la oposición, y en contacto con este medio, manifestaron: “La verdad es que hay un proceso claro de vaciar a las comunas de competencias y dejarlas definitivamente al margen de todo”.
En ese marco, la reciente asunción de Facundo Carrillo al frente del área de Descentralización porteña, en sustitución de Sergio Costantino, genera cierta expectativa y abre un nuevo interrogante: ¿cambiará algo en la Ciudad, o las comunas continuarán siendo barridas del escenario porteño?

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN #155 DE REVISTA QUÉ

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