Revista Qué

10 Jun 2015 | Campaña desde la gestión

Las figuritas de Larreta

El Jefe de Gabinete busca reforzar de cara a las elecciones generales la misma faceta en la que concentró su imagen hacia las Primarias, asociada a la idea de “gestión”. Su tropa resalta que se trabaja para ganar en primera vuelta pero la expectativa es otra. Catarsis opositora por sus fotos

Apoyó el codo en su amplio escritorio y acercó su mano a la sien, con cuidado de no volcar el café sobre su camisa blanca a rayas. Horacio Rodríguez Larreta se abstrajo por un momento y observó el plano que, por teléfono, le habían adelantado que ya estaba terminado hacía pocos minutos.

Se trataba de la Ciudad de Buenos Aires y los resultados electorales de las distintas fuerzas políticas en las Primarias del 26 de abril. En rojo, sobresalían las comunas en las que el PRO no ganó de manera holgada.

Tres puntos marcaban el centro geográfico: la comuna 5 (Almagro y Boedo), la 6 (Caballito) y la 15 (Chacarita, Villa Crespo, La Paternal, Villa Ortúzar, Agronomía y Parque Chas). La orden siguiente fue, sin descuidar el resto, priorizar en esa zona, un lugar que en la práctica confirma las dificultades del PRO para imponerse con claridad.

“Se trata de bastiones históricos del radicalismo”, explican operadores macristas a Qué. No es casualidad que en esos puntos sea donde el candidato de ECO, Martín Lousteau, sustentado por la UCR porteña, haya tenido su mejor performance con un acercamiento significativo a la lista del Jefe de Gabinete.

Figus LarretaDe hecho, Lousteau se impuso por escaso margen en la Comuna 6 e implicó ciertas revisiones sobre la estrategia en la zona. En función de eso y, de cara a las generales, se acordó reforzar el aparato a desplegar por toda la Ciudad con el objetivo en mente de buscar un triunfo en primera vuelta.
Con mayor fuerza que antes, el “sucesor natural” pareció basar su campaña en un culto a la foto. Como si se tratará de figuritas, el Jefe de Gabinete acumuló fotografías con ministros de su gestión, con maestras en escuelas, niños, incluso con Gabriela Michetti. Y con Macri, obvio.

Se dispuso así a consolidar la imagen que mejor le sienta: la de  coordinador de áreas, de gestor. Visitó obras como la futura plaza en el barrio de Villa Real, en el hospital Cecilia Grierson y la de la Autopista Dellepiane, de la mano de Mauricio Macri.

En el PRO se sabe lo que significa evitar una segunda vuelta. Además de beneficiar al propio Larreta demostraría el poder electoral del PRO, le podría dar los puntos necesarios para tener por primera vez mayoría en la Legislatura y  representaría un envión para Macri en su aventura presidencial.

“Trabajamos para ganar en primera vuelta”, responden desde el PRO cuando se los consulta sobre la campaña. Pero, acto seguido, se encargan de remarcar: “Ni Mauricio lo pudo lograr”. A decir verdad, en el partido amarillo no tienen expectativa de evitar el balotaje, pero apelan, por si acaso, a una conjunción de factores que les dé una sorpresa hasta a ellos mismos.

Se trata de una caza de, por lo menos, 60 mil votos más. De acuerdo al escrutinio definitivo de los comicios del 26 de abril, los votos de Larreta junto a los de Gabriela Michetti totalizan 882.421 pero el 50% necesario para alcanzar un triunfo el 5 julio, obliga a llegar a 940.068 votos, la mitad de los casi 2 millones de electores.

¿Se puede? “Es difícil pero no imposible”, se le suele escuchar al primer candidato a legislador del PRO, Francisco Quintana. Como en el orden nacional, el PRO mandó a realizar una campaña de timbreo de casa en casa y en la que se le dé especial importancia a las comunas del centro.

En busca de ese desafío, a Larreta se le abre el desafío de retener el voto a Michetti. No en vano las diferencias se dejaron de lado más rápido de lo que algunos hubieran pensado. Michetti hizo pesar sus votos y las fotos entre ambos contendientes comenzaron a circular por las redes sociales.

Quienes llevan la campaña en el día a día, le restan importancia a la posibilidad de que votos de la dama del PRO puedan fluir a Lousteau, una hipótesis que deslizaron varios consultados antes de las Primarias. Más aún luego de las distintas fotos que comenzaron a tomarse ambos y la privilegiada posición que ostentan en las encuestas.

Manos a la obra

Como hizo en la primera parte de la campaña hacia las PASO, Rodrí-guez Larreta no se caracterizó en el último tiempo por protagonizar actos proselitistas. Por el contrario, busca afianzar más su imagen de la mano de la gestión y “de su trabajo cotidiano”, en “contacto permanente con vecinos”.

Por eso mismo, tiene una serie de actos pautados al comienzo de la semana en una grilla en la que se detalla el día a día. No es menor que dos días antes de la masiva movilización contra los femicidios bajo la consigna #NiUnaMenos relanzó un cuerpo especializado de la Metropolitana al que se presentó como Brigada contra la Violencia de Género.

En gran parte de las iniciativas se muestra con Diego Santilli, su candidato a vice, lo que refuerza el carácter electoral de cada presentación. Ha participado de una jornada de adopción de mascotas, o de una visita a una escuela de innovación pedagógica que decoró con una fotografía en la que niños le pintaron la cara con brochas; actividades que muestran su “lado humano”.

Pero esa seguidilla de apariciones mediáticas bajo el título de “gestión” desata encono. Recibió ya tres denuncias por utilización de recursos públicos para la campaña, tema a saldar.

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