Revista Qué

27 Oct 2015 | Ciudad-Provincia

Los desafíos por delante de Larreta-Vidal

Bajo el mismo signo político, la Ciudad y la Provincia están en una inmejorable condición para aunar criterios en temas con agenda compartida como basura, el Riachuelo y el transporte. La deuda emergente con el Garrahan.

Como vicejefa de gobierno porteño, María Eugenia Vidal mantuvo un contacto limitado con Horacio Rodríguez Larreta en su carácter de jefe de Gabinete, un vínculo que ahora deberán reflotar, pero de otra manera al discutir las cuestiones que hacen a la relación entre Provincia y Ciudad.

“Poder tener un trabajo conjunto de transporte, de salud, realmente va a mejorar mucho”, afirmó en las últimas horas Rodríguez Larreta, quien no obstante, se deshizo en elogios para una ex ministra porteña que llegó a supervisar: “es alguien que tiene poder de compromiso, dedicación, cercanía con la gente y que haya llegado a ser Gobernadora es un orgullo y muy bueno para los bonaerenses”.

La gestión de la basura, la Agencia Metropolitana de Transporte y los contactos por el saneamiento del Riachuelo dentro de la Autoridad de la Cuenca, son ejes claves que deberán abordar ambas administraciones, en lo que hasta ahora han sido conversaciones tenues con poco acuerdos fuertes.

Por otro lado, otro de los puntos que puede aparecer en agenda por su cercanía en el tiempo es la administración del Hospital de Pediatría Juan Garrahan, cuestión puesta en tela de juicio hace poco por el Frente para la Victoria pero que el PRO se ha dedicado a criticar desde mucho antes.

En definitiva, la basura es, hasta ahora, el acuerdo más sólido al que arribaron ambas gestiones. Macri y Scioli llegaron a un acuerdo en 2012 por el que la Ciudad desde junio de 2014 no debe enviar más de 1.350 toneladas diarias, una obligación cuyo cumplimiento es cuestionado, por lo bajo, en el sciolismo.

larreta vidalCabe recordar que Scioli intimó en 2012 por carta documento a Macri para exigirle la reducción de residuos al Complejo Ambienta Norte III, ubicado en tierras de Campo de Mayo, de los municipios de San Martin, San Miguel y Tigre, una premisa que puede condicionar la eventual gestión de Vidal.

“El tema de la basura es un tema que falta discutir en la Ciudad, pero con la construcción de plantas MBT podemos aspirar a cumplir en el mediano plazo con la Ley de Basura Cero”, aseguraron a RevistaQue.com desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, desde donde no descartaron una batalla legal al respecto,

En efecto, la Ciudad ya abrió la licitación de las plantas de Tratamiento Mecánico Biológico, que tendrá un costo de más de 4.500 millones de pesos, que recibió críticas desde la oposición porteña por la aparente falta de eficiencia del sistema que no reciclará la mayor parte.

En este punto es importante la coordinación. La Fundación Metropolitana reconoció a este medio en mayo la necesidad de un nuevo acuerdo marco por la basura entre ambas gestionados, que ahora tendrán un mismo signo político. “Los rellenos del CEAMSE son una bomba de tiempo”, afirmó entonces y exigió aunar criterios para una política común.

“Lo más importante es un nuevo convenio para la basura entre Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia que reemplace al vigente que rige desde 1978 y que pare el agravamiento de la bomba de tiempo ambiental que son los rellenos del CEAMSE”, afirmó el titular de la entidad, Pedro Del Piero a este medio.

En tanto, la cuestión del Riachuelo no es un aspecto menor. La Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) que la Ciudad comparte con la Provincia, la Nación y los Municipios recibió un fallo judicial en contra por la falta de cumplimiento de las metas de saneamiento de uno de los cursos de agua más contaminados del planeta.

El juez federal Jorge Rodríguez de Morón exigió un nuevo plan de limpieza del Riachuelo el 19 de octubre y le puso un plazo de seis meses. “El documento que se utiliza es de marzo de 2010 [y] presenta serias deficiencias: los plazos allí fijados se encuentran fenecidos; no cuenta con objetivos a corto, mediano y largo plazo y los indicadores [los valores que mide la Acumar] escogidos son en su mayoría de gestión y no de resultado, lo que hace complejo mensurar lo logrado”, sostuvo.

La situación puede abrir otro eje de debate entre ambas administraciones. Como parte de su responsabilidad en la Cuenca, la Ciudad debe llevar adelante tareas de urbanización en el asentamiento Lamadrid la Boca, una obra declarada en Emergencia Habitacional por la que el macrismo recibió fuertes críticas a principios de año por la falta de tareas.

Y, en el PRO, la cuestión no pasa desapercibida. Como dio cuenta Qué en su edición impresa 46, la Ciudad está en falta con la Unidad de Proyectos Especiales para la Cuenca Matanza Riachuelo, de acuerdo a la ejecución presupuestaria al segundo trimestre. En efecto, el Ministerio de Gobierno –a cargo de los fondos–ejecutó en ese período apenas el 5% del presupuesto anual: 3 millones de pesos de casi 64 millones.

Con este programa, la Ciudad busca articular y coordinar las actividades que le competen Plan Integral de Saneamiento Ambiental (PISA) diseñado por la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo (ACUMAR), así como la generación de políticas públicas específicas.

Por otra parte, en cuanto a Transporte la Ciudad, la Provincia y la Nación celebraron en 2012 –con foto de autoridades de los tres gobiernos– la conformación de la Agencia Metropolitana del Transporte, un entre tripartito de políticas públicas sobre la que no hubo grandes avances y que la Legislatura Porteña aprobó en agosto de 2014.

Del ente participan varios municipios del Conurbano, además de la Ciudad, la Provincia y la Nación. Con varios distritos bajo el brazo, el PRO está más que comprometido a la revitalización de este órgano para el que en su momento posaron el ministro de Gobierno, Emilio Monzó, el gobernador Daniel Scioli y el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo.

En esa línea, Macri también logró aprobar en la Legislatura la construcción y funcionamiento de estaciones de transporte interjurisdiccional en la Ciudad y la afectación de un predio para una terminal “con el fin de contribuir a la descongestión del tránsito vehicular y revalorizar la zona sur”. El objetivo es desconcentrar en Retiro.

A su vez, el Garrahan aparece ahora con un doble compromiso. El hospital pediátrico es administrado y financiado en partes iguales por el gobierno nacional y el porteño. En las últimas semanas, el PRO estuvo en el ojo de la tormenta por la falta de giro de más de 400 millones de pesos, que podía afectar varios servicios.

La situación se normalizó con un acta acuerdo pero con la victoria de Vidal entró en el tapete un reclamo histórico de Macri: que la Provincia de Buenos Aires haga un aporte, dado que la mayoría de los pacientes vienen de ese distrito.

“El Garrahan era un hospital que lo mantenía la provincia de Buenos Aires, la ciudad de Buenos Aires y la Nación, pero desde que arrancamos nosotros la provincia se borró y dijo ‘no pongo más’, cuando es la que más lo usa”, se quejó este año Macri. Con su alfil en la Provincia, otra situación debería de darse.

“Deberíamos tener muchas más instancias de coordinación, para planificar, para proyectar y para gestionar. Esperamos sin dudas que algunos aspectos de la madurez en la gestión de los gobiernos locales, localidades y comunas, estado provincial y de la Ciudad de Buenos Aires, y ejecutivo Nacional, en un muy próximo tiempo permitan mayor niveles de coordinación y trabajo conjunto”, afirmó el ministro de Desarrollo Urbano porteño, Daniel Chaín hace tiempo en una entrevista a la Fundación Metropolitana.

Esa situación se dio ahora La Provincia y la Ciudad estarán bajo el mismo color político por los próximos cuatro años, un inmejorable estado para llegar a acciones de coordinación.

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