Revista Qué

2 Sep 2015 | Búsqueda de un armado común

Manos a la obra

El economista ya piensa en 2019. No quiere dejar nada librado al azar y busca garantizar la unidad del espacio que lo llevó a asustar al PRO. Busca un espacio más compacto que hace un poco de ruido en sectores internos. Programó reuniones periódicas y pide coordinar acciones.

“Tenemos que trabajar por la unidad”, le dijo Martín Lousteau a su tropa la sema-na pasada en un bar en San Telmo. Se sentó en el medio de los legisladores electos Roy Cortina (Partido Socialista) y Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), dos de sus brazos en la Legislatura y les transmitió la necesidad de preparar el terreno para pelear por la Jefatura de gobierno en 2019.

Se trató de la primera reunión después de los primeros comicios porteños. Y va a haber más. Se esbozó un esquema de reuniones periódicas (quizá una por mes), con el objetivo de mantener una línea de trabajo fluida. En otras palabras, se busca darle más entidad a Energía Ciudadana Organizada (ECO).

Al encuentro pegó un “faltazo” la titular del bloque Confianza Pública, ex rival en las Primarias, y una de las personas en las que el economista se apoyó para impulsar su campaña bajo el discurso de la transparencia y la gestión. Eso alimentó suspicacias que, de todas maneras, se descartaron desde el entorno de Lousteau.

El encuentro se extendió por más de cuatro horas y contribuyó al objetivo de que Lousteau mantenga el liderazgo. El ex candidato dejó clara la intención de competir en 2019 por la Jefatura de gobierno, aunque no se mencionó a sí mismo en la pelea, pero enfatizó la necesidad de la unidad.

Eco - Manos a la obra #47_what.qxd

Resaltó que el 38% los votó como opción en el balotaje, pero se encargó de remarcar una y otra vez que los votos no son de nadie, y alentó a dar la pelea por la instalación desde los nuevos lugares: las 14 bancas en la Legislatura y las 26 plazas conseguidas en las distintas conducciones comunales de la Ciudad.

No obstante, el punto neurálgico del mitin de San Telmo tiene que ver con la organización del frente más allá de octubre. Según pudo saber Qué, se deslizó la posibilidad de formar directamente un bloque ECO, una propuesta resistida por los distintos espacios internos, dado que puede anular las identidades propias y provocar una discusión interna en torno de la conducción del bloque en común.

El ex postulante a la Jefatura de gobierno procura que ningún atisbo de rebeldía pueda empañar lo que ha logrado en los últimos comicios porteños. Tanto en el PRO como en el Frente para la Victoria especulan con que la unidad del espacio no perdurará demasiado y es algo que se busca evitar.

A Lousteau le ha llegado este tipo de comentarios pero dibuja una sonrisa y los minimiza. De todas maneras, no quiere dejar cuestión alguna librada al azar. Por eso, subrayó la importancia de iniciar un proceso de construcción de ECO como una convergencia superadora de la alianza electoral que se suscribió en marzo.

La Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica, el Partido Socialista, y el Partido Socialista Auténtico y los independientes se llevaron la propuesta para estudiarla. A Confianza Pública, el espacio de Ocaña, también le llegó el boceto. Pero no hubo mayores definiciones.

Por lo bajo, la iniciativa que tiene en mente el economista es transformar a ECO en una suerte de espacio similar al kirchnerismo o incluso, el macrismo, donde los diferentes sectores -o partidos incluso- están subsumidos en un mismo sello que los engloba.

Es difícil la posibilidad de un bloque común en la Legislatura, no así la de una propuesta supe-radora al nivel de convergencia electoral, que de todas maneras debe ser analizada por las asambleas partidarias de cada uno de los partidos. En ciertos sectores se teme que se le dé primacía al radicalismo en la conducción, frente a ese nuevo escenario.

La articulación no es fácil. A partir de diciembre, Energía Ciudadana Organizada pasará a ser segunda fuerza en la Legislatura con 14 bancas, apenas una por delante del kirchnerismo. Y tendrá una fuerza considerable para plantarse en las negociaciones de proyectos clave. Pero la convivencia interna es un aspecto medular.

La diferente composición de la alianza hace que el radicalismo con cuatro bancas -dentro del bloque SUMA+ que tiene además dos independientes- lleve las de ganar en cualquier debate interno. Ocaña tendrá un bloque de tres legisladores, los lilitos y los socialistas, tendrán dos bancas cada uno, y el Partido Socialista Auténtico, apenas una banca.

Eso repercute, por ejemplo, en la discusión abierta por la designación de cargos que tiene que definir pronto la Legislatura en el Consejo del Plan Urbano Ambiental (COPUA), en el Con-sejo de Niñas, Niños y Adolescentes; en el Consejo de la Magistratura y en la Auditoría General de la Ciudad.

Por caso, en el Consejo de la Magistratura -como ya dio cuenta Qué en las ediciones anteriores- hay negociaciones avanzadas entre el kirchnerismo y el PRO para repartirse las designaciones de acuerdo a la composición actual que desplaza a ECO. Lousteau avaló una carta que firmaron distintos legisladores para reclamar que se tenga en cuenta la “voluntad popular” de los comicios.

Pero, de cualquier manera, las controversias no desaparecen. Por la conformación actual, ECO hoy tiene un lugar en la Auditoría General de la Ciudad a través del dirigente de la Coalición Cívica Facundo del Gaiso. Si bien está en condiciones de renovar su continuidad, es parte del análisis de negociaciones no iniciadas pero que se vislumbran difíciles. Los otros espacios pueden sugerir nombres también.

 

Discusión “conjunta” de cargos

En los próximos meses los partidos que integran ECO pondrán a prueba la unidad al tratar los cargos que le corresponde designar a la Legislatura en organismos autárquicos: el Consejo del Plan Urbano Ambiental (COPUA), el Consejo de Niñas, Niños y Adolescentes; y quizá los más trascendentes, en el Consejo de la Magistratura y la Auditoría General de la Ciudad.

ECO tendrá sus espacios. “Vamos a discutir todo globalmente y no secuencialmente”, le dijo a Qué un dirigente radical. Por lo tanto, será una cuestión de reparto en la que todos deberán ceder un poco, como sucedió en la conformación de la lista legislativa o en la distribución de los primeros lugares de las comunas (ver edición Nº 42, Contracara).

Eso también incluye, por ejemplo, la plaza que conserva la Coalición Cívica en la Auditoría de la Ciudad.

eco interbloque fotos

 

 

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN IMPRESA Nº 47 DE QUÉ

Compartir
?