Revista Qué

6 Ene 2017 | Infraestructura escolar

Peligro de derrumbe

La caída del techo de una escuela del barrio de Belgrano, semanas atrás, abrió el debate sobre cómo es el mecanismo de mantenimiento de los establecimientos educativos en la Ciudad. ¿Quién controla a las empresas tercerizadas que ganan licitaciones millonarias? Había existido un aviso previo. La precariedad de la escuela Casto Munita, de Belgrano, fue […]

La caída del techo de una escuela del barrio de Belgrano, semanas atrás, abrió el debate sobre cómo es el mecanismo de mantenimiento de los establecimientos educativos en la Ciudad. ¿Quién controla a las empresas tercerizadas que ganan licitaciones millonarias?

Escuelas #117 (1)

Había existido un aviso previo. La precariedad de la escuela Casto Munita, de Belgrano, fue advertida en mayo de 2014, cuando un grupo de alumnos se presentó en el Parlamento porteño y, bajo las consignas del programa “La Legislatura y la Escuela”, bregó por la necesidad de reparar el establecimiento. “Estaban preocupados por el estado del edificio, con paredes descascaradas, sin pintura y mobiliario en mal estado”, contó la legisladora del Bloque Peronista, María Rosa Muiños.

Recién en junio de 2016, el Gobierno puso manos a la obra. El segundo día de ese mes se adjudicó a la empresa Mejo-ramiento Hospitalario S.A. la licitación para efectuar el mantenimiento de 34 escuelas de la Comuna 13 (Núñez, Belgrano y Colegiales). Entre esos colegios, figura el Casto Munita. ¿El monto? 160 millones de pesos, por 48 meses.

Cuando semanas atrás se desmoronó el techo de una de las aulas, episodio que no fue tragedia porque el lugar estaba vacío, volvieron a emerger acusaciones sobre la empresa que, según señalaron desde la Auditoría General por-teña, es una vieja conocida del Gobierno de la Ciudad. “Siempre ganan licitaciones de mantenimiento de escuelas y hospitales”, indicaron. La firma se hizo cargo, por ejemplo, de trabajos edilicios en los hospitales Borda y Pirovano, por 104 y 157 millones de pesos, respectivamente.

Las adjudicaciones datan de 2014, poco tiempo después de que la empresa, por mera negligencia, intoxicó a diez alumnos de una escuela de Villa Crespo por no retirar a tiempo bolsas con cebos para ratas del comedor del establecimiento.

“Debieron multarla, pero no lo hicieron, porque es una de las tantas empresas amigas”, sostuvieron desde la Auditoría. En aquella oportunidad, el propio Gobierno porteño mostró in-dignación por el episodio. Sin embargo, no hubo castigo. “Mejoramiento Hospitalario no puede seguir trabajando en la Ciudad”, dijo a Qué el auditor de la Coali-ción Cívica, Facundo Del Gaiso, que solicitó información y no halló ningún expediente administrativo que diera cuenta de una sanción.

Desde el Ministerio de Educación aseguraron que “es una fir-ma que trabaja bien, pero que, como cual-quier otra, puede tener deslices”.

Mientras tanto, el área de Infraestructura Escolar es de las más subejecutadas, habiendo erogado sólo el 16 % de su presupuesto anual, de casi 700 millones de pesos.

¿Desidia propia del macrismo?

Diversos sectores de la política vienen cuestionando el accionar del PRO en la educación estatal. En ese rubro, entre las problemáticas, como la falta de vacantes y el bajo presupuesto destinado al área, emergen con luz propia las falencias infraestructurales de los establecimientos.

“Es desidia del Gobierno macrista”, lanzaron desde el Frente de Izquierda, y agregaron: “Las obras se tercerizan y después no hay ningún tipo de control”.

Qué informó, semanas atrás, sobre el gasto presupuestario hasta el tercer trimestre, y el área de Infraestructura Escolar es de las más subejecutadas: gastó $ 101.528.256,72 de los $ 610.851.910,00 que tiene asignados; es decir, el 16,62 %.

“La subejecución en áreas importantes es moneda corriente en el Gobierno. Ya no asombra nada”, dijeron desde la Auditoría de la Ciudad, y finalizaron: “Hay un abandono absoluto de muchos establecimientos escolares
de la Ciudad. Es algo que viene pasando desde el gobierno de Mauricio Macri”.

Veneno para ratas

En 2014, diez alumnos de una escuela de Villa Crespo se intoxicaron después de que la empresa se olvidara de retirar el veneno para ratas del comedor de la misma. En ese entonces, el Gobierno porteño comunicó que pediría explicaciones a Mejoramiento Hospitalario. Pero la cosa no pasó de ahí: no hubo multa alguna y la empresa siguió ganando licitaciones.

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