Revista Qué

28 Dic 2016 | EMPRESAS AMIGAS

¿Traspaso de favores?

Un informe realizado por el Frente para la Victoria pone el foco en las compañías que más se beneficiaron de la obra pública porteña en la gestión del PRO, que niega favoritismos. Pican en punta firmas vinculadas con Ángelo Calcaterra, el Grupo Clarín, y las de Nicolás Caputo. ¿Larreta sigue el mismo camino? Macri-Calcaterra-Caputo. El […]

Un informe realizado por el Frente para la Victoria pone el foco en las compañías que más se beneficiaron de la obra pública porteña en la gestión del PRO, que niega favoritismos. Pican en punta firmas vinculadas con Ángelo Calcaterra, el Grupo Clarín, y las de Nicolás Caputo. ¿Larreta sigue el mismo camino?

Nota tapa QUE #116

Macri-Calcaterra-Caputo. El trinomio sintetiza el mecanismo de obra pública que se viene llevando a cabo a lo largo de la gestión del PRO en la Ciudad de Buenos Aires. “Es un trasfondo poco claro que pone en evidencia el favoritismo del macrismo hacia un núcleo chico de empresas grandes”, indicaron desde el Frente para la Victoria. Es que el legislador porteño de dicho partido y Nuevo Encuentro, José Cruz Campagnoli, en una investigación conjunta con “diversas fuentes de información”, y con la Auditoría General de CABA, se encargó de contar en detalle, a través de un informe de gestión que levantó polvareda en el seno político porteño, las maniobras ejecutadas en el mapa de los negocios y la construcción.

Las cifras se desprenden del andar de Mauricio Macri al frente del distrito, de inicio a fin: 2008 a 2015, hasta el momento en que Horacio Rodríguez Larreta lo reemplazó en el cargo de alcalde. Según consta en el informe, en ese período, la Ciudad contó con 330 mil millones de pesos de monto presupuestario, de los cuales destinó $ 61 mil millones (o sea, el 19 %) a gastos de capital, ítem que encuadra a la obra pública. La administración macrista destinó a la ejecución de dicha materia un total de $ 38 mil millones, que representan las dos terceras partes de los gastos de capital realizados.

“Curiosamente, grandes medios de comunicación y ciertos sectores del Poder Judicial no han investigado la situación en la Ciudad de Buenos Aires”, señaló Campagnoli, y agregó: “Allí, la obra pública constituyó una de las más notables fuentes de ingreso para las empresas cercanas a la fuerza de gobierno”.

Efectivamente, tres de las cinco firmas más beneficiadas en el período investigado (ver cuadro aparte) tienen lazos estrechos con el PRO. Detrás de Techint, que es la que encabeza la lista con algo más de mil millones y medio de pesos entre 2013 y 2015, aparece Prima S.A. (Primera Red Interactiva de Medios Argentinos). Prima S.A. pertenece al Grupo Clarín y fue adjudicataria del Plan Sarmiento BA. El mismo se puso en marcha en los albores de 2010, con el objetivo de equipar a alumnos y maestros con notebooks e Internet. La empresa, única oferente en el proceso licitatorio, recibió, según el informe, mil millones de pesos y monedas.

La que le sigue es Ghella SPA. Allí, Angelo Calcaterra, primo del actual presidente de la Nación, ofició de asociado. La firma se quedó con la obra de entuba-miento del arroyo Maldonado, que implicó el desembolso, por parte del Gobierno porteño, de $ 992 millones, para construir dos túneles debajo de la avenida Juan B. Justo, con el objetivo de sumar 46 kilómetros de conducto y aliviar el principal.

Un poco más atrás emerge Nicolás Caputo y sus variadas empresas, entre las que sobresalen SES y Caputo S.A. En total, el hombre vinculado al macrismo recibió montos de licitaciones por poco más de 950 millones de pesos. ¿Las obras que se le adjudicaron? De todos los tipos y colores. Destacan el edificio de la Ciudad de la Música
($ 323.950.420), la puesta en valor del hospital Ramos Mejía ($ 229.514.282), obras de mantenimiento en el hospital Tornú ($ 130.732.610), el Palacio Lezama ($ 56.675.975) y mantenimiento en edificios escolares ($ 50.240.977). La firma también se quedó con obras en alumbrado, mejoramiento del Microcentro y del Metrobús, demoliciones en el Parque de la Ciudad y servicios de limpieza en espacios verdes.

En lo que hace al total, las empresas de Calcaterra y Caputo fueron adjudicatarias del 2,6 % y 2,5 % de los fondos de la obra pública en la Ciudad, respectivamente.

En cuanto al primer año de gestión de Rodríguez Larreta, que tomó las riendas de la alcaldía en diciembre de 2015, se encolumnó junto a la premisa de Mauricio Macri y, en varias oportunidades, los beneficiarios en los pliegos siguieron siendo los mismos. Por ejemplo, en marzo, SES ganó la licitación N° 852 en asociación con Mig S.A. para el “mantenimiento integral en varios edificios escolares pertenecientes a la Comuna 5”, por $ 104.663.761,32, y otra para desempeñar un idéntico trabajo en la Comuna 1, pero por $ 104.663.761,32 .

Días más tarde, llegó la tercera, también en el distrito que nuclea a los barrios de Retiro, Puerto Madero, San Telmo, San Nicolás y Montserrat. Allí, el monto fue de $ 93.860.786,77 para la compañía que dirige Caputo. En tanto, en abril, el ministerio de Educación que conduce María Soledad Acuña volcó $ 5.199.600 también a SES, para efectuar trabajos de ampliación en tres aulas taller de la Escuela Primaria Común Nº 23, D.E. Nº 19. Asimismo, la empresa del íntimo amigo de Macri quedó a cargo, en mayo, de la “Red Captación Plu-vial VII – Ramal Caaguazú”, que implica el desembolso de $ 69.200.042.

Fuentes del oficialismo, al ser consultadas por Qué, se limitaron a decir que los procesos licitatorios “son transparentes, de consulta pública”, y que siempre “se busca aprobar lo que más le conviene al Estado después de analizar las ofertas. No hay nada raro en todo eso”.

De un modo u otro, llegado el primer año de gestión de Rodríguez Larreta a su fin, la premisa parece ser idéntica a la llevada a cabo por su antecesor Macri: favorecer a determinadas empresas de estrecha confianza con el gobierno del PRO.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN #116 DE REVISTA QUÉ

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