Revista Qué

24 Jun 2015 | Presupuesto 2015

Un cocodrilo en el bolsillo

En el 1° trimestre del Presupuesto, Salud y Vivienda siguen como áreas relegadas. Educación tiene un elevado Presupuesto, pero se ejecutó sólo el 19,51%. Los mayores gastos son para el Canal de la Ciudad y los sueldos.

Del total presupuestado para este año, 84.284.356.968 de pesos, en los primeros tres meses la administración de Mauricio Macri solamente ejecutó el 21,06 por ciento, es decir 18.568.434.948 de pesos.

De acuerdo al extenso informe elaborado por el ministerio de Hacienda de la Ciudad, Desarrollo Urbano está entre los que menos gastó. Con un presupuesto que supera los 2 mil millones, la cartera de Daniel Chain ejecutó algo más de 150 millones de pesos, es decir el 7,32%, a pesar de que es una de las áreas centrales de la gestión del PRO.

Previsor, el gobierno de Macri comenzó a realizar grandes obras en 2014, para inaugurarlas en este año electoral. El dinero para la mayoría de ellas se presupuestó el año pasado y requirió inversiones millonarias, como el Metrobus Norte, que costó 270 millones, el distribuidor Dellepiane, y otras obras que se encargó de difundir. Tal vez eso explique por qué este trimestre Desarrollo Urbano gastó una suma ínfima. La pregunta es si para fin de año se habrán utilizado esos 2 mil millones o el macrismo lo rediccionará a otras áreas.

Los gastos en sueldos también parece ser una constante en la administración PRO. De los 13 mil millones devengados en gastos corrientes, Personal se llevó el 58,70 por ciento, es decir, 7.624.539.567 de pesos. Mientras que la inversión trimestral apenas superó los 1.100 millones.

AREAS MAS SUBEJECUTADAS

Una de las principales falencias de la gestión PRO es la salud. “En infraestructura y equipamiento hospitalario, apenas se ejecutó el 7,34%, y en publicidad y propaganda oficial, el 41% del mismo período, lo que demuestra las prioridades. De escuela y hospitales, nada, pero en campaña electoral con fondos públicos ahí sí es donde va la plata”, le dijo a Qué el diputado porteño del MST-Nueva Izquierda, Alejandro Bodart.

Sin título

“A fin del período tenemos el problema de que, cuando discutamos el próximo presupuesto, no vamos a tener el cálculo global de la ejecución del año, por lo tanto lo hacés con los ojos vendados, porque el dato viene recién cuando ya está en ejecución el presupuesto del año siguiente”, agregó el legislador.

La falta de construcción de centros de salud es un reclamo constante a la gestión del PRO. Por citar solamente un caso, en los últimos días legisladores de la oposición y vecinos reclamaron que se construya el Hospital de Lugano, en espera desde hace meses, a pesar de que la ley fue sancionada en la Legislatura. Si se tiene en cuenta que en el primer semestre de 2014 se ejecutaron únicamente 4.368 millones, el gasto de este trimestre está en consonancia con esa cifra.
“El gobierno de la Ciudad cuenta con una red sanitaria muy importante, que son 33 hospitales, una red que debería dar una amplia cantidad de respuestas, pero lamentablemente hoy una serie de hospitales tiene problemas por falta de insumos y recursos”, señaló el ex precandidato a jefe de gobierno por el Frente para la Victoria, Carlos Oviedo.

El referente de Aluvión Ciudadano es ex director de los hospitales Ramos Mejía (2001) y Gandulfo (2006-2011). Desde su experiencia en el área de la Salud comentó: “Esto genera una gran desigualdad entre el sur y el norte de la Ciudad”. Oviedo explicó que la mortalidad infantil en el sur duplica, e incluso triplica, el índice de algunas comunas de la zona norte. “Hay 180 muertes que son evitables, deberían llenar las páginas de los diarios, pero el macrismo se encarga de taparlas”, sostuvo.

El problema de la vivienda volvió a arrojar otro saldo negativo. El Instituto de la Vivienda de la Ciudad dispone de un presupuesto anual de más de 1.100 millones de pesos, de los cuales se ejecutó el 9,33 por ciento.

Ciento ocho millones de pesos es, sin duda, un número ínfimo si se compara con otras áreas. Se trata de un monto cuatro veces menor de lo que el ministerio de Cultura gastó el año pasado en seis meses, a pesar de que en territorio porteño viven casi 300.000 personas en villas y asentamientos, según el último Censo.

“Es motivo de alegría saber que hemos podido generar políticas de Estado. Políticas de seguridad, de educación, de salud, políticas sociales, de transporte, hidráulicas, culturales, de innovación, políticas ambientales. Nada de lo que hemos hecho ha sido sin pensar en el largo plazo”, dijo Macri en la inauguración de la labor legislativa 2015.

Si se tiene en cuenta que, a esta altura del año, la ejecución presupuestaria apenas supera el 20 por ciento, aún así va-rios programas sociales están por debajo de ese nivel. Uno de los casos son los Servicios de Emergencias y Programas Transversales que, del crédito vigente de 34 millones y medio de pesos, se gastó el 3,63 por ciento.

¿Por qué se subejecutan las áreas más sensibles? “Porque todo lo público para ellos (el PRO) es un gasto, tiene que ser recortado, no es prioridad. De ahí es de donde pichulean. Hay una transferencia enorme al sector privado, a la basura, que se lleva el 6% del presupuesto total y después hay que pagarle más. Es una gestión muy destinada a beneficiar a los grupos económicos privados y a disminuir lo público porque lo consideran un gasto”, afirmó Bodart.

Si bien la partida para educación es una de las más altas del presupuesto -con 17 mil millones y medio-, se ejecutó apenas el 19,51 por ciento. Desde 2007 hasta fines del año pasado, el macrismo prácticamente no tuvo reclamos en este sector. No obstante, la situación cambió en este último trimestre, con siete escuelas con orientación en Bellas Artes tomadas desde hace semanas, en reclamo por la modificación del título y la validez del mismo para dictar clases.

“La Ciudad gasta muy poco en infraestructura educativa. Destinó en promedio apenas el 6,3% del total del gasto en educación, mientras gasta 4 millones de pesos en propaganda”, afirmó el candidato de ECO a jefe de gobierno, Martín Lousteau. Propuso
sancionar una “ley de Educación, la apertura de Jardines de Infantes Educativos para cubrir la falta de vacantes, elevar la inversión para educación, extender la jornada en las escuelas públicas y jerarquizar la actividad docente trabajando en sinergia con la Universidad de Buenos Aires”.

LAS CONTRADICCIONES

Una de las características del macrismo es que sus dirigentes resaltan la gestión del transporte, cuando se trata del Metrobus. Por otro lado, se derivan fuertes partidas para la concesión de lo relacionado con el Subte.

A la concesión que tiene Metrovías por la explotación del Subte, se sumaron los cuestionamientos por la falta de equipamiento de las formaciones. Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) tiene un presupuesto anual de poco más de 3 mil millones, de los cuales lleva ejecutado sólo el 14,87 por ciento; es decir, 430 millones de pesos. La partida para “maquinaria y equipo” tiene devengado cero pesos.

La Policía Metropolitana se lleva más de la mitad de los casi 5 mil millones de presupuesto asignado al ministerio de Justicia y Seguridad, mientras que la gestión del
PRO gastó durante el último año 289 millones en seguridad privada, de acuerdo a una investigación realizada por este medio.

Durante el primer trimestre, la cartera que conduce Guillermo Montenegro ejecutó el 18,57 por ciento. Por su parte, la Metropolitana gastó el 18,82 por ciento, es decir alrededor de 509 millones, de los cuales 476 millones se destinaron a gastos de personal. Y, entre los programas de seguridad que menos ejecutó, se encuentran las Políticas de Prevención del Delito, con el 16,91 por ciento, a pesar de que ése fue el fundamento principal de Macri para su creación.

Por contraste, el nivel de gasto que la administración del PRO le da a la publicidad se ve reflejado en la señal de cable Ciudad Abierta. De los 33.102.808 pesos de crédito vigente, se ejecutó el 26,05 por ciento.

La precariedad de la información presupuestaria genera dudas. De los datos llamativos de este primer trimestre, la Legislatura porteña merece un capítulo aparte. Según el informe de la cartera que conduce Néstor Grindetti, del crédito anual de 1.500 millones no se gastó ni un solo peso, a pesar de que se pagaron los sueldos de los empleados del recinto, entre ellos, los diputados.

En la misma línea están la Defensoría del Pueblo, el ministerio Público y el Consejo de la Magistratura. Todos ellos tienen cero pesos devengados, y con presupuestos que superan los 1.500 millones en los dos últimos casos.

LA NOTA COMPLETA, EN LA EDICIÓN N°37 DE QUÉ.

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