Revista Qué

20 May 2015 | El rol de Emilio Monzo

¿Y dónde está el Ministro?

Es el armador territorial de Macri en el país. Pero está distante de las funciones que le asigna la ley como la coordinación de las relaciones de la Ciudad con municipios y provincias para cuestiones de gestión, más allá del contacto político. Cuenta con un Presupuesto de más de 300 millones. Y tiene tareas pendientes.

“No sé dónde está Emilio Monzó en la gestión de la Ciudad”. La frase la pronunció un legislador opositor pero puede ser atribuida a varios. A cargo del ministerio de Gobierno de la Ciudad, el camaleónico dirigente montó desde esa estructura la plataforma nacional de Mauricio Macri de cara a la aventura presidencial.

Se calzó distintas medallas por la instalación del PRO en el país: Miguel del Sel en Santa Fe y la alianza con el “Lole” Reutemann, Carlos “el Colo” Mac Callister en La Pampa, la alianza con el radicalismo a través de Ernesto Sanz y el significativo crecimiento del jefe de gobierno porteño en las encuestas.

7926527-emilio_monzo_390

Pero, sin embargo, su rol como ministro de Gobierno aparece deslucido de acuerdo a lo que marca la ley de Ministerios 4013. La cartera creada para él en 2011 encomienda funciones como “relaciones interjurisdiccionales”, implementación de políticas para el Area Metropolitana y de reforma política, y fomento de institutos de democracia participativa todas tareas en las que no se le conocen grandes iniciativas.

Dedicado a extender la figura del Jefe de gobierno, quizá, uno de sus “méritos”, es haber montado una estructura de la que puede, en cierta medida, desentenderse. Gran parte de las ta-reas las asumió Silvia Lospennato, a cargo de la Unidad de Proyectos para la Cuenca Matanza Riachuelo, quien está en el segundo lugar al mando.

Por su lado, Monzó cosechó avances en la relación de la Ciudad con distintos municipios del interior del país. En la práctica, lo que los legisladores más conocen de su gestión es la proliferación de los Convenios Marco de Cooperación Recíproca.

Un dato lo expresa. El 7 de septiembre de 2012 Macri envió a la Legislatura para ser ratificados 25 convenios de colaboración con distintas municipalidades de Córdoba, una clara muestra del trabajo del armado político sustentado en la Casa de la Ciudad de la capital de esa provincia.

Promotor de la incorporación de las nuevas tecnologías en las elecciones y defensor de la Reforma Política que impulsó la Ciudad con un sistema de Primarias Abiertas similar al del plano nacional, fue uno de los apuntados por la suspensión de la Boleta Única Electrónica el 26 de abril.

Cuenta para 2015 con un presupuesto de 327 millones, de los que el 40% se destina para pagar salarios, una ecuación similar a la del año anterior. Una tajada importante se destina a Servicios profesionales técnicos y operativos, partida que en 2014 se llevó más de 31 millones de pesos.

Recibe críticas de distintos sectores, incluso el propio Martín Lousteau se encargó de cruzar su gestión durante su acto en el Gran Rex. “El ministerio de Gobierno es una gran estructura orientada a extender la candidatura de Macri a nivel nacional en lugar de brindar servicios a los ciudadanos de la Ciudad de Buenos Aires que somos los que lo solventamos con los pagos de impuestos”.

En lo que hace a su función, se pueden rescatar sólo algunas instantáneas. El Ministro posó para la creación de la Agencia Metropolitana de Transporte, y en el acercamiento entre la Ciudad y la Provincia por la reducción de basura enviada al CEAMSE, sus logros más destacables.

Proveniente de la Ucedé, Monzó abrevó en el peronismo durante mucho tiempo y hace un tiempo recaló en el PRO. “Emilio es un excelente cuadro político” lo presentó con lenguaje peronista el Jefe de gobierno porteño a principios de 2011. Resaltó su “gran experiencia” y lo calificó como una “muy buena persona, con los valores que queremos para los que se suman a nuestro espacio”.

Recibió un Ministerio con la misión formal de planificar e intervenir en las relaciones interjurisdiccionales, una base para cumplir con la orden de “armar” el PRO en el país y, paradoja de la vida, alejarse de la jurisdicción que le pagaba el sueldo.

Ministro, ¿de que?

“Con ‘onda’, les pido que le digan a Monzó, que se dedique a trabajar como ministro de Gobierno, porque se la pasó viajando por Argentina para llevar la candidatura del Jefe de gobierno para la construcción nacional y se olvidó de pensar y de reglamentar las PASO y la boleta única”.

El diputado Aníbal Ibarra (Frente Progresista y Popular) lo responsabilizó así en la sesión especial del 3 de marzo por la suspensión de la Boleta Unica Electrónica (BUE) que tuvo que votar la Legislatura para las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias del 26 de abril.

En efecto, la reforma política que Monzó impulsó de PASO se sancionó el 9 de diciembre de 2013 como ley 4894. Pero el Régimen de Elecciones se reglamentó por decreto el 17 de septiembre, y recién el 14 de noviembre se introdujo el Régimen de Boleta Unica con el agregado de “Tecnologías Electrónicas”, que no había sido contemplado por los diputados.

Monzó ya había resaltado el sistema de Boleta Unica Electrónica (BUE) en ocasión del triunfo de la alianza PRO-UCR en el municipio cordobés de Marcos Juárez. “Esperemos que pronto este sistema se aplique en el país. Más transparencia, más rapidez en la obtención de los resultados y especialmente termina con la boleta sábana y el clientelismo electoral” publicó en su Facebook.

Cabe recordar que la introducción de la BUE generó rispideces con la oposición y derivó en una batalla judicial en la que el PRO se impuso. Poco después, sin anuncio público, la Ciudad envió el proyecto de suspensión, en medio de versiones sobre la presunta intención de inclinar con boleta sábana, el aparato partidario a favor de Rodríguez Larreta en la interna del PRO.

La polémica salpicó a Monzó. “Lo hubieran puesto como ‘ministro de Relaciones Interiores’ y, de esta manera, hubiéramos tenido un ministro de Gobierno que se ocupara de esto. Si se ocupó de la candidatura a presidente, allá él; pero nos metió a todos en un brete. La reglamentación se atrasó”, añadió Ibarra en aquella sesión.

El episodio expuso la gestión de Monzó al frente del ministerio de Gobierno pero no es el único. En rigor, su principal misión es la de coordinar y planificar las relaciones con Nación, provincias y municipios, queda desdibujado en gran parte en ese sentido.

Por caso, el presidente de la Comisión de Asuntos Interjurisdiccionales de la Legislatura, el diputado Gabriel Fuks (FpV) relativizó su rol al respecto. Si bien resaltó que en el último tiempo han crecido los contactos Nación – Ciudad subrayó que desde el PRO quien ha encabezado la mayoría de las negociaciones es “el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta”.

A su vez, se quejó de la falta de convocatoria en distintas cuestiones como las acciones a tomar en la Cuenca del arroyo Medrano, que también atraviesa el Conurbano, y cuya solución definitiva -un canal de 100 millones de dólares- debe ser abordada en conjunto.

Tampoco se le conoce a Monzó papel alguno en el reclamo de traspaso de la Policía Federal, un clásico planteo PRO. El también ex alcalde de Carlos Tejedor está apuntando además por el reciente anuncio de la Red de Expresos Regionales (RER), mediante la que se integrarán sistemas de transporte debajo del Obelisco, que para el FpV parece contraponerse a la Agencia Metropolitana de Transporte, un logro sobre el que no hubo mayores avances en definición de políticas. “Si tres jurisdicciones votaron discutir el transporte, no puede él extender las vías de los ferrocarriles que dependen del Gobierno nacional”, apuntó Fuks.

Trabajo federal

emilio monzo con del selDecidido a cerrar acuerdos con refe-rentes del interior e intendentes, el ministerio de Gobierno impulsó Casas de la Ciudad en dos importantes distritos electorales como Córdoba y Rosario, además de la ejecución del programa “Ciudad de todos los argentinos”, por el que se han realizados circuitos turísticos gratuitos para personas de otras provincias.

“Consideramos que el legado histórico y cultural existe en la Ciudad de Buenos Aires es un derecho de todos los argentinos. Por eso creemos que hacer federalismo es también acercar la Ciudad a distintos puntos del país” explicó el funcionario en la defensa del Presupuesto 2014.

Para 2015, la dirección General de Casas de la Ciudad tiene un presupuesto de $ 7.244.664, de lo que, en concepto de alquileres, se paga $ 1.235.300. “Lo que hacen es cerrar con el interior y financiarlo” contó a este medio una fuente vinculada a la cartera. Los referentes del interior cuentan, de este modo, con incentivos para atraer votantes.

Pero la oposición apunta contra las Casas por la utilización de fondos que no impactan “en un beneficio directo para los porteños”.

“El problema no es la plata, sino la función. Se reparte juguetes el Día del Niño en Córdoba con recursos que pueden destinarse para la Ciudad”, dijo Ibarra a Qué.

Por su parte, la comunera del FpV Julieta Costa Díaz -que realizó un relevamiento al respecto- cuestionó que se haya utilizado la Casa de la Ciudad para promocionar una charla con Gabriela Michetti o la presentación de un libro del rabino Sergio Bergman. “El PRO no tiene militancia por eso alienta las Casas de la Ciudad”, afirmó Costa Díaz a esta revista.

Qué intentó contactarse con el funcionario pero desde su entorno recha-zaron una entrevista y se limitaron a pedir un cuestionario que, al cierre de esta edición, no fue contestado. “Todo lo que hace el Ministerio es visible” indicó, por su parte, una fuente de su estructura gubernamental.

Metido de lleno en el terreno electoral, Monzó celebra, por lo bajo, la caída de Massa y el ascenso de su jefe. Todo por el armado, parece decir con sus actos. De hecho, reconoció que si se ganara una elección por mensaje de texto, él “no tendría trabajo”. Pero, vale aclarar, tiene trabajo de ministro de Gobierno, otra responsabilidad que la de un armador político.

LEA LA NOTA COMPLETA EN LA EDICIÓN IMPRESA N° 32 DE QUÉ.

Compartir
?