Revista Qué

16 Mar 2017 | Otro lugar para experimentar

¿De qué se trata el Kitchen Sutra?

El ‘Kitchen Sutra’ es una disciplina erótica que cada vez cuenta con más seguidores en todo el mundo y pretende dar emoción a la vida sexual en pareja en un escenario totalmente diferente: la cocina.

A menudo, las personas se excitan con sólo pensar en tener sexo en la cocina, probablemente debido a que suele ser un escenario muy usado en las películas eróticas.

Pero la realidad es que un encuentro sexual desprevenido puede llegar a ser un momento inolvidable para la pareja. Quizá aquí radique el secreto de por qué la cocina es el lugar preferido de muchas personas.

Es que innovar en el sexo es fundamental si se quiere man-tener viva la llama de la pa-sión. Sea cual sea la razón por la que se sientan excitados, permite satisfacer los deseos más profundos.

En principio, sería bueno saber relajarse y dejarse llevar para descubrir lo nuevo. Estamos tan habituados a tener sexo en los mismos luga-res, con los clásicos objetos que sirven de marco al encuentro.

Uno puede cocinar realmente y tener sexo mientras se hace la comida. Lo ideal es comenzar con un juego de seducción mientras se prepara la comida. Porque ese es un buen lugar y un óptimo momento en el que se vuelve realmente excitante tener sexo.

Porque uno puede hacerlo en-cima de la mesa, sobre la mesada, contra la heladera, en el piso, en la silla y en otros lugares dentro de la cocina. Ni hablar si ellas deciden masturbarse con elementos de la cocina: bananas, pepinos, zanahorias y algunos utensilios de cocina, que pueden servir para un juego erótico.

Aunque también se puede jugar con algunas comidas muy sensuales, como el chocolate líquido, crema batida, frutillas o helado. Todo eso colocado en el cuerpo de la pareja, para ser lamido y disfrutar con la única intención de calentarse mutuamente.

Algunos juegos de placer en la cocina pueden ser:

Pepino congelado: metan un pepino al congelador (poco tiempo, no vayan a dejar que le salga escarcha). Colóquenle un condón, aun si ya lo lavaron, y úsenlo para estimular a su pareja. Ella se puede agachar sobre la mesada, y su pareja le pasea el pepino por donde la imaginación ordene.

El fogonazo: ojo, no les vaya a entrar la emoción y se quemen. Mientras ella o él cocina, su pareja llega por detrás, y con un suave franeleo se puede encender el vínculo.

Untar: aquí el punto es aplicar sobre la piel de tu pareja algún alimento. Puede ser crema batida, mermelada o chocolate líquido. Lo ideal es que no sea demasiado pegajoso, preferentemente donde no haya mucho vello, y evitar los genitales, ya que podría afectarles.

EROTISMO Y SEXO MÁS ALLÁ DEL DORMITORIO 

Cambiar de escenarios para hacer el amor es una alternativa que los sexólogos sugieren para romper la rutina. La frase “el hombre (o la mujer) es un animal de costumbres” no le hace nada bien a la vida sexual.

Por eso, tomar la iniciativa para salir de la cama y explorar otros sitios para el placer puede ser una aventura excitante. Y la cocina, en este sentido, es uno de esos lugares que están siempre en el terreno de las fantasías, porque cuenta con objetos cargados de erotismo que pueden ser utilizados para una sesión de sexo.

Lo ideal es comenzar con un juego de seducción mientras se prepara la comida. Los aromas, los sabores y el clima distendido invitan a la excitación

Si la cocina tiene una ventana que da directo a la calle o a la de un vecino de enfrente y te gusta la onda exhibicionista, este es tu momento.

Nota: Gentileza Revista La Tecla 

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