Milei se calzó la campera de cuero y rockeó Mar del Plata junto a Fátima Florez
El Presidente sorprendió al subirse al escenario del Roxy junto a Fátima Florez. Guitarras, ovación y clima de recital.
Compartir
La noche de ayer en Mar del Plata se tiñó de rock, risas y un toque de nostalgia cuando Javier Milei decidió subirse al escenario del Teatro Roxy para sumarse al show "Fátima Universal" de su expareja, la talentosa Fátima Florez. Vestido con su clásica campera de cuero negro y con una energía desbordante, el Presidente sorprendió a un teatro repleto al interpretar a dúo el clásico "Rock del Gato" de Los Ratones Paranoicos.La popular imitadora lo presentó como si fuera una estrella más del espectáculo, y el público estalló en aplausos y cánticos de "¡Presidente, Presidente!".
El momento fue puro descontrol divertido: Milei se mandó con voz potente y actitud rockera, mientras Fátima lo acompañaba con movimientos sensuales y miradas cómplices que recordaron épocas pasadas. El número duró unos cinco minutos intensos, con el riff de guitarra retumbando en la sala y el público entregado por completo. Al final, entre abrazos y sonrisas, Milei tomó el micrófono para llenar de elogios a su ex: destacó su talento, su profesionalismo y lo genial que es verla brillar en escena. Un gesto cálido que dejó claro que, más allá de lo personal, la química artística sigue intacta.
La velada tuvo su previa épica: por la tarde, Milei ya había estado ensayando en el teatro, donde Fátima bajó a recibirlo vestida como Lady Gaga para guiarlo adentro entre vítores y algún que otro grito en contra desde la calle. Todo en medio de un operativo de seguridad impresionante, pero con un clima festivo que se contagió al show. "La voz le sonó espectacular, se sintió supercómodo desde el primer momento", contó Fátima después del ensayo, y anoche se vio que no exageraba.
Después del dúo estelar, Milei se despidió rápido para correr a cerrar La Derecha Fest, pero dejó a Mar del Plata hablando de esa mezcla loca de política, música y farándula que solo él sabe armar. Una noche para el recuerdo, con rock en vivo, abrazos inesperados y un Presidente que, por un rato, se olvidó de los discursos y se mandó a cantar como en sus épocas de Movistar Arena. ¡Pura vibra marplatense!