En un clima convulsionado llega el Día D: el debate de la reforma laboral
El proyecto del oficialismo llega al recinto mientras se prepara una batería de movilizaciones y huelgas. El gobierno de Milei logró desactivar el paro del transporte. ¿Qué pasa con los gobernadores?
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El Congreso de la Nación se prepara para tratar el polémico proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei en un clima convulsionado, con una serie de protestas planificadas desde distintos sectores y movidas de último momento del oficialismo para arribar a los votos necesarios para la aprobación.
Entre apoyos decididos y rechazos igualmente firmes, el mileísmo procura agenciarse una victoria en las próximas horas, con la senadora y exministra Patricia Bullrich como vocera de la negociación con diversos sectores.
Porque, además de los legisladores cuyo voto se pretende captar, están los gremios, que se oponen fuertemente. Bullrich anunció hoy dos acuerdos que le allanan el camino al gobierno libertario: uno con gobernadores, por el que se elimina la rebaja del impuesto a las ganancias a empresas, y otro con la Confederación General del Trabajo (CGT), que preserva la “caja sindical”.
En cambio, la Unión Tranviarios Automotor (UTA), tras cierta vacilación, había anunciado un corte del servicio para mañana, es decir, para el Día D en el Congreso, pero el gobierno logró que se decretara la conciliación obligatoria, suspendiendo la medida de fuerza en virtud de esa medida. Que haya o no haya transporte público suele influir fuertemente en el impacto de los paros nacionales.
Paro o no paro, múltiples sectores convocaron a marchar hacia el Congreso Nacional para manifestar la oposición al proyecto de reforma del gobierno.
“Rechazo en forma total la reforma laboral y hago responsables a los gobernadores del peronismo, que hoy están dando los votos para que se haga la reforma laboral como la está pidiendo el FMI”, dijo Moyano. “Hay cuatro senadores que faltan para el rechazo total y uno de los que no darían sus senadores para rechazarla es Claudio Vidal, que viene del movimiento obrero. Una cosa de locos que un dirigente gremial dé los dos senadores para aprobar una reforma laboral que viene a sacarles un montón de derechos a los trabajadores.”
Una de las disposiciones de la reforma que Milei busca hacer aprobar es la disolución de los estatutos y convenios colectivos de trabajo. Un ejemplo es el Estatuto del Periodista, que rige las relaciones laborales en el ámbito de la prensa (al menos cuando son formales). Bullrich ratificó la intención de derogar esa norma y dijo que habrá un plazo de seis meses para negociar un nuevo convenio para el sector.