Revista Qué
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En el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, la declaración de Verónica Ojeda sumó nuevos elementos que profundizan la investigación y refuerzan las dudas sobre las decisiones médicas adoptadas en los días finales del exfutbolista.
Durante su exposición, Ojeda presentó un audio inédito incorporado como prueba clave. La grabación corresponde a la reunión en la Clínica Olivos donde se resolvió la externación y el posterior esquema de internación domiciliaria. “Yo pedía que Diego siguiera internado, no estaba bien para irse a una casa”, sostuvo ante los jueces. También remarcó su desacuerdo con ese traslado al afirmar “no era un lugar adecuado para su recuperación”.
Su testimonio incluyó cuestionamientos al entorno y a la dinámica de cuidados. “Había muchas dificultades para verlo, siempre había alguien que decía que no era el momento”, declaró. En ese sentido, insistió en la idea de aislamiento al expresar “a Diego lo tenían solo, no estaba contenido como necesitaba”. Además, señaló que en varias oportunidades no pudo comunicarse con él con normalidad.
Ojeda también describió el estado de salud del exjugador en sus últimos días. “Lo veía cada vez peor, hinchado, lento, apagado”, relató. Y agregó “yo sentía que algo no estaba bien y lo dije, pero no me escucharon”. Según su declaración, había señales visibles de deterioro que no fueron atendidas con la urgencia necesaria.
En otro tramo, apuntó directamente a la responsabilidad del equipo tratante. “Confiamos en los médicos, pero hoy siento que no hicieron lo que tenían que hacer”, afirmó. También expresó “Diego necesitaba controles permanentes, no podía estar así en una casa”.
El juicio, que se desarrolla en los tribunales de San Isidro, mantiene en el banquillo a varios profesionales de la salud imputados. Con cada audiencia, el caso suma nuevas piezas y la declaración de Ojeda se consolida como una de las más contundentes para reconstruir qué ocurrió en los días previos a la muerte de Maradona.