18 de septiembre de 2026
PREVENCION
La Ciudad refuerza su sistema pluvial en el sur porteño ante la llegada de "El Niño"
El SMN estima lluvias por encima de lo normal entre septiembre y octubre, con tormentas con ráfagas y acumulaciones de agua en períodos cortos.

El Gobierno porteño ingresó en la etapa final del plan de limpieza del arroyo Cildáñez, un proceso que arrancó a fines de 2024 y que, una vez concluido, habrá retirado más de 37.000 m³ de sedimentos acumulados en el cauce. La intervención apunta a recuperar la capacidad hidráulica del arroyo, optimizar el escurrimiento del sistema pluvial y reducir los anegamientos en las zonas aguas arriba durante las tormentas, con un impacto directo sobre 360 mil vecinos.
El Cildáñez recorre 11 kilómetros a través de diez barrios porteños, alcanza a las comunas 7, 8, 9 y 10 e integra el sistema de cuencas del sur que desemboca en el Riachuelo, por donde llegan a circular hasta 225 mil litros de agua por segundo. Entubado entre 1962 y 1965, corre bajo tierra en la mayor parte de su trazado y queda a cielo abierto solo en los 800 metros previos a su desembocadura. Se trata de la primera limpieza integral que recibe desde su entubamiento, tras años de acumulación de sedimentos y residuos que redujeron su capacidad de circulación.
La obra se ejecutó por etapas: entre fines de 2024 y enero de 2025 se dragó el tramo a cielo abierto cercano al Riachuelo, con una draga especializada que amplió la sección útil de la desembocadura. Superada esa fase, los trabajos avanzaron sobre el tramo entubado, de mayor complejidad por requerir el ingreso al conducto a través de distintos puntos de acceso abiertos especialmente para la intervención.
La primera etapa dentro del conducto se completó a fines de 2025 en el Parque Indoamericano, con 5.400 m³ de sedimentos extraídos, mientras que la segunda, en el Parque de la Ciudad, se encuentra en sus semanas finales y sumará otros 16.300 m³. En total, el conducto habrá liberado más de 21.700 m³ de sedimentos —equivalentes a diez piletas olímpicas—, que sumados a los 15.400 m³ del dragado inicial llevan el total de la obra a más de 37.000 m³, permitiendo recuperar hasta un 15% de la capacidad de escurrimiento del sistema.
El operativo de limpieza combina la apertura de seis bocas de acceso al conducto con un trabajo secuencial de aguas arriba hacia aguas abajo: se instalan ataguías y sistemas de ventilación y bombeo para operar en seco, mientras equipos internos barren el sedimento hacia las bocas, desde donde se retira con retroexcavadoras. El material pasa luego por piletas de secado, se estabiliza con hidróxido de calcio y se traslada al CEAMSE bajo un protocolo de control diario. "Recuperar la capacidad del arroyo Cildáñez nos va a ayudar a evitar que haya agua en las calles en eventos de lluvias intensas", señaló el ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi.
La obra se enmarca en la preparación de la Ciudad ante un fenómeno de "El Niño" que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé fuerte entre septiembre y octubre, con lluvias por encima de lo normal y acumulaciones de agua en períodos cortos. Frente a ese escenario, el Gobierno porteño desplegó un esquema de monitoreo en las 15 comunas sobre 177 puntos —83 fijos en pasos bajo nivel y puentes, y 94 dinámicos— coordinado desde el Centro de Operaciones de Emergencias de Defensa Civil.